Este nuevo artículo, que hoy mismo ha publicado el padre Giovanni Cavalcoli, plantea con fuerza la cuestión del diálogo con los lefebvrianos y, más aún, con los modernistas. ¿Puede la Iglesia seguir callando ante el avance de errores que enfrían la caridad y siembran discordia? ¿No es hora de que los Obispos asuman su responsabilidad como pastores dispuestos a dar la vida por el rebaño? ¿Qué sentido tiene invocar misericordia o sinodalidad si se convierte en excusa para la inacción? El texto recuerda que el diálogo verdadero exige claridad, firmeza y valentía, y propone incluso la reconstitución de una comisión especial para los lefebvrianos, porque la Iglesia no puede renunciar a guiar a quienes se consideran católicos pero viven en el error. [En la imagen: la Basílica de San Pedro en Roma durante la Solemnidad de los Santos Pedro y Pablo, apóstoles, Santa Misa con la bendición y la imposición de los palios a los nuevos Arzobispos Metropolitanos].
Textos del Padre Giovanni Cavalcoli, OP, y otras reflexiones filosóficas, teológicas y de la actualidad eclesial
martes, 30 de junio de 2026
La pastoral inadecuada
Este nuevo artículo del padre Giovanni Cavalcoli, que con mucho agrado ofrecemos a los lectores de habla española, examina con rigor la crisis de la pastoral posterior al Concilio Vaticano II, mostrando cómo la falta de correcciones ha permitido el resurgir de viejos errores y la difusión de nuevas herejías bajo apariencia de modernidad. ¿No es acaso un engaño pensar que el Concilio anuló las condenas doctrinales de siglos pasados? ¿Cómo puede sostenerse la fe si se la confunde con mera experiencia subjetiva o con filantropía sin verdad? ¿No es relativismo afirmar que todos están ya en la verdad, aunque sus doctrinas se contradigan? ¿No es secularismo reducir el cristianismo a política y evolución cósmica, negando la trascendencia de Dios? El texto del docto y sabio dominico concluye con una llamada urgente a los Obispos: recuperar la estima auténtica por la virtud teologal de la fe, sostener la verdad objetiva y universal, y resistir con firmeza el modernismo que amenaza con vaciar la Iglesia de su misión sobrenatural.
lunes, 29 de junio de 2026
El contraste entre el Magisterio y la Pastoral
Este nuevo artículo del padre Giovanni Cavalcoli, que tenemos el gusto de publicar en versión española, aborda con fuerza el contraste entre el Magisterio y la pastoral de la Iglesia, mostrando cómo la doctrina infalible puede verse obstaculizada por prácticas deficientes y por dirigentes poco fieles. ¿Por qué tantos obispos y teólogos parecen más saboteadores que colaboradores? ¿Cómo es posible que el Magisterio produzca alimento sólido y que la pastoral lo adultere o lo bloquee? ¿Qué significa para el fiel vivir en una Iglesia ocupada por fuerzas extrañas que pretenden guiarla hacia otro rumbo? ¿No es acaso urgente que el Papa retome con firmeza la guía y confirme a sus hermanos en la fe? Este texto invita a reflexionar sobre la fidelidad al Magisterio como única brújula segura en medio de confusiones y traiciones internas. [En la imagen: fragmento de "Cristo en la tormenta en el Mar de Galilea", óleo sobre lienzo, 1633, obra de Rembrandt, pintura en paradero desconocido desde su robo del Museo Isabella Stewart Gardner de Boston en 1990].
Idealismo y magia
Es posible constatar que existe relación entre idealismo y magia. De hecho, la pretensión racionalista del idealismo moderno encierra en realidad una mentalidad mágica. ¿No es acaso el idealista un “mago” que se proclama dueño del Absoluto y sacerdote de la Razón? ¿No se convierte la autoconciencia absoluta en una parodia del sacerdocio cristiano, con liturgias profanas que celebran al yo divinizado? ¿No es el idealismo, bajo apariencia de ciencia, una servidumbre oculta al demonio disfrazado de luz? Este artículo del padre Giovanni Cavalcoli advierte que quienes intentan integrar el idealismo en la teología católica corren el riesgo de construir un falso cristianismo, donde el Evangelio deja de ser revelación divina para convertirse en ideología esclavizante. [En la imagen: Julius Evola].
domingo, 28 de junio de 2026
La mónada y la tríada
Texto que se adentra en la tensión entre la Mónada y la Tríada, entre el Dios de la razón y el Dios de la fe: ¿puede el conocimiento del ser, en su unidad absoluta, ser superado por la revelación de las tres Personas divinas? ¿No se confunde de esta manera el conocimiento natural de Dios con el misterio trinitario que sólo el conocimiento sobrenatural de la fe alcanza? ¿Qué enseñan los errores de Giordano Bruno y del monismo panteísta frente al verdadero monoteísmo bíblico? ¿Es legítimo fundar una “ontología trinitaria” que pretenda convertir el Misterio en objeto de la razón? El padre Giovanni Cavalcoli muestra cómo la fe en la Trinidad supera la noción filosófica de la unidad, preserva la trascendencia divina y evita las confusiones del monismo, invitando a redescubrir la diferencia entre el Absoluto creador y el mundo creado. [En la imagen: fragmento de "La Santísima Trinidad", óleo sobre lienzo, obra de autor anónimo del siglo XVIII, conservado en el Museo del Prado, Madrid].
El catolicismo de Gustavo Bontadini
Este nuevo artículo del padre Giovanni Cavalcoli, que con gusto publicamos, se trata de una reflexión profunda sobre el catolicismo de Gustavo Bontadini y sus vínculos con el idealismo moderno. Al respecto, existen preguntas que surgen espontáneas e inevitables: ¿puede confundirse el pensamiento humano con el pensamiento divino sin caer en contradicciones fatales? ¿No se pervierte la noción eterna de la verdad cuando se sustituye la "adaequatio intellectus ad rem" por la mera coherencia del pensamiento consigo mismo? ¿Qué ocurre con el dogma de la creación cuando se niega la potencia y el paso al acto, reduciendo todo a un ser absoluto y necesario? El docto teólogo dominico muestra cómo estas tesis conducen a la confusión entre Dios y el hombre, a la negación de la verdad y a la disolución del devenir, planteando la pregunta decisiva: ¿puede sostenerse un catolicismo fundado sobre principios que contradicen la fe y la filosofía perenne?
sábado, 27 de junio de 2026
Respuesta a la carta de los lefebvrianos al Santo Padre
Este nuevo texto del padre Giovanni Cavalcoli se abre como una respuesta serena y firme a la carta lefebvriana dirigida al Papa León XIV: ¿puede la Tradición oponerse al Magisterio vivo de la Iglesia? ¿Es legítimo invocar la fidelidad a la fe para rechazar el Concilio Vaticano II? ¿No es acaso la verdadera continuidad la que acoge los desarrollos doctrinales bajo la guía del Espíritu Santo? El sabio y docto teólogo dominico nos recuerda que la pureza de la fe no se conserva en el inmovilismo, sino en la docilidad al Magisterio que interpreta la Escritura y la Tradición. Y advierte que la auténtica regeneración de la Iglesia no vendrá de nostalgias ni rupturas, sino de la obediencia humilde al Papa y de la recuperación de los valores ascéticos y espirituales que forman a los santos. [En la imagen: el papa León XIV y los Cardenales reunidos en Consistorio Extraordinario el 27 de junio de 2026].
La fecundidad del amor. El aborto y la moral
Un texto que aborda de frente la cuestión moral del aborto desde la raíz del amor humano y de la ley natural: ¿cómo puede justificarse la supresión de una vida que nace precisamente del don recíproco entre hombre y mujer? ¿No es acaso el cigoto ya persona humana, animada por un alma espiritual creada inmediatamente por Dios? ¿No se confunde la dignidad de la persona con sus manifestaciones externas, olvidando que la existencia precede al lenguaje y al pensamiento? ¿Qué significa que el aborto sea no sólo una ofensa contra el hombre, sino también contra Dios, Creador de cada vida? Este artículo del padre Giovanni Cavalcoli, en su apretada brevedad, nos invita a repensar seriamente si la cultura contemporánea ha perdido el sentido de la templanza y de la responsabilidad, y si la verdadera fecundidad del amor puede sobrevivir cuando se niega el derecho a nacer. [En la imagen: fragmento de "San Valentín bautizando a Santa Lucila", óleo sobre lienzo, 1575, obra de Jacopo Bassano, conservada en el Museo Cívico de Bassano del Grappa, Italia].
viernes, 26 de junio de 2026
De Mattei interviene sobre la cuestión de las próximas ordenaciones lefebvrianas
Un nuevo texto nos invita a reflexionar sobre las próximas consagraciones episcopales de la Fraternidad San Pío X: ¿puede invocarse un estado de necesidad para justificar un acto que el Derecho Canónico califica de cismático? ¿Qué coherencia hay en quienes se proclaman defensores de la sana doctrina y, sin embargo, se oponen al Concilio Vaticano II? ¿No es el Romano Pontífice el único que tiene autoridad para decidir sobre la vida de la Iglesia? ¿Qué significa hoy hablar de Tradición verdadera frente a las tentaciones del modernismo y del lefebvrismo? Este breve artículo del padre Giovanni Cavalcoli plantea con claridad que la unidad eclesial sólo puede sostenerse en la comunión con el Papa y en la fidelidad al Magisterio conciliar. [En la imagen: el papa León durante su Catequesis general sobre el Concilio Vaticano II, este miércoles 24 de junio de 2026].
La liturgia como servicio público (2/2)
Existe un dilema que atraviesa a la Iglesia contemporánea: ¿qué significa realmente celebrar la Misa y quién es el sujeto de esa acción sagrada? ¿Es el sacerdote in persona Christi o la asamblea como colectivo? ¿Cómo evitar las desviaciones gnósticas y pelagianas que convierten la liturgia en un rito de auto-deificación del hombre? ¿Qué sentido tiene hoy la tensión entre el vetus ordo y el novus ordo, y cómo entender la reforma litúrgica como signo de unidad y no como manzana de discordia? Este artículo del padre Giovanni Cavalcoli invita a preguntarnos si hemos comprendido que la liturgia es culto público, acto de Cristo Cabeza con su Cuerpo místico, y si estamos dispuestos a vivirla como verdadera participación en el sacrificio y la resurrección del Señor, más allá de reduccionismos comunitaristas o nostalgias rituales. [En la imagen: una Misa en la Basílica de San Pedro].
jueves, 25 de junio de 2026
La liturgia como servicio público (1/2)
El núcleo de este artículo abre un debate hoy fundamental: ¿cómo entender la Misa como verdadero servicio público y no como simple ceremonia privada? ¿Qué significa que el sacerdote actúe como funcionario en nombre del pueblo y para el pueblo, y que la liturgia sea obra de la virtud de religión ordenada a la caridad? ¿No se ha perdido en muchos casos el sentido de lo sagrado, sustituido por un ritual exterior sin convicción interior? ¿Qué consecuencias tiene que algunos celebrantes reduzcan la liturgia a ocasión de transmitir sus propias ideas, olvidando que es ante todo culto divino? Este texto del padre Giovanni Cavalcoli invita a preguntarnos si la reforma litúrgica ha sido realmente comprendida y aplicada, y si la liturgia, como fuente y culmen de la vida cristiana, sigue siendo reconocida como camino hacia la experiencia mística y el encuentro transformador con Cristo. [En la imagen: detalle de "La celebración de una misa", óleo sobre tabla, pintado hacia el 1500, obra de Aert van den Bossche y taller, conservado en el Museo del Prado, Madrid].
Por un juicio equitativo sobre la masonería (4/4)
Dice el padre Giovanni Cavalcoli en esta última parte de su ensayo: "Hoy la Masonería continúa combatiendo a la Iglesia, pero ha adoptado un método más sutil e insinuante, hecho de cortesía, de ficción y de astucia y por ello mismo más peligroso. Ella ha favorecido y sostenido a aquellos teólogos que han interpretado el Concilio en sentido modernista o para instrumentalizarlo, y éstos son los modernistas, o para combatirlo, y éstos son los lefebvrianos y en general los pasadistas. Ella ha logrado así desde hace sesenta años atizar un conflicto exasperante entre los dos partidos, que turba y trastorna la correcta reforma conciliar, obstaculizándola en los buenos frutos que de por sí ella está en grado de producir". [En la imagen: fragmento de un plano fundacional de la ciudad de La Plata, capital de la provincia de Buenos Aires, en Argentina. Su trazado revela el gran símbolo de la masonería que son la escuadra y el compás, en las uniones e intersecciones de las diagonales 73, 79, 74 y 80; 77 y 78 respectivamente].
miércoles, 24 de junio de 2026
Por un juicio equitativo sobre la masonería (3/4)
El padre Giovanni Cavalcoli, en la tercera parte de su artículo sobre la Masonería, desenmascara con crudeza el núcleo doctrinal de esta sociedad secreta. ¿No es escandaloso que el Dios masónico se identifique con la serpiente del Génesis, llamada Lucifer, y que se presente como liberador del hombre contra el Dios creador? ¿Qué significa que la Masonería, bajo apariencia humanitaria y filantrópica, esconda un núcleo esotérico que diviniza al hombre sin Cristo y lo empuja a la rebelión contra Dios? ¿No es inquietante que se promueva una ética que niega el pecado contra Dios y reduce todo a un mero principio regulativo de la razón? ¿No se revela aquí la doblez de un poder que, mientras proclama libertad y fraternidad, conspira contra la Iglesia y contra la verdadera salvación? Este texto invita a abrir los ojos ante el peligro de un falso dios que, bajo el nombre de Gran Arquitecto, no es más que el demonio disfrazado de luz.
La cuestión de la obediencia y el poder de los modernistas
Este artículo del padre Giovanni Cavalcoli denuncia con fuerza el poder de los modernistas dentro de la Iglesia y la perversión del sentido auténtico de la obediencia. ¿Cómo puede ser que quienes desobedecen al Papa y al Evangelio exijan obediencia absoluta a sus abusos? ¿No es escandaloso que se persiga a los fieles de recta fe mientras se favorece a los herejes? ¿Qué significa que la resistencia al tirano pueda ser hoy confundida con desobediencia, cuando en realidad es fidelidad a Dios y a la Iglesia? ¿No es un signo de esperanza que, como enseña santo Tomás de Aquino, sin perseguidores no habría mártires? Este texto invita a discernir con prudencia y valentía, mostrando que la verdadera obediencia es la que se dirige a Dios y a la salvación de las almas, incluso a costa de la propia vida. [En la imagen: fragmento de "Mártires cristianos en el Coliseo", óleo sobre lienzo, terminada en 1862, obra de Konstantin Flavitsky, perteneciente a la colección del Museo Estatal Ruso de San Petersburgo].
martes, 23 de junio de 2026
Por un juicio equitativo sobre la masonería (2/4)
La segunda parte del artículo del padre Giovanni Cavalcoli muestra cómo la Masonería, pese a sus aparentes gestos de apertura, sigue sosteniendo principios incompatibles con la fe católica. ¿Puede una ética que niega el pecado original y reduce la religión a mera opinión ofrecer verdadera esperanza al hombre? ¿No es inquietante que la igualdad masónica ignore las diferencias naturales y derive en injusticia? ¿Qué significa que el poder político se funde en la voluntad general y no en Dios? ¿No se advierte que, aun en sus luchas por derechos civiles, la Masonería busca siempre imponer su primado cultural y social? Este texto del docto teólogo dominico nos invita a discernir con rigor los puntos de convergencia y las irreductibles divergencias entre Iglesia y Masonería.
Herejía y avaricia
Esta reflexión sobre la herejía y la avaricia desenmascara el mito liberal del “hereje mártir del libre pensamiento” y lo muestra como soberbio, interesado y ligado al poder económico. ¿No es inquietante que la avaricia se convierta en incentivo y ocasión de la herejía, cerrando la mente a la verdad de la fe? ¿Qué responsabilidad tienen las editoriales católicas cuando el vicio se convierte en negocio rentable? ¿No es grave que incluso en ambientes eclesiales la fe se degrade en turbios intereses económicos? ¿Cómo reformar la Iglesia si no se eliminan simultáneamente la herejía y las injusticias en la administración de los bienes? Este artículo del padre Giovanni Cavalcoli nos invita a mirar de frente la raíz común de los males: soberbia y avaricia, que corrompen tanto la doctrina como la vida cristiana. [En la imagen: representación de San Bernardo de Claraval tentado por el diablo. Miniatura tomada de "El Libro de Horas de Etienne Chevalier", por Jean Fouquet, siglo XV].
lunes, 22 de junio de 2026
Por un juicio equitativo sobre la masonería (1/4)
Esta primera parte del artículo que el padre Giovanni Cavalcoli ha comenzado a publicar, plantea una denuncia frontal contra la Masonería, mostrando cómo ella se presenta como promotora de libertad y fraternidad, pero en realidad se erige en rival del cristianismo y en instrumento de división y corrupción espiritual. ¿Puede una sociedad secreta sustituir a la Iglesia en su misión de unidad y salvación? ¿No es inquietante que el símbolo del serpiente, para la Masonería, se convierta en dios liberador y benefactor del hombre? ¿Qué consecuencias tiene que se niegue la revelación divina y se reduzca la fe a fórmulas cambiantes según los tiempos? ¿No es grave que, bajo apariencia de racionalidad y progreso, se infiltre en la vida pública y en la misma Iglesia para debilitarla desde dentro? Este texto invita a reflexionar sobre el verdadero rostro de la Masonería y sobre la necesidad de defender la integridad de la fe y de la Iglesia frente a sus ataques.
Los frutos del Concilio. Carta al profesor Piero Vassallo
El Concilio Vaticano II, concebido como proyecto de una nueva cristiandad, ha sido interpretado por muchos bajo el prisma deformante del modernismo. ¿Qué significa que un “magisterio paralelo” se haya erigido con pretensión infalibilista, relativizando dogmas y confundiendo a los fieles? Es grave que los errores de Karl Rahner y de sus continuadores, el rahnerismo, nunca aprobado oficialmente, haya impregnado la formación sacerdotal y episcopal hasta convertirse en una verdadera clase dirigente eclesial. ¿Cómo remediar los daños de cincuenta años de esta teología dominante sin traicionar la sana modernidad que el Concilio quiso asumir? Este artículo del padre Giovanni Cavalcoli nos recuerda que, lejos también del error lefebvriano de querer anular el Concilio y retornar al preconcilio, sólo el recurso al poder divino y la fidelidad al Papa pueden liberar a la Iglesia de la crisis doctrinal, devolviéndole la claridad y el impulso misionero que el Concilio pretendía.
domingo, 21 de junio de 2026
Giovanni Cavalcoli: Opera Digitalia, Volumen III, Año 2012
En medio de la confusión actual, las enseñanzas del padre Giovanni Cavalcoli iluminan con rigor filosófico y teológico los problemas de la Iglesia y del mundo. Este segundo volumen de los artículos publicados por el docto teólogo dominico en distintos medios de la red telemática reúne todos sus textos del año 2012, ofreciendo al lector la posibilidad de acceder a un pensamiento que interpela, cuestiona y orienta, en plena fidelidad al Magisterio vivo de la Iglesia. Tenga en cuenta el lector que en el documento que aquí se ofrece en formato PDF de libre descarga se contienen artículos del año 2012 que todavía no han sido publicados en el presente blog. [En la imagen: fragmento de "Santo Domingo en oración", óleo sobre lienzo, siglo XVII, obra de El Greco, conservado en la Unicef].
Prospectivas de antropología teológica
En la cultura actual se pretende reducir la diferencia varón‑mujer a una convención cultural, mientras que la Revelación cristiana la presenta como raíz originaria de toda sociabilidad humana. ¿Qué significa que el sexo sea tratado como accidente intercambiable, fruto de la técnica, y no como propiedad esencial de la persona? ¿No es inquietante que el matrimonio natural y sacramental sea sustituido por uniones artificiales que niegan la complementariedad querida por el Creador? ¿Qué consecuencias tiene olvidar que la unión varón‑mujer es consagración, tanto en la familia como en la misión eclesial? Este artículo del padre Giovanni Cavalcoli muestra cómo la antropología teológica, fiel al Génesis y al Magisterio, defiende la verdad del sexo como diferencia esencial y la reciprocidad varón‑mujer como fundamento de la vida humana y cristiana. [En la imagen: el Papa Francisco, en abril de 2024, con los participantes en el congreso "Hombre-mujer imagen de Dios. Por una antropología de las vocaciones"].
sábado, 20 de junio de 2026
El pecado original según el cardenal Ravasi
Ciertamente es desconcertante que el relato del pecado original, tan central en la fe, sea reducido a mito o a simple metáfora existencial. ¿Qué significa afirmar que la caída no fue un hecho histórico, sino sólo una condición meta-histórica del hombre? ¿No se pone en riesgo así la doctrina de la transmisión de la culpa original y la necesidad del Bautismo? ¿Qué consecuencias tiene negar la realidad de la pérdida de la gracia y de la miseria heredada, que sólo Cristo y María han sido preservados de padecer? Este artículo del padre Giovanni Cavalcoli muestra cómo la interpretación simbólica del pecado original conduce a un vaciamiento del cristianismo, y cómo sólo la fidelidad al Magisterio y al realismo de la Revelación asegura la verdad de la redención y la necesidad de la gracia. [En la imagen: el cardenal Gianfranco Ravasi].
La Enemiga de todas las herejías
¿No es conmovedor descubrir que María, la Madre de Dios, no sólo es dulcísima intercesora nuestra, sino también terrible enemiga de las herejías? ¿Qué significa que la liturgia antigua la saludara como aquella que, sola ella, destruyó todos los errores del mundo? ¿No es inquietante que en tiempos de confusión doctrinal se haya dejado de invocarla explícitamente como defensora contra la mentira y el engaño? ¿Qué consecuencias tiene que la Iglesia, acosada por el dragón apocalíptico, se prive de la fuerza de esta tradición mariana? Este artículo del padre Giovanni Cavalcoli muestra cómo hoy más que nunca necesitamos volver a María vencedora de las herejías, para que nos libre de la ceguera espiritual y nos conduzca a la luz de la verdad. [En la imagen: fragmento de "Virgen María con el Niño", 1460, obra del Maestro del tríptico Osservanza, conservada en el Museo Metropolitano de Arte del distrito de Manhattan, en la ciudad de Nueva York].
viernes, 19 de junio de 2026
Idealismo y ateísmo
¿No es sorprendente que el idealismo, presentado como filosofía espiritual, esconda en su interior la semilla del ateísmo? ¿Qué significa que el Dios de Hegel, concebido como devenir absoluto, prepare el terreno para el hombre divinizado de Marx? ¿No es inquietante que el ateísmo marxista, lejos de ser mero materialismo, se presente como una teología invertida, donde el hombre se atribuye la definición que santo Tomás de Aquino reserva sólo a Dios? ¿Qué consecuencias tiene que esta visión, que niega el carácter creatural del hombre, se infiltre en la Iglesia bajo formas modernistas y colectivistas? Este artículo del padre Giovanni Cavalcoli muestra cómo el panteísmo idealista desemboca en ateísmo, y cómo sólo el realismo tomista puede preservar la trascendencia divina y la verdadera dignidad del hombre frente a la tentación de hacerse dios de sí mismo. [En la imagen: fragmento de "El filósofo Georg Wilhelm Friedrich Hegel", óleo sobre lienzo, obra de Jakob Schlesinger, conservado en la Alte Nationalgalerie, Berlín].
Idealismo y nihilismo
¿No es revelador que el idealismo, desde Descartes hasta Severino, termine por disolver el ser en la nada y abrir paso al nihilismo? ¿Qué significa que el cogito cartesiano, lejos de ser verdadero pensar, sea en realidad un dudar que bloquea el intelecto y lo priva de su objeto? ¿No es inquietante que la filosofía moderna, pretendiendo rehacer el pensamiento desde cero, haya acabado por oscurecer el sentido del ser y sumir al hombre en la angustia existencial y el solipsismo? ¿Qué consecuencias tiene que esta mentalidad se infiltre en la Iglesia, transformando el Catecismo en un guión teatral y la verdad revelada en materia de manipulación? Este artículo del padre Giovanni Cavalcoli muestra cómo sólo el realismo tomista, atento al ser y a la diferencia abisal entre el ser y la nada, puede preservar la dignidad del hombre y la fidelidad a Dios frente a las seducciones del idealismo y del nihilismo. [En la imagen: Jean Paul Sartre].
jueves, 18 de junio de 2026
Las consecuencias éticas del idealismo
¿No es estremecedor que el idealismo, infiltrado incluso en la Iglesia, se presente como teofanía del Absoluto y no soporte corrección ni crítica, ni siquiera del Papa o del Magisterio? ¿Qué significa que quienes se consideran pequeños dioses terminen persiguiendo a los buenos católicos mientras favorecen a los herejes y modernistas? ¿No es inquietante que su ética se reduzca a egocentrismo, arribismo y arrogancia, disfrazados de progreso, libertad y diálogo, pero en realidad marcados por hipocresía y doblez? ¿Qué consecuencias tiene que el sufrimiento sea interpretado como parte de una dialéctica divina, donde el mal se vuelve necesario y hasta motivo de gozo? Este artículo del padre Giovanni Cavalcoli muestra cómo el idealismo, bajo apariencia de genialidad y espiritualidad, desemboca en impiedad y gnosticismo, y recuerda que la Iglesia, sostenida por el Espíritu Santo, posee siempre los medios para purificarse y renovarse frente a tales peligros. [En la imagen: fragmento de un retrato de Karl Marx en 1875].
El modernismo de Gustavo Bontadini
¿No es inquietante que Gustavo Bontadini, bajo la apariencia de reconciliar el tomismo con la modernidad, haya terminado impregnando su pensamiento de un inmanentismo cartesiano‑hegeliano? ¿Qué significa que confundiera la interioridad agustiniana con el idealismo, reduciendo a Dios a una idea del pensamiento humano? ¿No es sorprendente que de su intento naciera un discípulo como Severino, que llevó la tesis hasta la apostasía y el monismo eternalista? ¿Qué consecuencias tiene asumir el idealismo acríticamente, sin tamizarlo a la luz de santo Tomás, y transmitir así un veneno filosófico que confunde a Dios con el hombre? Este artículo del padre Giovanni Cavalcoli muestra cómo la propuesta bontadiniana de unir filosofía clásica y moderna fracasó, y recuerda que sólo la concepción cristiana y tomista, fundada en la analogía del ser y en la distinción entre Creador y creatura, puede ofrecer una sabiduría perenne capaz de dialogar con la modernidad sin perder la verdad. [En la imagen: Gustavo Bontadini].
miércoles, 17 de junio de 2026
Una sugerencia al Santo Padre
¿No es conmovedor que el Papa, con corazón de Padre, busque tender un puente hacia la Fraternidad San Pío X, aun en medio de su condición cismática? ¿Qué significa que se plantee un nuevo llamamiento para recuperar la comunión, cuando ellos rechazan elementos fundamentales del Concilio Vaticano II? ¿No sería decisivo que la Santa Sede y la Fraternidad se reconozcan en los valores comunes, afrontando con serenidad las críticas antimodernistas y los puntos pastorales discutibles del Concilio? ¿Qué consecuencias tendría que la Fraternidad aceptara la plena eclesiología católica y se insertara en la estructura canónica de la Iglesia, en vez de seguir ordenando obispos por iniciativa propia? En este breve artículo el padre Giovanni Cavalcoli propone un camino de diálogo y equilibrio, donde la fidelidad a la Tradición y la comunión con el Papa se convierten en la clave para sanar una herida dolorosa en el cuerpo de la Iglesia.
La herejía del buenismo (Cuarta Parte)
Completamos hoy con esta última entrega la publicación íntegra del libro del padre Giovanni Cavalcoli: "La herejía del buenismo. El buenismo y sus remedios", publicado en 2016 por las Ediciones Chora Books. Lo hemos ido publicando gradualmente, en sus diversos capítulos, una sección por semana. Agradecemos al Maestro Aurelio Porfiri, quien nos ha permitido esta publicación, con la cual los lectores de habla hispana pueden así acceder a una profunda e integral exposición de uno de los errores que más está intoxicando la fe cristiana en nuestros días. [En la imagen: fragmento de la ilustración de la carátula de la edición original en italiano de este opúsculo del padre Giovanni Cavalcoli].
martes, 16 de junio de 2026
La gran maniobra del idealismo
¿No es inquietante que desde el modernismo se haya intentado dar ciudadanía eclesial al idealismo alemán, presentándolo como “pensamiento moderno” frente a la escolástica? ¿Qué significa que el Vaticano II, abierto al diálogo, haya permitido que los idealistas se reanimen bajo su sombra, buscando disolver la claridad doctrinal en un pluralismo confuso? ¿No es grave que el idealismo hegeliano, raíz del marxismo y del totalitarismo, se disfrace de espiritualidad y seduzca incluso a hombres doctos? ¿Qué consecuencias tiene el intento de conciliar a santo Tomás con Kant, con Hegel o con Heidegger, cuando la Iglesia siempre ha condenado estos híbridos engañosos? Este artículo del padre Giovanni Cavalcoli muestra que sólo distinguiendo entre un idealismo lícito, como el de san Agustín y san Buenaventura, y un idealismo ilícito, como el de Descartes y Hegel, la Iglesia podrá custodiar la verdad y permitir que el genio del pueblo alemán dé lo mejor de sí en obediencia a Cristo. [En la imagen: fragmento de "El filósofo Georg Wilhelm Friedrich Hegel", óleo sobre lienzo, obra de Jakob Schlesinger, conservado en la Alte Nationalgalerie, Berlín].
Comprender a Rosmini
¿No es sorprendente que Rosmini, partiendo de una iluminación juvenil sobre el ser, haya elaborado toda una filosofía que oscila entre el innatismo agustiniano y el realismo tomista? ¿Qué significa que su “ser ideal” sea luz innata de la razón y, al mismo tiempo, riesgo de confusión con el Ipsum Esse subsistens? ¿No es decisivo advertir que, mientras Kant reduce el conocimiento al fenómeno, Rosmini afirma que la mente puede captar las cosas como son, gracias a la luz del ser? ¿Qué consecuencias trae su insistencia en la univocidad del ser frente a la analogía tomista, que distingue con precisión entre el ser de Dios y el ser de la criatura? Este artículo del padre Giovanni Cavalcoli invita a releer a Rosmini en toda su complejidad: realista y místico, admirador de santo Tomás pero inclinado hacia Agustín y Buenaventura, condenadas en parte sus tesis por el Santo Oficio y, sin embargo, beatificado como pensador fiel y audaz, testimonio de cómo la Iglesia acoge incluso las limitaciones humanas en el camino de la verdad. [En la imagen: fragmento de "Retrato de Antonio Rosmini", pintura de Francesco Hayez, siglo XIX, conservado en la Pinacoteca di Brera, Milán, Italia].
lunes, 15 de junio de 2026
El Cuerpo de Jesús en el sepulcro y la Sábana Santa
¿No es sorprendente que la Sábana Santa, simple reliquia y no objeto de adoración, siga planteando preguntas tan hondas sobre el misterio del Cuerpo de Cristo en el sepulcro? ¿Qué significa que la divinidad estuviera unida al cuerpo y al alma, pero no a la sangre separada? ¿No es un signo de fe que la Iglesia de Turín conserve memoria litúrgica de la Sábana como reliquia auténtica del Señor? ¿Qué nos dicen las investigaciones científicas sobre irradiaciones luminosas y huellas inexplicables, si no que apuntan al misterio del Resucitado? Este artículo del padre Giovanni Cavalcoli invita a contemplar la diferencia radical entre la reliquia y la Eucaristía, donde Cristo está realmente presente, vivo, con su cuerpo, sangre, alma y divinidad. [En la imagen: la Santa Síndone, positivo y negativo fotográfico].
Dos cartas a Cristina Siccardi
¿Puede un Concilio ecuménico equivocarse en materia de fe? ¿No es más bien el modernismo el que se disfraza de fidelidad al Vaticano II para difundir sus errores, o el pasadismo lefebvriano que cree que el Vaticano II es modernista, cayendo así en la herejía? ¿Qué significa realmente la infalibilidad de las enseñanzas conciliares cuando tocan el dogma, aunque no lo definan explícitamente? ¿No es un engaño pensar que la pastoralidad del Concilio contaminó la doctrina, cuando en realidad la hizo progresar en continuidad con la Tradición? En estas dos cartas, el padre Giovanni Cavalcoli responde con claridad y firmeza a las críticas de Cristina Siccardi, mostrando que el Vaticano II es auténtico desarrollo doctrinal, que sus enseñanzas en materia de fe son infalibles, y que el verdadero remedio contra el modernismo está en la sana modernidad que el Concilio Vaticano II nos enseña.
domingo, 14 de junio de 2026
Las mentiras de Severino. Avvenire sigue cavándose su propia fosa
Un diario católico que se declara de inspiración cristiana no puede dar tribuna a quienes niegan la verdad del Evangelio sin ofrecer respuesta crítica. Publicar a Severino sin réplica es traicionar la misión de la prensa católica y escandalizar a los fieles. La filosofía que absolutiza el ser parmenídeo, negando el devenir y la creación, conduce al nihilismo y al panteísmo, y termina por poner el mal dentro del Absoluto. Frente a estas mentiras, este artículo del padre Giovanni Cavalcoli expresa a clara letra que la Iglesia proclama la verdad del ipsum Esse per se subsistens y la sabiduría de Santo Tomás de Aquino: sólo Dios es eterno, los entes son contingentes y creados. La fe cristiana no se funda en la voluntad subjetiva, sino en la revelación divina. Callar ante Severino es complicidad; refutarlo es deber. [En la imagen: Emanuele Severino].
El complot del idealismo contra la Iglesia
¿No es inquietante que el idealismo, disfrazado de espiritualidad y misticismo, se infiltre en la misma Iglesia como un complot silencioso? ¿Qué sucede cuando la fe se reduce a mera experiencia subjetiva y los dogmas se reinterpretan como símbolos vacíos? ¿No es acaso una traición que la figura de Cristo sea falsificada en nombre de un humanismo secular y que los sacramentos se conviertan en signos de un poder humano divinizado? ¿Qué futuro queda para la Iglesia si se la transforma en una simple asociación filantrópica sometida al Estado? Este artículo del padre Giovanni Cavalcoli denuncia con fuerza el proyecto modernista e idealista que pretende sustituir la verdadera Iglesia de Cristo por una caricatura mundana, y llama a mantener los ojos abiertos, fieles al Magisterio, en especial al Concilio Vaticano II, para resistir la insidia más peligrosa de nuestro tiempo. [En la imagen: fragmento de "El filósofo Georg Wilhelm Friedrich Hegel", óleo sobre lienzo, obra de Jakob Schlesinger, conservado en la Alte Nationalgalerie, Berlín].
sábado, 13 de junio de 2026
De Parménides a Severino
¿Puede la sana razón sobrevivir cuando se disuelve en el monismo de Parménides y en la dialéctica de Severino? ¿Puede el pensamiento cristiano hacer uso de esa clase de filosofía? ¿Y qué queda del cristianismo? ¿Qué queda de la creación, de la historia y de la esperanza si todo es eterno, todo es ahora y todo es uno? ¿No se convierte la Encarnación en mera apariencia y la Redención en un mito sin sentido? ¿Qué sucede cuando la teología católica se deja seducir por un racionalismo que pone el mal dentro de Dios y la oración como diálogo con uno mismo? Este artículo del padre Giovanni Cavalcoli desenmascara las consecuencias devastadoras de la fascinación por Severino y de su recepción acrítica en ambientes católicos, mostrando cómo la gnosis panteísta amenaza con vaciar de contenido la fe y con reducir el cristianismo a una sombra de sí mismo. [En la imagen: fragmento de "Parménides de Elea", detalle de "La escuela de Atenas", fresco que data de los años 1509-1511, obra de Rafael Sanzio, pintura conservada en los Museos Vaticanos].
El gnosticismo de Giuseppe Barzaghi
¿No es inquietante que una teología que se proclama tomista termine disolviendo la creación en mera teofanía y confundiendo el bien con el mal? ¿Qué sucede cuando el pensamiento se absolutiza y pretende ir “más allá de Dios”, reduciendo los dogmas a metáforas y la gracia a pura autoconciencia? ¿No se convierte entonces la fe en un simple “punto de vista psicológico”, sustituida por la gnosis del yo trascendental? ¿Qué consecuencias tiene afirmar que el sufrimiento está en Dios y que la redención no es reparación, sino aceptación del mal como bien? Este artículo del padre Giovanni Cavalcoli desenmascara el sistema de Giuseppe Barzaghi, mostrando cómo su gnosticismo panteísta monista, heredero de Severino y Spinoza, destruye la distinción entre Dios y el mundo, y amenaza con vaciar de sentido la fe católica y la esperanza cristiana. [En la imagen: el padre Giuseppe Barzahi, OP].
viernes, 12 de junio de 2026
El engaño del trascendental "moderno"
Este artículo del padre Giovanni Cavalcoli es una advertencia contra las seducciones del idealismo y sus herederos contemporáneos. ¿Qué significa realmente ser “moderno”: asumir la verdad o abrazar el error disfrazado de novedad? ¿No es acaso el cogito cartesiano, convertido en ídolo, un falso trascendental que reduce todo al yo? ¿No termina el idealismo alemán, de Fichte a Hegel, en panteísmo y confusión entre Dios y el hombre? ¿Qué valor tiene entonces la “experiencia trascendental” de Rahner frente al realismo tomista que la Iglesia sigue proponiendo como fundamento seguro? Este artículo invita a redescubrir los auténticos trascendentales escolásticos como garantía de un pensar sólido, una fe coherente y una sociedad edificada en la verdad. [En la imagen: fragmento de "Santo Tomás presenta a la Iglesia sus obras", óleo sobre lienzo, 1885, obra de Ludwig Seitz].
Dialéctica, dialógica y diabólica
La dialéctica, ¿es camino hacia la verdad o hacia la confusión? ¿Qué ocurre cuando se convierte en pura contradicción y se desliza hacia lo diabólico, sembrando división y mentira? ¿No es acaso la analogía (la analéctica), más que la dialéctica, la que permite pensar con coherencia los misterios del ser y de la fe, como la Encarnación y la unión de las dos naturalezas de Cristo? ¿Podemos seguir confiando en un método que, desde Descartes hasta el marxismo, ha terminado por confundir a Dios con el demonio? Este artículo del padre Giovanni Cavalcoli invita a descubrir que sólo la integración de la dialéctica con la analéctica abre el camino a la verdadera dialógica, donde la unidad de los valores eternos se expresa en la legítima pluralidad de la historia. [En la imagen: el padre Tomas Tyn OP].
jueves, 11 de junio de 2026
El padre Morselli comenta a Mons. Athanasius Schneider. Un comentario mío al comentario (2/2)
La Fraternidad San Pío X pretende congelar la autoridad magisterial en 1962, negando las doctrinas conciliares y posconciliares que son verdaderas y vinculantes. Mons. Schneider y Don Morselli incurren en el grave error de acusar al Concilio, al Magisterio papal y al Novus Ordo de ambigüedad y defectos doctrinales. Pero la comunión con el Papa exige aceptar íntegramente las enseñanzas del Concilio Vaticano II y del Magisterio sucesivo. Rechazarlas es situarse fuera de la Iglesia. Una comunidad nacida en oposición al Concilio y que persiste en acusar de modernismo a los Papas no puede llamarse humilde ni estar en comunión. Si esto no es cisma, ¿qué es el cisma? [En la imagen: Don Alfredo Morselli].
Los recursos de la Iglesia
La Iglesia, ¿es realmente invencible frente a las crisis internas y externas? ¿Qué significa que, aun compuesta de pecadores, no pueda jamás cambiar su esencia ni ser deformada? ¿Cómo entender que los modernistas junto a sus primo-hermanos los pasadistas lefebvrianos, con su falso ídolo del mundo moderno los primeros, y los segundos con su herética acusación de modernismo al Magisterio, han abierto las ventanas a un huracán que amenaza con devastar la viña del Señor? ¿No es acaso urgente recuperar la fidelidad al Magisterio vivo, frente a obispos y teólogos que se desvían y confunden al pueblo de Dios? ¿Estamos ante la apostasía final anunciada por Cristo y san Pablo, o más bien a las puertas de un nuevo Pentecostés prometido por san Juan XXIII? Este artículo del padre Giovanni Cavalcoli invita a mirar de frente las sombras y las luces de la Iglesia, a reconocer sus recursos divinos que la hacen indestructible, y a confiar en la fuerza del Espíritu Santo que, a través de la cruz, prepara la verdadera renovación. [En la imagen: fragmento de "La disputa del Sacramento", pintura al fresco, entre 1509 y 1510, obra de Rafael Sanzio, conservada en los Museos del Vaticano, en la Stanza della Segnatura].
miércoles, 10 de junio de 2026
El padre Morselli comenta a Mons. Athanasius Schneider. Un comentario mío al comentario (1/2)
Un obispo que se presenta como "defensor de la Tradición", pero que en realidad confunde el Magisterio del Papa con las maniobras del modernismo, merece ser desenmascarado. La comunión con Roma no se negocia: aceptar las doctrinas del Concilio Vaticano II es condición indispensable, porque son verdaderas y definitivas, aunque no sean dogmas de primer grado. Rechazarlas es colocarse en la frontera de la herejía. La Fraternidad San Pío X, nacida para contestar el Concilio, no puede pretender legitimidad en sus ordenaciones episcopales. El Papa no puede conceder autorización a quienes acusan de modernismo al Concilio y de filoprotestantismo a la reforma litúrgica. La falsa devoción al Vicario de Cristo se desenmascara cuando se ponen en evidencia los errores contra la fe explícitos e implícitos en las declaraciones de obispos filolefebvrianos como es el caso de mons. Athanasius Schneider.
La herejía del buenismo (Tercera Parte, nn. 5-8)
Continuamos con la publicación completa del libro del padre Giovanni Cavalcoli: "La herejía del buenismo. El buenismo y sus remedios", publicado en 2016 por las Ediciones Chora Books. Lo vamos publicando gradualmente, en sus diversos capítulos, una sección por semana, hasta completar su texto. Agradecemos al Maestro Aurelio Porfiri, quien nos ha permitido esta publicación, con la cual los lectores de habla hispana podrán acceder a una profunda e integral exposición de uno de los errores que más está intoxicando la fe cristiana en nuestros días. [En la imagen: fragmento de la ilustración de la carátula de la edición original en italiano de este opúsculo del padre Giovanni Cavalcoli].
Justos e impíos. La perspectiva escatológica cristiana de la paz (2/2)
La paz escatológica cristiana no es un sueño ingenuo ni un proyecto racionalista, sino el fruto de la victoria de Cristo sobre el Dragón y sus aliados. La Iglesia, la Mujer apocalíptica, combate hasta el fin contra los poderes mundanos inspirados por Satanás, mientras la Escritura revela que la raíz de las guerras está en la rebelión de los ángeles y en la oposición entre el Dios de Israel y los ídolos de las gentes. La historia de la Iglesia se abre con el encadenamiento de Satanás y se cerrará con su derrota definitiva, en medio de signos que anuncian la parusía. La paz final será patrimonio exclusivo de los elegidos, mientras los réprobos quedarán excluidos. La venida de Cristo tendrá función recapituladora y purificadora, inaugurando la Jerusalén celestial, donde no habrá más guerra ni engaño, sino justicia y gloria eterna. [En la imagen: fragmento de "Los siete ángeles del Apocalipsis", detalle central en el fresco "El Juicio Final" de Miguel Ángel Buonarroti, ubicado en la pared del altar de la Capilla Sixtina en la Ciudad del Vaticano, pintado entre 1536 y 1541].
martes, 9 de junio de 2026
Justos e impíos. La perspectiva escatológica cristiana de la paz (1/2)
¿Es la paz un simple acuerdo humano o un don divino conquistado en la lucha? La primera parte de este artículo del padre Giovanni Cavalcoli nos recuerda que la paz bíblica no es mera ausencia de guerra, sino plenitud de bienes, fruto de la justicia y de la comunión con Dios. La Escritura muestra que la guerra nace en el espíritu, desde la rebelión de los ángeles, y que la vida cristiana es una batalla contra el mal. Cristo distingue la falsa paz del mundo de la verdadera paz que Él ofrece, y enseña que el Reino de los cielos es don del Padre, pero también meta de nuestro esfuerzo. La conclusión es clara: la paz definitiva no será universal ni ingenuamente racionalista, sino la paz eterna de los elegidos en la Jerusalén celestial, mientras los réprobos quedarán excluidos por su propia elección. [En la imagen: fragmento de "San Miguel Arcángel derrota a Lucifer", óleo sobre lienzo, pintado entre 1841 y 1845, de autor desconocido, perteneciente a la colección del Museo del Palacio Real, Turín, Italia].
La sabiduría de Descartes
¿Es Descartes realmente el padre de la filosofía moderna o más bien el sembrador de un germen de disolución que aún hoy contamina el pensamiento europeo? Este artículo del padre Giovanni Cavalcoli muestra cómo el cogito cartesiano, al sustituir la certeza sensible por una certeza divina impropia del hombre, abre el camino al idealismo y al ateísmo. ¿No es acaso un falso problema el “puente” entre pensamiento y realidad, cuando el conocimiento humano comienza en las cosas y no en las ideas? ¿No conduce la exaltación del yo absoluto a la negación de Dios trascendente y creador? ¿No es urgente liberarse de la “alma atea” del cartesianismo para recuperar la auténtica sabiduría de la razón y de la fe? [En la imagen: fragmento de "Retrato de René Descartes", óleo sobre lienzo, 1649, obra de Frans Hals, conservado en el Museo del Louvre, París].
lunes, 8 de junio de 2026
La excomunión como remedio a la herejía
¿Es la excomunión un castigo o un remedio? Este extenso artículo del padre Giovanni Cavalcoli muestra cómo, desde los apóstoles hasta el Vaticano II, la Iglesia ha debido discernir entre comunión verdadera y ruptura herética, enfrentando tanto el peligro de las falsas excomuniones como la necesidad de las justas. ¿No es inquietante que hoy, en tiempos de modernismo, los fieles ortodoxos puedan ser tratados como excomulgados mientras los verdaderos culpables permanecen impunes? ¿Qué significa que una excomunión pueda ser justa o injusta, válida o nula, oficial o de hecho, y que incluso pueda provenir de prelados herejes? ¿No debería recuperarse el sentido medicinal y clarificador de la excomunión, que busca corregir al hermano y proteger la comunión eclesial, sin caer en excesos ni en blanduras inútiles? ¿No es hora de que los pastores, comenzando por el Papa, ejerzan con prudencia y firmeza esta potestad, para defender a la Iglesia de las doctrinas erróneas y preparar a los fieles para la batalla escatológica que durará hasta la Parusía? [En la imagen: fragmento de "La excomunión de Federico II por el papa Gregorio IX", fresco, pintado entre 1572-1573, obra de Giorgio Vasari, conservado en la Sala Regia, Palacio Apostólico, Ciudad del Vaticano].
Tres falsas ideas sobre el Concilio
¿Es verdad que el Concilio Vaticano II fue solo pastoral, sin valor doctrinal? Esta brevísima nota del padre Giovanni Cavalcoli desmonta tres ideas falsas que aún circulan: que el Concilio no enseña doctrina, que sus enseñanzas no son infalibles y que habría roto con la tradición para refundar el cristianismo. ¿No es más bien cierto que el Concilio clarifica y desarrolla la Revelación y los dogmas, asumiendo lo positivo de la modernidad y rechazando sus errores? ¿No es un engaño pensar que sus doctrinas puedan ser modernistas o falsas, cuando en realidad están en continuidad con el Magisterio precedente? ¿No deberíamos reconocer que el Vaticano II confirma y explicita la verdad inmutable del Evangelio, lejos de cualquier ruptura o revolución?
domingo, 7 de junio de 2026
La inquisición modernista
¿Puede existir dentro de la Iglesia una inquisición que ya no defiende la fe, sino que la combate? Este artículo del padre Giovanni Cavalcoli describe cómo, tras el Concilio Vaticano II, ciertos sectores modernistas aprovecharon el clima de optimismo y diálogo para organizar un poder paralelo, disfrazado de apertura y pluralismo, pero en realidad hostil al Magisterio. ¿No es inquietante que hoy se ejerza una coerción psicológica contra los fieles que permanecen unidos al Papa y al Dicasterio para la Doctrina de la Fe, que le representa? ¿Qué significa que algunos obispos y cardenales se conviertan, quizá sin saberlo, en instrumentos del enemigo de la fe? ¿Podrá resistir la Iglesia a esta nueva inquisición modernista, arrogante y prepotente, que pretende sustituir la voz del Papa por un falso magisterio? ¿No es hora de sostener con valentía al Vicario de Cristo, aun a costa de la persecución, para escapar a la masacre y confiar en que Dios frustrará este designio satánico? [En la imagen: fragmento de una ilustración de "Crónica del Mundo", de Rudolf von Ems, de mediados del siglo XIV, conservado e la Biblioteca Universitaria y Estatal de Fulda].
La confrontación sobre Dios
¿Existe realmente un “espacio neutral” para hablar de Dios? Este artículo del padre Giovanni Cavalcoli, publicado en el año 2012, plantea con fuerza la cuestión de si la razón humana puede ser el terreno común donde creyentes y no creyentes se encuentren sin caer en indiferentismo. ¿No es absurdo pensar que el Papa promueva la duda o la igualdad entre ateos y creyentes? ¿No es más bien la razón, iluminada por la fe, el campo de juego donde se libra la verdadera confrontación sobre Dios? ¿Podemos demostrar racionalmente su existencia, como enseña la Escritura y la Iglesia, o debemos resignarnos al agnosticismo que degrada al hombre al nivel de las bestias? ¿Será el encuentro de Asís un signo de que el problema de Dios sigue vivo y que la conciencia de cada uno, en su soledad con Dios, es el verdadero árbitro del partido? [En la imagen: fragmento de "Triunfo de Santo Tomás de Aquino sobre los herejes", fresco del siglo XV, obra de Filippino Lippi, pintado en la Capilla Carafa de la basílica de Santa Maria sopra Minerva en Roma, Italia].













































