lunes, 13 de abril de 2026

Algo más sobre la fecundación artificial

¿Puede la técnica convertir la vida en un producto fabricado? ¿Es la procreación un derecho exigible o solo una facultad natural? ¿No se degrada al hombre cuando se lo trata como resultado de un proceso tecnológico? ¿Qué sentido tiene la esterilidad si se abre a modos más nobles de generar vida, como la educación y la adopción? ¿No está en juego aquí la subsistencia misma de la civilización y la salvación del hombre? El padre Giovanni Cavalcoli vuelve sobre la cuestión de la fecundación artificial, mostrando desde la sola razón natural por qué este procedimiento contradice la dignidad humana y el verdadero fin de la medicina. [En la imagen: fragmento de "Maternal admiración", óleo sobre lienzo, 1869, obra de William-Adolphe Bouguereau, colección privada].

domingo, 12 de abril de 2026

Creer lo que Cristo nos dice

¿Podemos separar la confianza en la Persona de Jesús de la aceptación de su doctrina? ¿No es acaso la credibilidad de sus signos y enseñanzas lo que nos conduce a entregarle nuestra vida? ¿Qué sucede cuando se pretende un encuentro con Cristo desligado de la verdad dogmática y de la interpretación de la Iglesia? ¿No se corre el riesgo de fabricar un Cristo ilusorio que no salva? El padre Giovanni Cavalcoli nos recuerda que la fe cristiana no es simplemente creer en algo, sino creer en Alguien, y que este creer pasa necesariamente por acoger y practicar las palabras de Cristo. La verdadera fe, viva y operosa, es creer en Cristo porque creemos lo que Él nos dice, y demostrarlo poniéndolo en práctica como doctrina salutífera. [En la imagen: fragmento de "Cristo y el joven rico", famosa pintura de Heinrich Hofmann, de 1889, conservada en la Riverside Church, un templo bautista de New York].

sábado, 11 de abril de 2026

La cuestión del valor del episcopado

El padre Giovanni Cavalcoli nos recuerda que el obispo no es un simple administrador, sino —como enseña Dionisio— un verdadero ángel de su Iglesia, llamado a conducir al pueblo de Dios hacia la visión beatífica. En tiempos en que el modelo pastoral del Concilio Vaticano II parece imponerse con su acento en la caridad y la humildad, Cavalcoli advierte que no debemos olvidar la grandeza espiritual y sobrenatural del episcopado, su carácter divino y divinizante. “La jerarquía eclesiástica está modelada sobre la angélica”, escribe, y por eso el obispo es ministro de bendición y de salvación, pero también puede convertirse en “demonio encarnado” si se deja seducir por el espíritu de las tinieblas. ¿Se ha reducido hoy la autoridad episcopal a un igualitarismo secular? ¿No será necesario recuperar con sabiduría el ideal dionisiano para que el episcopado vuelva a resplandecer en toda su sacralidad? [En la imagen: fragmento de "San Carlos Borromeo en oración", óleo sobre lienzo, de alrededor de 1614, obra de El Guercino, conservado en la Collegiata di San Biagio, Ferrara].

viernes, 10 de abril de 2026

A propósito de la libertad religiosa

¿Es la libertad religiosa un derecho inalienable o una concesión del Estado? ¿Cómo se conjuga el primado de la verdad católica con el respeto a quienes profesan otras religiones? ¿No es acaso la paz social inseparable de la paz de la conciencia? ¿Qué lecciones nos deja la historia de los totalitarismos, en especial los del siglo XX, que violentaron la fe de los pueblos? ¿Podrá el Islam, como antes el comunismo, sobrevivir sin un sincero reconocimiento de este derecho fundamental? En este artículo, el padre Giovanni Cavalcoli nos invita a reflexionar sobre la libertad religiosa, derecho natural y universal del hombre, reconocido por el Magisterio de la Iglesia y fundado en la dignidad de la conciencia. [En la imagen: detalle de "Libertad de culto", óleo sobre lienzo, 1943, obra de Norman Rockwell, conservada en el Museo Norman Rockwell, Stockbridge, Massachusetts].

jueves, 9 de abril de 2026

Se debe celebrar con el Novus Ordo Missae no sólo por motivo de obediencia sino también por motivo de fe (4/4)

¿Puede la Iglesia seguir rezando con el Misal de 1962, que oculta la escatología, silencia la misión, olvida el sacerdocio común de los fieles y niega la participación activa de toda la asamblea en el culto a Dios? ¿No es un engaño hablar de "tradición" cuando se perpetúa una modalidad del rito romano que desconoce los desarrollos teológico-litúrgicos enseñados por el Magisterio pontificio postconciliar? ¿Acaso la obediencia basta, si la fe misma reclama el Novus Ordo como expresión plena de la lex orandi? ¿No es el Misal de 1962 un vestigio incompleto, incapaz de sostener la unidad eclesial en el presente? El Misal de 1969, con sus actualizaciones posteriores, no es una opción entre otras: es la única forma legítima de la liturgia católica en el presente, porque en él la Iglesia confiesa su fe en plenitud. [En la imagen: fotografía de la concelebración de la Solemne Vigilia Pascual presidida por el papa León XIV en la Basílica de San Pedro, el sábado 4 de abril de 2026].

miércoles, 8 de abril de 2026

Se debe celebrar con el Novus Ordo Missae no sólo por motivo de obediencia sino también por motivo de fe (3/4)

Como saben los lectores, este ensayo es fruto de mi diálogo con el padre Giovanni Cavalcoli, donde él indicó que reconocía la existencia de “doctrinas nuevas” en los numerales 8, 9 y 10 de la constitución Sacrosanctum Concilium. Sin embargo, no sólo es legítimo sino también necesario que nos preguntemos si esas doctrinas nuevas están solamente en esos tres numerales o también en otros más. Para responder a esa pregunta, debemos iniciar una pormenorizada investigación y es lo que haremos en esta tercera parte de nuestra reflexión. [En la imagen: una fotografía del papa León XIV durante la Celebración de la Pasión del Señor, Viernes Santo, 3 de abril de 2026, en la Basílica de San Pedro].

martes, 7 de abril de 2026

Se debe celebrar con el Novus Ordo Missae no sólo por motivo de obediencia sino también por motivo de fe (2/4)

Tras el diálogo con el padre Giovanni Cavalcoli, la tarea que se vuelve necesaria resulta clara, y podemos plantearla de este modo: dado que también la constitución Sacrosanctum Concilium del Concilio Vaticano II contiene doctrinas nuevas, y dado que estas novedades doctrinales están en la base del Novus Ordo Missae, mientras que están ausentes en el Misal de 1962, esto significa que el Misal actual posee también un aspecto de novedad doctrinal. Por consiguiente, la conclusión práctica evidente es que el Novus Ordo, conteniendo no solo una novedad de tipo pastoral sino también doctrinal, obliga a todos los católicos a la práctica de este rito, no solo por motivo de obediencia sino también por motivo de fe. En esta segunda parte de nuestro ensayo y en las dos restantes demostraremos la verdad de esta tesis. [En la imagen: una fotografía durante la Misa vespertina de la Cena del Señor, Jueves Santo, 26 de abril de 2026, en la Basílica de San Juan de Letrán].