Este artículo del padre Giovanni Cavalcoli aborda la cuestión decisiva de la Tradición en la Iglesia y su relación inseparable con la Escritura, mostrando cómo los excesos de los lefebvrianos y los errores del protestantismo terminan por distorsionar el verdadero sentido católico de la transmisión de la fe. ¿No es acaso un equívoco pretender que la Tradición se detuvo antes del Vaticano II, cuando siempre ha habido desarrollo y profundización? ¿No es igualmente un error reducir la Revelación a la sola Escritura, arrancándola del seno de la Iglesia? ¿Qué significa que la Tradición sea más amplia que la Escritura y que ambas estén íntimamente unidas bajo la interpretación del Magisterio? ¿No es peligroso absolutizar fórmulas pasadas y olvidar que la fidelidad consiste en seguir al Cordero allí donde vaya? Este texto del docto teólogo dominico nos invita a redescubrir la Tradición como Palabra viva de Dios, que no se opone a la Escritura ni al Magisterio, sino que se manifiesta en ellos para conducirnos a la plenitud de la verdad en Cristo. [En la imagen: fotografía de un momento durante el día inaugural de la primera sesión del Concilio Vaticano II, en la Basílica de San Pedro, en Roma, 1962].
Quaestiones disputatae
Textos del Padre Giovanni Cavalcoli, OP, y otras reflexiones filosóficas, teológicas y de la actualidad eclesial
lunes, 13 de julio de 2026
La sinodalidad de la Iglesia
Tanto el papa Francisco como el papa León han venido enseñando de qué modo tiene la Iglesia una característica sinodal que le es propia. Sin embargo esta doctrina, que no es nueva aunque sí hoy mejor conocida, ha generado reacciones en aquellos sectores pseudo-tradicionalistas (por no decir filolefebvrianos) obstinadamente atados a tradiciones humanas confundidas por verdadera Tradición. Este artículo del padre Giovanni Cavalcoli reflexiona sobre la sinodalidad como camino común del pueblo de Dios, mostrando cómo el Espíritu actúa tanto desde lo alto de la jerarquía como desde la base laical. ¿No es el sínodo, más que una simple reunión, un signo de unidad en la diversidad y de comunión en la libertad? ¿Qué significa que hoy se valore como nunca antes la participación de los laicos en la vida y el gobierno de la Iglesia? ¿No es acaso un desafío que lefebvrianos y modernistas puedan dialogar fraternalmente para poder reconocer verdades y errores en vez de insultarse? ¿Podemos olvidar que la Iglesia es militante y peregrina, llamada a pasar por tribulaciones antes de entrar en el Reino? El texto invita a descubrir el verdadero sentido del sínodo como testimonio de unidad, reconciliación y esperanza frente a los temores de quienes lo comparan con revoluciones humanas, recordando la promesa de Cristo: "non praevalebunt". [En la imagen: fragmento de "Cristo en la tormenta en el Mar de Galilea", óleo sobre lienzo, 1633, obra de Rembrandt, pintura en paradero desconocido desde su robo del Museo Isabella Stewart Gardner de Boston en 1990].
domingo, 12 de julio de 2026
Hegel apologista de la muerte
En la visión hegeliana, la muerte es un momento necesario en la dialéctica divina y, en definitiva, Hegel llega a divinizar la negatividad y el pecado. ¿No es acaso blasfemo concebir la muerte como atributo de Dios y el mal como parte de su esencia? ¿Qué consecuencias tiene pensar que el pecado de Adán fue un bien y que la serpiente dijo la verdad? ¿No conduce esta lógica a un cristianismo invertido, donde la redención se convierte en magia y el demonio es perdonado como aspecto de la divinidad? ¿No es peligrosa esta exaltación morbosa de la muerte, que incluso algunos teólogos modernos han retomado, olvidando que Cristo aceptó la cruz no por atracción hacia la muerte, sino para liberarnos de ella? Este artículo del padre Giovanni Cavalcoli nos invita a desenmascarar la gnosis hegeliana y a reafirmar la fe en el Dios de la vida, que vence el mal y la muerte para conducirnos a la salvación eterna.
Luigino luchando con el Dios de Job
Este artículo, publicado por el padre Giovanni Cavalcoli en 2021 durante la pandemia, analiza críticamente la interpretación de Luigino Bruni sobre el Dios de Job, mostrando cómo su lectura termina por deformar el sentido bíblico y teológico del relato. ¿Puede Dios ser reducido a una figura impotente y frustrada, necesitada de corrección por parte del hombre? ¿No es más bien Job quien, al reconocer sus límites y confiar en la sabiduría divina, nos enseña el camino de la humildad y la fe? ¿Qué significa que Bruni presente a Job como juez de Dios, cuando la Escritura lo muestra como siervo que se somete y recibe recompensa? ¿No es peligrosa la idea de un Dios que aprueba todo y no castiga a nadie, convirtiéndose en un mero espectador de nuestras acciones? Este texto del docto teólogo dominico nos invita a redescubrir el verdadero Dios bíblico, justo y misericordioso, que premia a los buenos y corrige a los malos, y a comprender en Cristo el sentido último del sufrimiento inocente. [En la imagen: fragmento de "Job restaurado a la prosperidad", óleo sobre lienzo, 1648, obra de Laurent de La Hyre, conservado en el Museo Chrysler, Norfolk, Virginia, USA].
sábado, 11 de julio de 2026
La esencia de la creación
Frente a las interpretaciones idealistas y panteístas que pretenden superar la visión bíblica, examinemos la esencia de la creación. ¿No es acaso un error reducir la creación a un proceso lógico‑necesario del Absoluto, como en Hegel o Severino? ¿No muestra la Biblia, en cambio, que el mundo es contingente y creado ex nihilo por un Dios personal y libre? ¿Qué significa que el ser creado no se confunda con el ser divino, sino que exista en cuanto pensado y querido por Dios? ¿No es la noción bíblica de la nada, desconocida por los antiguos, la clave para comprender la radical novedad de la creación? Este artículo del padre Giovanni Cavalcoli nos invita a redescubrir el realismo bíblico y tomista, que afirma la "productio totius entis" y la libertad amorosa de Dios como fundamento de todo lo que existe. [En la imagen: fragmento de "La creación de Adán", pintura al fresco, 1511, obra de Miguel Angel, conservado en la Capilla Sixtina, Vaticano].
Diálogo con el modernismo
Este artículo del padre Giovanni Cavalcoli, escrito a fines de 2013, aborda con agudeza la sorprendente referencia del Papa Francisco al modernismo en su diálogo con Scalfari, y abre un horizonte nuevo para la pastoral de la Iglesia. ¿Qué significa que el Papa hable de modernismo en clave positiva, cuando durante un siglo fue considerado la suma de todas las herejías? ¿No es acaso un giro audaz que invita a descubrir lo que hay de verdadero incluso en los errores más peligrosos? ¿Cómo distinguir entre la legítima apertura a la cultura moderna y la infiltración de un falso progresismo que se disfraza de diálogo? ¿No es el tema de la conciencia, tan ligado al yo cartesiano, una de las trampas más seductoras del modernismo? El texto nos desafía a afrontar con serenidad y responsabilidad la cuestión, siguiendo el ejemplo de Cristo que no apaga la mecha humeante, pero sin ceder jamás en los puntos de la fe. [En la imagen: fragmento de "Visita de Nicodemo a Jesús", óleo sobre lienzo, 1880, John La Farge, conservado en el Smithsonian American Art Museum, Washington].
viernes, 10 de julio de 2026
Agustín y Lutero
Este nuevo artículo del padre Giovanni Cavalcoli propone una comparación penetrante entre san Agustín de Hipona y Martín Lutero, mostrando afinidades y contrastes que iluminan tanto la historia de la Iglesia como los desafíos del ecumenismo actual. ¿Cómo pudo Lutero, formado en la tradición agustiniana, desviarse hasta concebir la fe como confianza subjetiva más que como caridad y verdad? ¿No revela su teología una peligrosa reducción del cristianismo a la justificación personal, frente al amor Dei usque ad contemptum sui de Agustín? ¿Qué consecuencias tiene el subjetivismo luterano para la conciencia, la Escritura y la relación con el Magisterio? ¿No es acaso el falso ecumenismo de hoy una repetición de aquel error, que confunde respeto con indiferentismo? Este texto del docto teólogo dominico nos invita a redescubrir en Agustín la fuerza de la verdad y la caridad como antídoto frente a las limitaciones de Lutero y como camino seguro para un ecumenismo auténtico. [En la imagen: fragmento del retrato más antiguo conocido de san Agustín de Hipona, en un fresco del siglo VI, en el Palacio de Letrán, Roma].






