¿Es verdad que el Concilio Vaticano II fue solo pastoral, sin valor doctrinal? Esta brevísima nota del padre Giovanni Cavalcoli desmonta tres ideas falsas que aún circulan: que el Concilio no enseña doctrina, que sus enseñanzas no son infalibles y que habría roto con la tradición para refundar el cristianismo. ¿No es más bien cierto que el Concilio clarifica y desarrolla la Revelación y los dogmas, asumiendo lo positivo de la modernidad y rechazando sus errores? ¿No es un engaño pensar que sus doctrinas puedan ser modernistas o falsas, cuando en realidad están en continuidad con el Magisterio precedente? ¿No deberíamos reconocer que el Vaticano II confirma y explicita la verdad inmutable del Evangelio, lejos de cualquier ruptura o revolución?
Textos del Padre Giovanni Cavalcoli, OP, y otras reflexiones filosóficas, teológicas y de la actualidad eclesial
lunes, 8 de junio de 2026
Tres falsas ideas sobre el Concilio
Tres falsas ideas sobre el Concilio
(Traducción al español de la nota del padre Giovanni Cavalcoli publicada en el blog La Voce di don Camillo. Versión original en italiano: https://www.lavocedidoncamillo.com/2018/09/tre-false-idee-sul-concilio.html)
Primera idea falsa: que el Concilio sería solo pastoral. Por el contrario, también es doctrinal. Es decir, no se limita a prescribir normas de conducta o a reformar las costumbres cristianas o a ofrecer directivas prácticas -por ejemplo sobre la conducta de los laicos, de los religiosos, de los sacerdotes o de los obispos-; sino que define o aclara conceptos concernientes a la divina Revelación, contenidos en la Escritura y en la Sagrada Tradición, o bien a las verdades o dogmas de la fe católica, como por ejemplo la naturaleza de la liturgia, de la divina Revelación, de la Iglesia, del laicado, del sacerdocio, de la vida religiosa, de la libertad religiosa, del diálogo ecuménico, del diálogo interreligioso.
Segunda idea falsa: que las doctrinas del Concilio no son infalibles, sino que algunas son modernistas, falsas o pueden llegar a serlo en el futuro. Idea falsa, porque en cambio las doctrinas, incluso las nuevas, son o bien explicación o bien desarrollo de los dogmas o bien de la doctrina de la Iglesia precedentemente enseñada, doctrina o bien perteneciente a los datos de fe o bien a cosas conexas con la fe. Es verdad, sin embargo, que estas doctrinas son enseñadas en modo simplemente expositivo o asertivo y no bajo la forma de definiciones solemnes. El Concilio ha asumido de la modernidad los valores y ha descartado los errores.
Tercera idea falsa: que las doctrinas del Concilio constituyen un acontecimiento revolucionario y refundador del cristianismo en la historia de la Iglesia, en ruptura con la tradición precedente, condicionada por elementos espurios y superados, que no hacían conocer el Evangelio en su pureza originaria, que no es una doctrina inmutable, sino una experiencia personal de Cristo. Por el contrario, las doctrinas del Concilio, incluso las nuevas, están en continuidad con el Evangelio y con el Magisterio precedente, que conserva intacta su verdad inmutable como doctrina de fe. El mencionado Magisterio, por lo tanto, no está en absoluto superado ni es anacrónico, sino que está confirmado y explicitado por las doctrinas del Vaticano II.
P. Giovanni Cavalcoli
Varazze, 28 de septiembre de 2018
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