domingo, 31 de mayo de 2026

El debate sobre el Concilio. Carta al prof. Roberto de Mattei

¿Puede una doctrina ser “no infalible” y, sin embargo, no estar equivocada? ¿Acaso no resulta contradictorio afirmar que algo es falible y al mismo tiempo inmutable? Esta breve carta abierta del padre Giovanni Cavalcoli al profesor Roberto de Mattei analiza la Instrucción Ad tuendam Fidem del papa san Juan Pablo II y la distingue de la constitución Pastor Aeternus del Concilio Vaticano I, mostrando cómo existen grados de infalibilidad explícita e implícita en las enseñanzas de la Iglesia. ¿Qué entiende el fiel sencillo cuando se le dice que las doctrinas del Concilio Vaticano II “no son infalibles”? ¿No se corre el riesgo de sembrar confusión y debilitar la certeza de la fe? La reflexión invita a repensar el lenguaje y la coherencia con que se transmite la verdad católica, para evitar paradojas que recuerdan a las fórmulas ambiguas de Rahner.

Los males de la Iglesia

¿Está realmente la Iglesia en su mejor momento, como algunos afirman, o más bien atraviesa una crisis profunda que se disimula con apariencias externas de prestigio y poder? ¿No es el modernismo, disfrazado de reforma y progreso, el verdadero causante de la autodemolición, de la pérdida de vocaciones y de la propagación de herejías? Este artículo del padre Giovanni Cavalcoli recuerda que la Iglesia no se corrige desde fuera ni con utopías racionalistas, sino que posee en sí misma, por la presencia de Cristo, los medios para purificarse y progresar. ¿Qué significa la “inmundicia” que debe ser eliminada y cómo distinguir entre pecadores impenitentes y arrepentidos? ¿No es acaso más urgente reconocer los santos ocultos y despreciados, el pequeño rebaño fiel, que dejarse seducir por el falso optimismo de quienes confunden diversidad con contradicción? [En la imagen: fragmento de "Salida del duque de Choiseul desde la Piazza di San Pietro", óleo sobre lienzo, 1754, obra de Giovanni Paolo Panini, conservado en la Gemäldegalerie, Berlin].

sábado, 30 de mayo de 2026

Certeza de la fe y arrogancia fundamentalista

¿Es la fe certeza firme o mera opinión cambiante? ¿No se corre el riesgo, en nombre del diálogo y del pluralismo, de confundir lo diverso con lo contrario y de dejar al enfermo sin cura? Este artículo del padre Giovanni Cavalcoli recuerda que la verdadera certeza de fe no es arrogancia ni fundamentalismo, sino don sobrenatural de Dios que ilumina al intelecto y sostiene al creyente hasta el martirio. ¿Qué valor tiene una fe que se reduce a duda institucionalizada o a escepticismo liberal? ¿No es más dogmático y feroz el relativismo modernista que, bajo apariencia de apertura, desprecia la verdad divina transmitida por la Iglesia? [En la imagen: el cardenal Carlo Maria Martini, arzobispo de Milán, 1927-2012].

El Santo Padre y la reforma litúrgica

La liturgia no es un accesorio ni una función secundaria: es el lenguaje originario de la fe, el lugar donde la Iglesia se reconoce y se expresa. ¿Cómo hemos llegado a olvidar que el rito es mediación esencial y no simple apego sentimental? ¿No es acaso ilusorio pensar que puedan coexistir dos formas del mismo rito romano, cuando una nació para sustituir la anterior? ¿Qué significa para la identidad católica relativizar la liturgia, como si una forma valiera lo mismo que otra? ¿No será que la verdadera paz litúrgica solo puede construirse en la unidad del rito reformado, y nunca en la fragmentación de opciones personales? [En la imagen: una escena durante el momento de la lectura de la Palabra de Dios, en el curso de la Audiencia General del papa León XIV, el pasado miércoles 27 de mayo de 2026].

viernes, 29 de mayo de 2026

¿Cómo funciona la inteligencia artificial?

¿Es la inteligencia artificial un pensamiento verdadero o solo una imitación mecánica? Este artículo, publicado hoy mismo por el padre Giovanni Cavalcoli, recuerda que los actos humanos son espirituales y libres, mientras que la máquina solo registra signos y ejecuta procesos deterministas. La advertencia es clara: no confundir la reacción automática de la IA con el juicio del espíritu, pues su utilidad depende de reconocerla como herramienta y no como persona. A la luz de la encíclica Magnifica Humanitas, se nos invita a usar la IA para el bien común, sin caer en el engaño de atribuirle lo que pertenece únicamente al hombre. [En la imagen: el papa León XIV firmando la Carta Encíclica Magnifica Humanitas, el 15 de mayo del año 2026].

El animal racional

¿Es el hombre un simple animal evolucionado o un espíritu desencarnado? ¿No será que la definición aristotélica de “animal racional”, perfeccionada por santo Tomás de Aquino, sigue siendo la clave para comprender la unidad de cuerpo y alma frente a los dualismos modernos? Este artículo del padre Giovanni Cavalcoli recuerda que el hombre no es ni pura bestia ni puro ángel, sino persona creada a imagen de Dios, llamada a la gracia y a la resurrección. ¿Qué valor tiene una antropología que niega la inmortalidad del alma o la dignidad de la mujer en la resurrección? ¿No es acaso más peligroso el gnosticismo espiritualista que, disfrazado de cultura, desprecia la enseñanza de la Iglesia? [En la imagen: fragmento superior del busto de Aristóteles, en Ceuta, España].

jueves, 28 de mayo de 2026

La conversión de los herejes

¿Han desaparecido las herejías o más bien se han disfrazado bajo el pluralismo religioso y el falso diálogo? ¿No será que la tibieza contemporánea ha convertido la evangelización en mera conversación, olvidando que instruir al ignorante y corregir al pecador son obras de misericordia? Este artículo del padre Giovanni Cavalcoli recuerda que la conversión de los herejes fue misión originaria de los Dominicos y sigue siendo tarea esencial de la Iglesia, aunque hoy se la juzgue presunción o violencia contra la conciencia. ¿Qué valor tiene un diálogo que nunca comunica la Palabra de Dios? ¿No es acaso la mayor obra de caridad conducir a un hermano desde las tinieblas del error a la luz de la verdad? [En la imagen: fragmento de "La prueba del fuego" o "Santo Domingo y los albigenses", óleo sobre tabla, pintado entra 1493 a 1499, obra de Pedro Berruguete, conservado en el Museo Nacional del Prado, Madrid, España].

Lucio Dalla y el problema de la homosexualidad

¿La homosexualidad puede transformarse en un derecho, o sigue siendo un desorden moral que exige misericordia y discernimiento? ¿No es acaso el buenismo secularista una forma de hipocresía que confunde tolerancia con legitimación? El funeral de Lucio Dalla en el año 2012 puso en evidencia la tensión entre la discreción cristiana y el orgullo militante, entre la misericordia hacia el pecador arrepentido y la pretensión de convertir el pecado en norma. Este artículo del padre Giovanni Cavalcoli, escrito también en 2012, nos recuerda que los pecados carnales, aunque graves, son fruto de fragilidad y más fácilmente conducen al arrepentimiento, mientras que los pecados espirituales, nacidos de la soberbia y la malicia, cierran el corazón a la gracia. ¿No será que, como dijo nuestro Señor Jesucristo, los publicanos y las prostitutas precederán a los soberbios en el Reino de los cielos?

miércoles, 27 de mayo de 2026

La filosofía orgiástica

¿Es la filosofía hegeliana un camino hacia la verdad o un delirio orgiástico que confunde lo verdadero con lo falso y lo divino con lo diabólico? ¿No será que detrás de su aparente rigor lógico se esconde un furor báquico, una embriaguez pagana que arrastra al espíritu hacia la contradicción y la neurosis? Este artículo del padre Giovanni Cavalcoli confronta la religiosidad ambigua de Hegel con la "sobria ebrietas" de la espiritualidad tomista, mostrando cómo el Doctor Angélico, iluminado por el Espíritu Santo, distingue la luz verdadera de las falsas apariencias. ¿Qué espíritu anima realmente la filosofía: el de Cristo que dice siempre “sí”, o el divisor que mezcla “sí y no”? Ya es hora de volver a la claridad serena de Tomás de Aquino, frente a la fascinación oscura de un sistema gnóstico que todavía seduce a muchos. [En la imagen: fragmento de "El filósofo Georg Wilhelm Friedrich Hegel", óleo sobre lienzo, obra de Jakob Schlesinger, conservado en la Alte Nationalgalerie, Berlín].

La herejía del buenismo (Segunda Parte, n.3)

¿Es la misericordia un simple permiso para el pecado, o un don sublime que exige discernimiento y conversión? ¿No será que el buenismo, confundiendo indulgencia con caridad, termina por vaciar la justicia y profanar la misericordia? Continuamos aquí con la publicación de "La herejía del buenismo", opúsculo del padre Giovanni Cavalcoli; y aquí se nos recuerda que Dios salva por misericordia y condena por justicia, que el confesor es a la vez padre y juez, y que la confesión es el lugar donde ambas virtudes se entrelazan. ¿Qué sucede cuando la misericordia se concede indiscriminadamente, como una perla arrojada a los cerdos? ¿No es más bien necesario alternar dulzura y severidad, siguiendo el ejemplo de Cristo, para que la gracia no se convierta en complicidad con el mal? [En la imagen: fragmento de "Las Siete Obras de Misericordia", óleo sobre lienzo, 1607, obra de Caravaggio, perteneciente a la colección del Pío Monte della Misericordia, Nápoles, Italia].

martes, 26 de mayo de 2026

¿La Iglesia avanza o sigue estando retrasada?

¿La Iglesia está realmente retrasada doscientos años, como afirmó al final de su vida el cardenal Martini, o más bien es el mundo iluminista el que ha quedado atrás frente a la trascendencia del Evangelio? ¿Debe la Iglesia dejarse guiar por la modernidad secularista, o es ella misma la que propone la verdadera modernidad a través del Concilio Vaticano II? Este artículo del padre Giovanni Cavalcoli cuestiona el sentido de la modernidad, distingue entre progreso auténtico y modernismo engañoso, y plantea si el éxito mundano de ciertos discursos no es más bien fruto de un diálogo irenista que diluye las exigencias del Evangelio. ¿Qué Iglesia es la que avanza: la que se adapta a los valores del mundo, o la que se mantiene fiel a la Palabra de Dios? ¿No será que la verdadera Iglesia moderna es la que supera el Iluminismo y abraza la luz eterna de Cristo? [En la imagen: fragmento de "El triunfo de la Iglesia sobre la Furia, la Discordia y el Odio", óleo sobre tabla, de alrededor de 1625, obra de Peter Paul Rubens, de la colección del Museo Nacional del Prado, Madrid].

La Misa más allá del novus ordo y del vetus ordo. La Misa es más importante que sus diversas modalidades rituales

¿Es la Misa un campo de batalla entre lefebvrianos y modernistas, o el corazón vivo de la Iglesia que exige unidad y misericordia? ¿No será que la verdadera cuestión está más allá del novus ordo y del vetus ordo, en la esencia misma del sacrificio de Cristo actualizado en cada altar? Este artículo del padre Giovanni Cavalcoli denuncia las profanaciones y las herejías que acechan a la liturgia, recuerda que no existe Pascua sin Cruz y que la Misa es el alma de la Iglesia, fuente de gracia y comunión. ¿Qué cristianismo puede subsistir sin Misa? ¿Quién falta más hacia la verdad: los que se obstinan en rubricismos o los que vacían la Misa de su sentido sacrificial? Frente a la tentación de la división y del desprecio, se plantea la urgencia de una palabra clara del Papa que recuerde que la Misa es única, absoluta, y que sus formas rituales son relativas y contingentes. ¿Podrá la Iglesia superar las discordias y mostrar al mundo, desde la Misa, la fraternidad que la hace creíble en su misión?

lunes, 25 de mayo de 2026

Los dos señores

¿Se puede servir a dos señores sin traicionar la verdad? ¿No es acaso la duplicidad del corazón la raíz de la hipocresía que Cristo denuncia con severidad? Este artículo del padre Giovanni Cavalcoli muestra cómo la oscilación voluntaria, la lengua bífida y la doblez son signos de pertenencia al maligno, mientras que la sinceridad y la franqueza son el único remedio contra la falsedad. ¿Qué sucede cuando el hombre pretende colocar a Dios junto a Mammón, como si pudieran coexistir dos Absolutos? ¿No es esta contradicción una negación del principio de no contradicción y una necedad que conduce a la perdición? Frente a la tentación de la doblez, se nos recuerda que sólo la fe firme, la lealtad y la transparencia salvan, y que incluso el combate contra el enemigo debe regirse por la justicia y la caridad. [En la imagen: fragmento de "Mammon", óleo sobre lienzo, 1885, obra de George Frederic Watts, conservado en el Tate Britain, Londres].

La solidez de la fe

¿Es la fe un vaivén entre creer y no creer, como si en cada uno convivieran un creyente y un incrédulo? ¿No contradice esto la enseñanza de Cristo, que exige una fe sólida, firme y robusta, capaz de resistir toda tentación? Este artículo del padre Giovanni Cavalcoli muestra cómo la fe no puede reducirse a un diálogo interior entre duda y certeza, sino que debe ser adhesión plena a la Palabra de Dios, roca que no pasa. ¿Qué sentido tendría cultivar sistemáticamente la oscilación entre fe e incredulidad, como si fuera virtud, cuando en realidad es signo de hipocresía y oportunismo? ¿No es más bien urgente redescubrir la fe de los Apóstoles, de los Mártires y de los Santos, que no se dejaron seducir por el escepticismo, sino que permanecieron firmes en la verdad que salva? [En la imagen: fragmento de "Comunión de los Apóstoles", óleo sobre tabla, 1512, obra de Luca Signorelli, conservado en el Museo Diocesano, Cortona, Italia].

domingo, 24 de mayo de 2026

La plaga del buenismo

¿Es el “buenismo” una nueva forma de caridad o más bien una falsificación de la verdad cristiana? ¿No será que detrás de las sonrisas y del falso diálogo se esconde la negación del infierno, de la justicia divina y del combate espiritual contra el demonio? Este artículo del padre Giovanni Cavalcoli muestra cómo el buenismo, nacido de la hipocresía de Lutero y alimentado por interpretaciones desviadas del Concilio, convierte la Iglesia en un simple escenario sociopolítico y desprecia a los católicos fieles a Roma. ¿No es urgente resistir con oración, con la ayuda de Roma y de los buenos pastores, para impedir que esta plaga siga causando escándalo y daño en la Iglesia? [En la imagen: fragmento de "Pinocho y el juego de los dados", 2017, de Gérard Garouste].

Difamación y crítica teológica

¿Es la crítica teológica un acto de difamación o más bien un servicio de caridad y justicia? ¿No será que quienes se sienten fuertes en el poder modernista recurren a la violencia y al desprecio porque carecen de argumentos válidos? Este artículo del padre Giovanni Cavalcoli denuncia la confusión doctrinal que ha alcanzado incluso a altas autoridades, y recuerda que las doctrinas del Concilio Vaticano II son infalibles en materia de fe. ¿Qué significa entonces reducir la crítica a un expediente mezquino para acallar a los defensores de la verdad? ¿No es más urgente reconocer que de las herejías se puede sanar, y que la verdadera pastoral, inspirada en el Evangelio y en el Concilio, debe corregir con paciencia y firmeza, siguiendo el ejemplo de Cristo y de los santos? [En la imagen: fragmento de "Tentación de Santo Tomás de Aquino", óleo sobre lienzo, del 1632, obra de Diego Velázquez, conservado en el Museo Diocesano de Arte Sacro de Orihuela, España].

sábado, 23 de mayo de 2026

El "espíritu" del Concilio

¿Es legítimo acusar al Concilio Vaticano II de error doctrinal, o más bien esa actitud compromete la credibilidad de quienes la sostienen? ¿No será que, al hablar de “ruptura”, se termina haciendo el juego a los modernistas, aunque con distinta disposición de ánimo? Este artículo del padre Giovanni Cavalcoli recuerda que las doctrinas conciliares en materia de fe son infalibles, aunque no se definan como tales, y que el verdadero remedio contra la crisis actual no es negar el Concilio, sino asumirlo en continuidad con la Tradición para derrotar al neo‑modernismo. ¿Queremos acaso imputar herejía a un Concilio ecuménico asistido por el Espíritu Santo? ¿No es más urgente despertar del sueño pastoral y recuperar la energía moral e intelectual de los obispos, para que el “espíritu” del Concilio se muestre en su verdadero sentido? [En la imagen: fotografía de un momento durante el día inaugural de la primera sesión del Concilio Vaticano II, en la Basílica de San Pedro, en Roma, 1962].

Unidad y divisiones en la Iglesia

¿Puede hablarse de una Iglesia unida cuando se multiplican las traiciones, las confusiones doctrinales y las facciones irreconciliables? ¿No es acaso ilusorio esconder bajo multitud de palabras, encuentros y reuniones, los males profundos que desgarran la fe y la comunión eclesial? Este artículo muestra cómo la crisis actual no se resuelve con gestos externos, sino con una renovada conversión y fidelidad al Magisterio. ¿Qué significa hoy llamarse “católico” cuando tantos conservan el nombre pero alteran el contenido? ¿No es hora de reconocer con franqueza las divisiones y buscar la cura en la gracia de Cristo, para que la Iglesia de la tierra refleje, aunque en su miseria, la unidad santa de la Iglesia del cielo? [En la imagen: fragmento de "L’église d’Auvers-sur-Oise, vue du chevet", óleo sobre lienzo, junio de 1890, obra de Vincent van Gogh, conservada en el Musée d’Orsay, París].

viernes, 22 de mayo de 2026

Mons. Bux y Mons. Fellay. Respuesta al sitio "Una Vox"

¿Puede acusarse al Concilio Vaticano II de ruptura con la Tradición, o más bien su rechazo constituye una verdadera herejía? ¿Es posible que la Fraternidad San Pío X conserve la pureza de la fe mejor que Roma, o no será más bien que desconoce la autoridad del Papa como supremo custodio de la Revelación? Este artículo del padre Giovanni Cavalcoli muestra cómo la continuidad doctrinal del Concilio, aunque no siempre perspicua, debe ser demostrada y defendida por los teólogos, y cómo negar sus enseñanzas equivale a negar el dogma mismo. ¿Es la Tradición un ayer muerto, o un hoy vivo que se explicita cada vez más bajo la asistencia del Espíritu Santo? Frente a las críticas del sitio web "Una Vox", se nos recuerda que la verdadera fidelidad no consiste en congelar la fe, sino en acoger su desarrollo auténtico en la Iglesia de Cristo, "heri, hodie et semper". [En la imagen: fragmento de "La disputa del Sacramento", pintura al fresco, entre 1509 y 1510, obra de Rafael Sanzio, conservada en los Museos del Vaticano, en la Stanza della Segnatura].

Mons. Bux y Mons. Fellay

¿Quién custodia verdaderamente la Tradición: Roma o la Fraternidad San Pío X? ¿Es posible que el Concilio Vaticano II haya traicionado la fe, o más bien la haya explicitado y confirmado en continuidad con el dogma? Este artículo del padre Giovanni Cavalcoli muestra cómo la negativa lefebvriana a reconciliarse con la Iglesia no es solo un cisma, sino una acusación de herejía contra el Concilio mismo y, en consecuencia, el docto teólogo dominico afirma claramente, con sobrada razón y rotundidad argumentativa, que en la cuestión lefebvriana lo más grave no es el cisma sino la herejía en la que han caído estos hermanos cristianos separados. ¿Debe Roma retractarse de sus doctrinas, o son los seguidores de Lefebvre quienes deben corregirse en obediencia al Papa? Frente a las tensiones doctrinales y las devociones privadas, se nos recuerda que la verdadera paz y reconciliación solo pueden realizarse en la fidelidad a la enseñanza viva de la Iglesia, que hoy se expresa en la Tradición actualizada y en las doctrinas del Concilio Vaticano II. [En la imagen: fragmento de "Vista de la Basílica de San Pedro en Roma", óleo sobre lienzo, obra de Gaspar van Wittel, conservado en el Musee des Beaux-Arts, Rouen, Francia].

jueves, 21 de mayo de 2026

Ateísmo: ¿un término "obsoleto"?

¿Acaso es posible que el ateísmo sea simplemente un “humanismo” respetable, o más bien constituye una negación radical del ser que destruye al hombre? ¿No es un engaño peligroso suavizar con eufemismos lo que la Biblia llama necedad y lo que la tradición cristiana denuncia como soberbia? Este artículo del padre Giovanni Cavalcoli muestra cómo el ateísmo moderno, nacido del antropocentrismo renacentista y culminado en el nihilismo contemporáneo, no construye al hombre sino que lo deja indefenso ante la nada. ¿Qué sentido tiene la vida si Dios no existe? Frente a la tentación de abolir la palabra “ateo”, este artículo nos recuerda que la verdadera respuesta está en reconstruir los fundamentos de la razón y de la moral, redescubriendo el ser en su raíz y reconociendo en el Ipsum Esse subsistens el único fundamento capaz de vencer la negación atea.

Carta abierta a Americo Mascarucci en relación a dos de sus artículos

¿No es hora de que los lefebvrianos reconozcan que las doctrinas del Concilio Vaticano II no son una traición a la Tradición, sino su desarrollo más evangélico y más santo? ¿No muestra la historia que el rechazo de las novedades conciliares nace de un falso concepto de tradición? Esta carta abierta del padre Giovanni Cavalcoli nos recuerda que la comunión eclesial exige fidelidad al Papa y que la esperanza de una solución al cisma lefebvriano depende de abandonar prejuicios modernistas o filoprotestantes. La exhortación final es clara: escuchar la voz del Espíritu, acoger la enseñanza del Concilio, y confiar en la benevolencia del Santo Padre bajo la protección de la Virgen María, Madre de la Iglesia. [En la imagen: Madonna in trono con il Bambino, Spoleto].

Giovanni Cavalcoli: Opera Digitalia, Volumen II, Año 2011

En medio de la confusión actual, las enseñanzas del padre Giovanni Cavalcoli iluminan con rigor filosófico y teológico los problemas de la Iglesia y del mundo. Este segundo volumen de sus artículos publicados en distintos medios de la red telemática reúne todos sus textos del año 2011, ofreciendo al lector la posibilidad de acceder a un pensamiento que interpela, cuestiona y orienta, en plena fidelidad al Magisterio vivo de la Iglesia. Tenga en cuenta el lector que en el documento que aquí se ofrece en formato PDF de libre descarga se contienen artículos del año 2011 que todavía no han sido publicados en el presente blog. [En la imagen: fragmento de "Nicodemo visitando a Jesús", óleo sobre lienzo, 1899, obra de Henry Ossawa Tanner, conservado en la Pennsylvania Academy of Fine Arts, Philadelphia].

miércoles, 20 de mayo de 2026

La herejía del buenismo (Segunda Parte, nn. 1-2)

¿Es la misericordia auténtica cuando se absolutiza y se separa de la justicia, o se convierte en una falsa compasión que destruye al hombre? Seguimos publicando por partes (y traducido al español) el opúsculo del padre Giovanni Cavalcoli titulado "La herejía del buenismo. El buenismo y sus remedios", publicado en 2016 por las Ediciones Chora Books. Esta segunda entrega nos recuerda que la gracia es don divino que eleva al hombre por encima de sus límites naturales, pero que puede ser rechazada por el libre albedrío, con la consecuencia eterna de la perdición. ¿No es acaso ilusorio el buenismo que promete salvación universal, negando la posibilidad del infierno y la seriedad del pecado? La verdadera misericordia, lejos de ser sentimentalismo, es fuerza creadora que transforma, sana y eleva, pero exige humildad para reconocer la propia miseria y aceptar el perdón. Frente a la tentación de una misericordia sin justicia, se nos invita a redescubrir la grandeza de la caridad cristiana, que une la ternura con la firmeza, y que en Cristo se convierte en luz, liberación y vida eterna. [En la imagen: fragmento de "Divina Misericordia", óleo sobre lienzo, pintado en 1934 por Eugeniusz Kazimirowski bajo la dirección de Santa Faustina Kowalska, restaurado y conservado en el Santuario de la Divina Misericordia, en Vilnius].

Nota evaluativa de la Declaración de fe del Padre Pagliarani dirigida al Papa León XIV

¿Puede llamarse católico quien se aparta del Papa y ordena obispos sin su mandato? ¿No es acaso la comunión con el Sucesor de Pedro el signo esencial de la verdadera fidelidad eclesial? La nota recuerda que las ordenaciones proyectadas por la Fraternidad, aunque válidas, serán ilícitas, porque carecen del vínculo fundamental con la Iglesia y con el Romano Pontífice. La pretensión de llamarse católicos sin obediencia al Papa se revela incoherente y escandalosa, dando armas a los modernistas y ocasión de burla a los enemigos de la Iglesia. La exhortación final de esta nota del padre Giovanni Cavalcoli es clara: cesar la desobediencia, volver a la comunión, y recuperar la credibilidad que solo nace de la unidad en el Nombre del Señor.

martes, 19 de mayo de 2026

Humildad y orgullo en Kant

¿Puede llamarse humildad a la renuncia de la razón a conocer la verdad, o más bien es mezquindad disfrazada de modestia? ¿No es paradójico que en Kant el yo se agigante mientras Dios languidece, sustituyendo el teocentrismo por el egocentrismo del “yo pienso”? Este artículo del padre Giovanni Cavalcoli muestra cómo la crítica kantiana, al limitar el conocimiento a los fenómenos y reducir a Dios a un “ideal de la razón”, termina debilitando la verdadera grandeza de la razón y abre la puerta al ateísmo moderno. ¿No es más humilde reconocer que la razón depende de lo real y de Dios creador, que obedecer sólo a sí misma? Frente a la falsa modestia kantiana, este texto nos recuerda que la auténtica humildad es reconocer la trascendencia divina y que la verdadera dignidad de la razón consiste en servir a Dios, porque "servire Deo regnare est". [En la imagen: fragmento de "Retrato de Immanuel Kant", óleo sobre lienzo, 1786, obra de Johann Gottlieb Becker, de la colección del Schiller-Nationalmuseum, Marbach am Neckar, Alemania].

Idealismo y sexualidad

¿No es revelador que el idealismo, al querer hacer del hombre un ángel, termine por convertirlo en bestia? ¿Qué sucede cuando la exaltación del espíritu desemboca en la idolatría del sexo, como muestran Marx, Darwin y Freud? Este artículo del padre Giovanni Cavalcoli denuncia la hipocresía de los idealistas, que disfrazan con abstracciones metafísicas su incapacidad de afrontar la cuestión sexual, y propone como solución una sana antropología que reconozca la unidad de alma y cuerpo. ¿No es acaso decisivo recordar que varón y mujer fueron creados por Dios en vista de la eterna beatitud? Frente al angelismo irreal y la bestialidad degradante, se nos invita a recuperar el equilibrio cristiano, donde la sexualidad, bien vivida, se armoniza con la espiritualidad y se convierte en símbolo de la unión mística con la divinidad. [En la imagen: fragmento de "Francesca da Rimini", óleo sobre lienzo, 1837, obra de William Dyce, conservado en la Galería Nacional de Escocia. Francesca de Rímini o da Polenta fue una noble italiana cuyo trágico destino fue inmortalizado por su contemporáneo Dante Alighieri en La Divina Comedia colocándola junto a su amante, en el segundo círculo del Infierno, destinado a los pecadores por lujuria; pero a su vez los intenta justificar y los ejemplifica como símbolos del amor].

lunes, 18 de mayo de 2026

La teología de Lutero

¿Puede llamarse teología a un método que desprecia la razón y convierte la fe en contradicción? ¿No es inquietante que el Dios de Lutero, concebido bajo la sombra de Ockham, aparezca como arbitrario, irracional y capaz de desmentir sus propias promesas? Este artículo del padre Giovanni Cavalcoli muestra cómo la “theologia crucis” luterana, enfrentada a la “theologia gloriae” de la tradición católica, termina en una paz aparente marcada por la desesperación y en un fideísmo que abre la puerta al racionalismo posterior. ¿No es significativo que del suelo luterano hayan brotado los ateísmos más feroces de la modernidad, de Marx a Nietzsche? Frente a la tentación de una fe sin razón, este texto nos recuerda que la verdadera teología, como enseñó Tomás de Aquino, une la experiencia de la Cruz con el recto uso de la inteligencia, preparando al hombre para la visión beatífica de Dios. [En la imagen: fragmento de "Retrato de Martín Lutero", óleo sobre lienzo, 1529, obra de Lucas Cranach El Viejo, conservado en la iglesia parroquial evangélica luterana de Santa Ana, en Augsburgo, Alemania].

Después de Asís

¿Es posible que un encuentro interreligioso, abierto incluso a ateos y agnósticos, sea al mismo tiempo testimonio de la superioridad silenciosa del cristianismo? ¿No es paradójico que la paz verdadera requiera a veces la espada de la buena batalla contra la injusticia y la corrupción de la religión? Este artículo muestra cómo Benedicto XVI, en continuidad con la doctrina de la Iglesia, ha sabido conjugar la apertura al diálogo con la firmeza de la verdad, distinguiendo entre la religión natural y la revelada, y disipando los temores de relativismo. ¿No es acaso significativo que Asís, con su carisma franciscano de paz y mansedumbre, se convierta en escenario donde Roma emerge luminosa sobre las demás religiones y culturas? Frente a los riesgos del indiferentismo y del buenismo, se nos recuerda que la verdadera paz se edifica en la justicia y en la comunión con Dios. [En la imagen: una vista de la Basílica Patriarcal de San Francisco, situada en Asís, en la región italiana de Umbría].

domingo, 17 de mayo de 2026

El Dios de Lutero

¿Quién era realmente el Dios de Lutero: el Padre misericordioso de la Biblia o un ídolo deformado por la angustia y la presunción? ¿No es inquietante que la fe fiducial, desligada de las obras, haya terminado en una visión de la misericordia que des-responsabiliza y pone en riesgo la salvación eterna? Este artículo del padre Giovanni Cavalcoli muestra cómo la confusión de Lutero entre concupiscencia y pecado lo llevó de la desesperación a la arrogancia, negando la ley moral y la autoridad de la Iglesia. ¿No es acaso un eco peligroso de aquella falsa misericordia el que hoy se difunde entre católicos que, sin angustia por la culpa, buscan una religión cómoda y sin exigencias? Frente a la tentación de un cristianismo sin ascesis ni virtud, este texto nos recuerda que la verdadera misericordia divina es inseparable de la justicia y de la llamada a la santidad. [En la imagen: fragmento de "Retrato de Martín Lutero", óleo sobre lienzo, 1529, obra de Lucas Cranach El Viejo, conservado en la iglesia parroquial evangélica luterana de Santa Ana, en Augsburgo, Alemania].

Materia y espíritu

¿Es la materia enemiga del espíritu o ambos están llamados a coexistir en armonía? ¿No será que los errores modernos, desde el materialismo hasta el panteísmo idealista, han oscurecido la verdad sobre el hombre compuesto de alma y cuerpo? Este artículo del padre Giovanni Cavalcoli muestra cómo la Iglesia, a lo largo de los siglos, ha defendido la primacía del espíritu sin despreciar la bondad de la materia, y cómo los santos han encarnado la síntesis perfecta entre ascética y esperanza. ¿No es acaso la confusión entre cuerpo y alma la raíz de tantas antropologías contemporáneas que reducen al hombre a pura biología o a puro pensamiento? Frente a los extremos que conducen al ateísmo o al cripto‑ateísmo, este texto se propone recuperar la visión católica que asegura la verdadera grandeza del hombre y su destino eterno en Dios. [En la imagen: fragmento de "San Agustín en su gabinete", temple sobre lienzo, pintura elaborada entre 1490 y 1495, obra de Sandro Botticelli, conservada y expuesta en la Galería Uffizi, Florencia, Italia].

sábado, 16 de mayo de 2026

Protestantismo y modernismo

¿Es el protestantismo la raíz del modernismo que denunció san Pío X? ¿No fue Lutero, con su pasión por la "sola Scriptura" y su desprecio por la Tradición, quien abrió el camino al subjetivismo que luego abrazó la filosofía moderna? Este artículo del padre Giovanni Cavalcoli muestra cómo la semilla de la ruptura con la Iglesia desembocó en la crítica bíblica racionalista y en el matrimonio entre luteranismo y modernismo. ¿No es acaso el olvido de la sucesión apostólica lo que convierte la fe en mera interpretación individual? Frente a la tentación de confundir modernidad con modernismo, este texto recuerda que el verdadero progreso católico consiste en renovar la fidelidad a la Palabra de Dios en la Tradición viva de la Iglesia. [En la imagen: fragmento de "Retrato de Martín Lutero", óleo sobre lienzo, 1529, obra de Lucas Cranach El Viejo, conservado en la iglesia parroquial evangélica luterana de Santa Ana, en Augsburgo, Alemania].

El personalismo racionalista

¿Es la persona un ser absoluto o se reduce a sus relaciones? ¿Qué ocurre cuando confundimos sustancia y accidente, convirtiendo la acción o la relación en el núcleo esencial del ser humano? Este artículo del padre Giovanni Cavalcoli desenmascara el riesgo del personalismo relacionalista, que termina negando la dignidad de los más débiles y abre la puerta al relativismo ético y al totalitarismo. ¿No es acaso la confusión entre sustancia y accidente la raíz de tantas antropologías modernas que divinizan al hombre o lo subordinan al sistema? Frente a la arrogancia prometeica y al colectivismo ateo, este texto se propone recuperar el personalismo tomista, que distingue con rigor la sustancia de sus facultades y asegura la verdadera dignidad de la persona como imagen de Dios. [En la imagen: fragmento de "Retrato de René Descartes", óleo sobre lienzo, 1649, obra de Frans Hals, conservado en el Museo del Louvre, París].

viernes, 15 de mayo de 2026

La libertad religiosa y el Concilio Vaticano II

¿Es la libertad religiosa una ruptura con la tradición o la expresión más fiel de la Revelación? ¿Cómo se explica que el Vaticano II exalte lo que Gregorio XVI y Pío IX parecían condenar? ¿No será que el cambio es de lenguaje y perspectiva, y no de doctrina? Este artículo del padre Giovanni Cavalcoli muestra que la libertad religiosa, lejos de ser indiferentismo, se funda en la dignidad de la conciencia y en su referencia a la verdad objetiva, en continuidad con la enseñanza de los Papas y con la tradición. ¿No es acaso el reconocimiento de la conciencia como sagrario del hombre lo que abre el camino al diálogo ecuménico e interreligioso sin renunciar jamás a la verdad única de Cristo?

Trump y el Papa León. Las dos almas de América

¿Estamos acaso viviendo los resplandores de un tiempo escatológico? ¿No es la amenaza nuclear el signo más evidente de que la paz verdadera no puede nacer de un ingenuo buenismo, sino de la victoria de Cristo sobre sus enemigos? ¿Por qué se omite hoy el aspecto apocalíptico del Evangelio, cuando es precisamente allí donde se revela la seriedad de la lucha cristiana? La voz del reciente artículo del padre Giovanni Cavalcoli nos recuerda que la paz no es mera conciliación, sino también combate y triunfo, y que la esperanza cristiana se funda en la victoria del Cordero sobre el anticristo.

jueves, 14 de mayo de 2026

Santa Catalina de Siena y Meister Eckhart. La apreciación del ser divino (3/3)

¿Puede un místico católico confundirse hasta borrar la distinción entre el alma y Dios? ¿No es acaso un riesgo de panteísmo cristológico el insistir en una unión que ya no distingue lo humano de lo divino? ¿Por qué santa Catalina de Siena sigue siendo mistagoga eminente sin sombra de heterodoxia, mientras Eckhart suscita sospechas y condenas? ¿No nos advierte la Iglesia que hoy, más que nunca, debemos discernir entre la riqueza del Espíritu, la pobreza de la inteligencia metafísica y las astucias del demonio? La comparación entre ambos nos invita a beber de la claridad de Catalina y a desconfiar de las audacias ambiguas de Eckhart, que pueden seducir pero también extraviar. [En la imagen: fragmento de una ilustración de un manuscrito medieval del siglo XV, representando al papa Juan XXII].

Santa Catalina de Siena y Meister Eckhart. La apreciación del ser divino (2/3)

¿Puede el pensamiento ser superior al ser? ¿No se convierte Dios en un mero ídolo de la mente cuando se lo reduce a pensamiento? ¿Qué ocurre cuando la unión con Cristo se exagera hasta borrar la distinción entre lo humano y lo divino? ¿No es este un panteísmo cristológico que contradice el dogma de Calcedonia? En esta segunda parte del artículo del padre Giovanni Cavalcoli, la comparación entre los discursos de Catalina y Eckhart nos invita a discernir: mientras la santa sienesa afirma la analogía del ente y la armonía de la creación, el maestro alemán corre el riesgo de confundir el ser con el pensar y de diluir la criatura en el absoluto. [En la imagen: fragmento de la pintura de Santa Catalina de Siena, de autor desconocido del siglo XIX, conservada en la iglesia de Santa María del Rosario en Prato, Roma].

miércoles, 13 de mayo de 2026

Santa Catalina de Siena y Meister Eckhart. La apreciación del ser divino (1/3)

¿Puede un lenguaje místico conducir a la verdad o deslizarse hacia el error? ¿Por qué Santa Catalina de Siena, sin títulos académicos, alcanzó la plena ortodoxia y fue proclamada Doctora de la Iglesia, mientras Meister Eckhart, doctor en teología, fue censurado por el Papa Juan XXII? ¿Es la unión con Dios un diálogo personal o un soliloquio interior? ¿No revela la comparación entre Catalina y Eckhart la tensión entre la experiencia viva de la comunión eclesial y el riesgo de un monismo especulativo que se acerca al panteísmo? Este artículo del padre Giovanni Cavalcoli invita a reflexionar sobre la diferencia entre el lenguaje teológico y el místico, y sobre la necesidad de discernir cuándo la expresión conduce a la verdad y cuándo puede extraviar al alma. [En la imagen: detalle de una representación de Meister Eckhart, de alrededor de 1365, obra de Andrea di Bonaiuto, en el fresco Via Veritas en la Capilla de los Españoles de Santa Maria Novella, Florencia].

La herejía del buenismo (Primera parte)

Iniciamos hoy la publicación completa de otro libro del padre Giovanni Cavalcoli. Se trata de "La herejía del buenismo. El buenismo y sus remedios", publicado en 2016 por las Ediciones Chora Books. Esta vez lo iremos publicando gradualmente, en sus diversos capítulos, uno por semana, hasta completar su texto. Agradecemos al Maestro Aurelio Porfiri, quien nos ha permitido esta publicación, con la cual los lectores de habla hispana podrán acceder a una profunda e integral exposición de uno de los errores que más está intoxicando la fe cristiana en nuestros días. [En la imagen: fragmento de la ilustración de la carátula de la edición original en italiano de este opúsculo del padre Giovanni Cavalcoli].

martes, 12 de mayo de 2026

El misterio del martirio

¿Por qué el cristianismo sigue siendo la religión más perseguida en el mundo? ¿Qué misterio encierra la fortaleza de los mártires, capaces de entregar su vida con mansedumbre y ardor de caridad? ¿No es acaso el odio que suscitan la prueba más clara de que denuncian las injusticias y desenmascaran los ídolos del mundo? Este artículo del padre Giovanni Cavalcoli nos invita a contemplar el martirio como don supremo del Espíritu, fruto de una vida de fidelidad cotidiana, y a preguntarnos si la Iglesia de hoy ha olvidado que su misión incluye la lucha contra el mundo del pecado. ¿No será que los nuevos mártires, hijos del Concilio Vaticano II, son la señal más luminosa de que la verdad de Cristo sigue fecundando la historia? [En la imagen: fragmento de "Mártires cristianos en el Coliseo", óleo sobre lienzo, terminada en 1862, obra de Konstantin Flavitsky, perteneciente a la colección del Museo Estatal Ruso de San Petersburgo].

Algunas preguntas a los modernistas

¿Es la modernidad el criterio absoluto de la verdad o una ilusión que seduce con el brillo del éxito inmediato? ¿No confunden los modernistas progreso con ruptura, identificando lo verdadero con lo que atrae multitudes y es celebrado por los medios? ¿Hacia dónde conduce un camino que niega la continuidad del Magisterio  de la Iglesia y disuelve la escatología cristiana en un horizonte vacío? Este artículo del padre Giovanni Cavalcoli interpela directamente a quienes se consideran la Iglesia del futuro, preguntándoles si su “avance” no es en realidad un retorno al paganismo y a las herejías ya refutadas. ¿No será que los verdaderamente modernos son quienes permanecen fieles al Espíritu que renueva todas las cosas, en la esperanza de los cielos nuevos y la tierra nueva? [En la imagen: fragmento del retrato de Pío X, óleo sobre lienzo de Pedro Subercaseaux, hacia 1903, conservado en los Museos del Vaticano].

lunes, 11 de mayo de 2026

El politeísmo moderno

El politeísmo no es solo un recuerdo de la antigüedad, sino una tentación permanente que reaparece bajo formas modernas y seductoras. ¿No se esconde acaso en el relativismo que multiplica las “verdades” individuales y disuelve la objetividad? ¿No late en la incoherencia personal que convierte valores aislados en ídolos en conflicto? ¿No se manifiesta en la política sin principios de unidad, donde la democracia se degrada en caos y egoísmo? Este artículo del padre Giovanni Cavalcoli muestra cómo la fascinación por lo múltiple, exaltada por Nietzsche y por tantas corrientes culturales, termina siendo un empobrecimiento de la idea de lo divino. ¿No es urgente redescubrir la unidad, la universalidad y la sustancia del ser, para reencontrar la dignidad de la persona y la trascendencia del Dios uno y único? [En la imagen: "El Juicio de Paris" en una cerámica del siglo VI a. C., de la Atenas clásica, conservada en el Museo del Louvre].

La concepción cristiana del mal

El misterio del mal, tan antiguo como la humanidad, vuelve a interpelarnos con fuerza en este artículo del padre Giovanni Cavalcoli. ¿Qué significa que el mal no sea sustancia, sino privación del bien? ¿Cómo entender que Dios lo permita para obtener un bien mayor, hasta el punto de que la liturgia proclame en la Vigilia Pascual la paradoja del "felix culpa"? ¿No es acaso el sufrimiento, cuando se vive en unión con Cristo, una participación en su sacrificio redentor que transforma la pena en salvación? Frente a las filosofías que absolutizan o banalizan el mal, la fe cristiana enseña que el verdadero enemigo es la culpa, y que solo la misericordia divina puede cancelarla y transfigurar la pena en principio de expiación. ¿No revela esto que el mal, aunque permanezca como misterio, puede ser vencido únicamente en Cristo, quien convierte las heridas en gloria y la muerte en vida eterna? [En la imagen: fragmento de "La expulsión de Adán y Eva del Paraíso", óleo sobre lienzo, 1791, obra de Benjamin West, conservada en la National Gallery of Art, Washington, USA].

domingo, 10 de mayo de 2026

¿Qué es el relativismo?

En este artículo el padre Giovanni Cavalcoli nos invita a reflexionar sobre el relativismo, esa paradoja que pretende erigirse en absoluto y termina sofocando la vida espiritual y social. ¿Qué sucede cuando lo relativo se idolatra y se convierte en dictador? ¿No es acaso inevitable reconocer un absoluto que dé sentido a nuestras relaciones y valores? Frente a la tentación de confundir lo absoluto con lo relativo, o de absolutizar lo contingente, se nos recuerda que existen valores no negociables, sin los cuales la vida se convierte en un infierno. ¿Qué ocurre cuando el hombre olvida que la persona, aunque frágil y temporal, es imagen de Dios y está hecha para la vida eterna? ¿No es el respeto absoluto por la dignidad humana el único camino para escapar de la dictadura del relativismo y reencontrar la verdad que libera? [En la imagen: un retrato de Augusto Comte].

sábado, 9 de mayo de 2026

El porqué de la Jornada de Asís

¿No es significativo que, quince años después de la Jornada de Asís convocada por Benedicto XVI, el tema del ecumenismo y del diálogo interreligioso siga siendo uno de los puntos más atacados por el lefebvrismo? ¿No revela acaso que la resistencia a la apertura conciliar se ha convertido en bandera de quienes rechazan la autoridad del Papa y la reforma litúrgica? El padre Giovanni Cavalcoli ofrece una lectura teológica de aquella Jornada de oración interreligiosa, defendiendo su sentido auténtico frente a las acusaciones de relativismo. Su reflexión adquiere hoy una renovada actualidad: mientras la cismática Fraternidad San Pío X prepara nuevas consagraciones episcopales sin mandato pontificio, vuelve a resonar la crítica al Vaticano II por haber introducido un ecumenismo que, según ellos, diluye la verdad católica. Este texto invita a releer el gesto de Asís no como concesión al indiferentismo, sino como testimonio de la primacía de la Iglesia en el diálogo con las religiones. En un momento en que los lefebvrianos intensifican sus ataques contra el Concilio y contra el Papado, la voz de Cavalcoli nos recuerda que la fidelidad al Magisterio exige discernir entre la auténtica apertura evangélica y las falsas interpretaciones que buscan sembrar división.

¿Por qué la reforma litúrgica del Vaticano II es irreversible?

La reforma litúrgica del Concilio Vaticano II no es un accidente ni una opción pasajera: es el lenguaje común de la Iglesia, asumido como acto de fe y proclamado por el papa Francisco como irreversible. ¿Podemos seguir pensando la liturgia como mera disciplina, cuando en realidad es confesión de fe compartida? ¿No es acaso la insistencia en mantener modalidades paralelas de un mismo rito —cuando una nació para sustituir la anterior— una herida que divide y empobrece la comunión? ¿Qué significa para nosotros celebrar el Novus Ordo: obediencia externa o fe viva en el Concilio? ¿Estamos dispuestos a reconocer que la paz litúrgica solo se construye en la unidad de acción, y no en la fragmentación de opciones subjetivas? [En la imagen: el Santo Padre León XIV durante la Santa Misa en la Solemnidad de María Santísima Madre de Dios, LIX Jornada Mundial de la Paz, 1° de enero de 2026].

viernes, 8 de mayo de 2026

El significado analógico de los títulos marianos en las letanías del Rosario

El debate sobre los títulos marianos, y en particular sobre el de corredentora, exige un tratamiento riguroso desde la metafísica de la participación y la analogía del ente. ¿Cómo entender la colaboración de María en la obra redentora sin caer en el panteísmo ni en la confusión con la unicidad de Cristo? ¿Qué valor tienen las letanías tradicionales que atribuyen a la Virgen títulos de resonancia cristológica, como Causa nostrae laetitiae o Refugium peccatorum? La reciente Declaración del Dicasterio para la Doctrina de la Fe ha reavivado una cuestión que la teología y la mariología católica han afrontado durante siglos con profundidad y fidelidad al Magisterio. El padre Giovanni Cavalcoli ofrece en este breve artículo una reflexión clara y erudita sobre el significado analógico de los títulos marianos, mostrando cómo, lejos de disminuir el primado de Cristo, expresan la riqueza de la devoción y la participación de los fieles en la obra de la gracia. Invitamos al lector a leer atentamente este texto, que ilumina con precisión tomista y sensibilidad pastoral un tema de gran actualidad e importancia para la vida de la Iglesia.

El Papado crucificado

¿Está el Papado llamado hoy a vivir su propia crucifixión en medio de una Iglesia con divisiones y una humanidad en ruinas? ¿No es acaso la visión de Fátima y del Apocalipsis un espejo de nuestro tiempo, donde el Papa sube entre cadáveres hacia la cruz acompañado de pocos fieles? ¿Qué significa que la misericordia se haya convertido en un río desbordado, mientras el modernismo y el pasadismo penetran como metástasis en el cuerpo eclesial? ¿Puede el Dicasterio para la Doctrina de la Fe seguir guardando silencio, confiando sólo en la Providencia, cuando la verdad parece sofocada por la tibieza y la confusión? Este artículo del padre Giovanni Cavalcoli invita a contemplar el misterio del Papado sufriente, a sostener al Santo Padre en su cruz y a discernir, con esperanza escatológica, lo que en la modernidad se concilia con Cristo y lo que debe ser rechazado para que la Iglesia permanezca fiel a su misión de luz del mundo y sal de la tierra. [En la imagen: el Santo Padre León XIV durante una celebración en la pasada Cuaresma].