Un nuevo texto nos invita a reflexionar sobre las próximas consagraciones episcopales de la Fraternidad San Pío X: ¿puede invocarse un estado de necesidad para justificar un acto que el Derecho Canónico califica de cismático? ¿Qué coherencia hay en quienes se proclaman defensores de la sana doctrina y, sin embargo, se oponen al Concilio Vaticano II? ¿No es el Romano Pontífice el único que tiene autoridad para decidir sobre la vida de la Iglesia? ¿Qué significa hoy hablar de Tradición verdadera frente a las tentaciones del modernismo y del lefebvrismo? Este breve artículo del padre Giovanni Cavalcoli plantea con claridad que la unidad eclesial sólo puede sostenerse en la comunión con el Papa y en la fidelidad al Magisterio conciliar. [En la imagen: el papa León durante su Catequesis general sobre el Concilio Vaticano II, este miércoles 24 de junio de 2026].
Textos del Padre Giovanni Cavalcoli, OP, y otras reflexiones filosóficas, teológicas y de la actualidad eclesial
viernes, 26 de junio de 2026
De Mattei interviene sobre la cuestión de las próximas ordenaciones lefebvrianas
De Mattei interviene sobre la cuestión de las próximas ordenaciones lefebvrianas
(Traducción al español del artículo del padre Giovanni Cavalcoli publicado en su blog el 26 de junio de 2026. Versión original en italiano: https://padrecavalcoli.blogspot.com/p/de-mattei-interviene-sulla-questione.html)
El Prof. De Mattei ha expresado recientemente en su sitio un parecer acerca de las próximas consagraciones episcopales programadas por la Fraternidad San Pío X.
He pensado comentar por puntos este interesante escrito titulado “Ante las consagraciones episcopales del 1° de julio de 2026”.
He dividido el texto en secciones, a cada una de las cuales presento mis observaciones.
1. "¿Qué pensar y qué hacer ante las consagraciones episcopales anunciadas por la Fraternidad Sacerdotal San Pío X en Écône para el 1° de julio?
La primera consideración que se debe hacer es que, si esto ocurre, nos encontraríamos ante una prueba dolorosa no sólo para el mundo de la Tradición católica, del cual la Fraternidad San Pío X forma parte desde su fundación el 1° de noviembre de 1970 por obra de Mons. Marcel Lefebvre."
Observo que, por desgracia, la Fraternidad San Pío X nació sobre la base de una falsa concepción de la Tradición, tal como el mismo San Pablo VI reprochó a Mons. Lefebvre. Y por tanto debemos decir con caridad fraterna y con toda franqueza que esta Fraternidad nació cismática.
2. "En el fondo de la controversia, no se puede dejar de señalar lo que aparece como una verdadera y propia paradoja. Entre las muchas razones aducidas por Mons. Lefebvre en 1988 y hoy retomadas por la Fraternidad Sacerdotal San Pío X para justificar las consagraciones episcopales sin mandato pontificio, la del estado de necesidad de los fieles ante la gravedad de la crisis eclesial es, al mismo tiempo, el argumento más débil y el más fuerte."
Observo que cualquier observador imparcial y plenamente católico de la situación actual de la Iglesia no puede dejar de notar la presencia en la Iglesia de un partido modernista, cuya audacia y poder han llegado al punto de limitar la misma acción de gobierno del Sumo Pontífice.
Sin embargo, la invocación de un estado de necesidad para justificar las próximas ordenaciones no es motivo suficiente para esta operación, que se configura como un acto cismático, según el dictado del mismo Derecho Canónico.
Debe ser evidente que la cura de las almas y el bien de la Iglesia son cosas sacrosantas, pero deben realizarse en plena comunión con el Romano Pontífice.
3. "El estado de necesidad es, por su naturaleza, una condición excepcional que permite derogar la aplicación ordinaria de determinadas normas en vista de un bien superior que, en el caso de la Iglesia, es la salvación de las almas. Pero ¿quién tiene la autoridad de constatar la existencia de tal estado y de determinar su inicio y su fin?
La consecuencia sería una proliferación de jurisdicciones paralelas y de obispos vagantes dispersos en el mundo, con inevitables efectos de fragmentación, desorden y confusión para los mismos fieles que se querrían proteger."
Concuerdo con el Prof. De Mattei en afirmar que en la Iglesia ninguna autoridad por debajo de la del Papa puede invocar un supuesto estado de necesidad para contravenir la ley canónica, que requiere la autorización del Papa para la consagración de nuevos obispos.
4. "La existencia de una línea episcopal derivante de Mons. Richard Williamson…
Por el contrario, el Dicasterio para la Doctrina de la Fe se remite al Vaticano II, pero no reconoce el peso del argumento pastoral y utiliza contra la FSSPX términos y conceptos de la teología preconciliar en nombre de la fuerza de la doctrina y del derecho."
Comparto también esta argumentación del Prof. De Mattei. Los lefebvrianos, que se presentan como paladines de la sana doctrina, en esta argumentación relativa al estado de necesidad se proponen como un proyecto pastoral que se pone en contraste con las nuevas doctrinas del Concilio. Por tanto, hay que preguntarse dónde está la coherencia en el campo doctrinal y también pastoral.
5. "Poco más de cien años atrás, el incendio de la Primera Guerra Mundial puso fin al orden internacional…
La última palabra, en este horizonte dramático, corresponde a aquel que tiene el mandato divino de guiar a la Iglesia y que la misma Fraternidad San Pío X reconoce como legítimo Vicario de Cristo, el Papa, hoy reinante, León XIV. Ninguna verdadera y definitiva solución a los graves problemas que afligen al Cuerpo Místico de Cristo podrá encontrarse fuera del Romano Pontífice o contra él."
Concuerdo con el Prof. De Mattei en subrayar que la Pascendi y el suceso de Fátima son dos fuerzas grandiosas que afrontan el gran asalto del modernismo a la Iglesia.
Sin embargo, lamento que él no cite al respecto las enseñanzas del Concilio Vaticano II, el cual, contrariamente a lo que piensan los modernistas y los lefebvrianos, no favorece en absoluto el modernismo, sino que, al contrario, propone su remedio, más que con renovadas condenas, proponiendo una sana modernidad contra aquella falsa y corruptora de los modernistas.
A este respecto es importante la catequesis sobre el Concilio que actualmente está desarrollando el Papa León, con la esperanza de que tanto los pasadistas como los modernistas quieran de una vez aceptar la verdad del Magisterio del Concilio y del postconcilio, excluyendo falsificaciones, malentendidos e instrumentalizaciones.
P. Giovanni Cavalcoli
Fontanellato, 25 de junio de 2026
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