miércoles, 20 de mayo de 2026

Nota evaluativa de la Declaración de fe del Padre Pagliarani dirigida al Papa León XIV

¿Puede llamarse católico quien se aparta del Papa y ordena obispos sin su mandato? ¿No es acaso la comunión con el Sucesor de Pedro el signo esencial de la verdadera fidelidad eclesial? La nota recuerda que las ordenaciones proyectadas por la Fraternidad, aunque válidas, serán ilícitas, porque carecen del vínculo fundamental con la Iglesia y con el Romano Pontífice. La pretensión de llamarse católicos sin obediencia al Papa se revela incoherente y escandalosa, dando armas a los modernistas y ocasión de burla a los enemigos de la Iglesia. La exhortación final de esta nota del padre Giovanni Cavalcoli es clara: cesar la desobediencia, volver a la comunión, y recuperar la credibilidad que solo nace de la unidad en el Nombre del Señor.

Nota evaluativa de la Declaración de fe del Padre Pagliarani dirigida al Papa León XIV

(Traducción al español de la breve nota del padre Giovanni Cavalcoli publicada en su propio blog hoy, 20 de mayo de 2026. Versión original en italiano: https://padrecavalcoli.blogspot.com/p/nota-valutativa-della-dichiarazione-di.html)

Esta Declaración de fe ¹ contiene ciertamente muchas verdades de fe de la Tradición, tal como eran entendidas en la época de Pío XII, por lo cual la Declaración no tiene en cuenta los desarrollos y las profundizaciones aportados por el Concilio Vaticano II.
Es más, encontramos en las palabras de Don Pagliarani una acusación hecha al Magisterio postconciliar de haberse desviado de las verdades de la Tradición, siguiendo supuestos errores del Concilio Vaticano II.
De este modo Don Pagliarani se coloca en una situación muy difícil, porque acusa al Magisterio postconciliar de desviaciones doctrinales, cuando él, junto con la Fraternidad que dirige, es el primero en dar el mal ejemplo en materia de fidelidad doctrinal.
Son sesenta años que los Romanos Pontífices están llamando a la Fraternidad San Pío X a la fidelidad de las doctrinas conciliares y muchas veces ellos han hecho presente que el Concilio no está en absoluto contra la Tradición, sino que es un desarrollo coherente de ella.
De modo particular la Misa Novus Ordo está perfectamente en línea con la Misa de siempre y no tiene nada que ver con ningún envenenamiento proveniente del luteranismo. Se debe decir en cambio que ella es sensible al ecumenismo y por tanto es tal que suscita confianza en los Hermanos separados, llamándolos a la unidad católica.
El proyecto de ordenar nuevos Obispos por parte de la Fraternidad, sin la autorización del Papa, es un proyecto que debería hacer reflexionar a nuestros Hermanos lefebvrianos. De hecho, ¿qué significa un gesto de este género? La falta de confianza en aquella autoridad doctrinal que el Papa reconecta no solo con la Tradición, sino también con las doctrinas del Concilio, que por desgracia estos Hermanos rechazan.
El Obispo, como Sucesor de los Apóstoles, es enviado por el Papa a gobernar o a fundar la Iglesia local. Son solamente los Obispos de la Curia Romana los que están dispensados de gobernar una Diócesis, pero de otro modo es normal que el Obispo sea Pastor de una Diócesis. ¿Y cómo puede obtener esta autoridad, si no por mandato del Sucesor de Pedro?
Las ordenaciones proyectadas podrán entonces ser válidas, pero no serán lícitas, en el sentido de que faltará en estos Obispos el elemento fundamental de su condición de Obispos, que es el de estar en comunión con la Iglesia y con el Papa.
No se entiende entonces con qué título el Padre Pagliarani se vanagloria para él y para su Fraternidad del título de “católico”, cuando falta en ellos el elemento característico que hace que un católico sea católico, y es decir, la fidelidad al Papa.
En este punto son más coherentes los Ortodoxos o los Anglicanos, que no se consideran católicos en el sentido romano, dado que rechazan abiertamente el primado del Romano Pontífice. La calificación de “católico” no puede ser solamente una etiqueta, sino que es el título nobilísimo de aquel cristiano que se pone en comunión con el Pastor Universal de la Iglesia.
Finalmente Don Pagliarani vanamente podría apelar al Derecho Canónico, cuando él, con su Fraternidad, en primer lugar, con este intento censurable de ordenar nuevos Obispos sin la autorización del Papa León XIV, demuestra contravenir las normas del Derecho Canónico.
En lo que respecta a las necesidades de las almas, a ellas el buen Obispo católico acude con verdadera eficacia y credibilidad solo cuando actúa o por mandato o por autorización del Romano Pontífice.
Quisiera exhortar a Don Pagliarani y a la Fraternidad a cesar de una vez por todas este comportamiento de desobediencia, que no hace el bien de la Iglesia, sino que escandaliza a los buenos católicos, divide la Iglesia, da pretextos a los modernistas y da a los enemigos de la Iglesia ocasión de burlarse de nosotros como cristianos incapaces de querernos en el Nombre del Señor.

P. Giovanni Cavalcoli
Fontanellato, 19 de mayo de 2026

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