¿Es el demonio una realidad olvidada en nuestro tiempo? ¿Qué significa hoy librar la “buena batalla” de la fe? ¿Cómo discernir entre la tentación ordinaria y la acción extraordinaria del maligno? El padre Giovanni Cavalcoli nos recuerda que la victoria contra el mal se alcanza únicamente en Cristo, vencedor de Satanás. Su obrita "La buena batalla" ofrece claves teológicas y pastorales para enfrentar con serenidad y esperanza la lucha espiritual que todo cristiano está llamado a sostener. En un mundo que oscila entre el escepticismo y el sensacionalismo, este libro propone un camino de equilibrio, confianza y fidelidad al Evangelio. Ofrecemos aquí el libro en versión española y en formato digital PDF para descarga directa y gratuita. [En la imagen: fragmento de "San Miguel Arcángel vence al demonio bajo la mirada de Cristo glorioso, Santo Domingo y San Francisco", obra de G. Francia, 1484-1557, Basílica de Santo Domingo, Bologna].
Textos del Padre Giovanni Cavalcoli, OP, y otras reflexiones filosóficas, teológicas y de la actualidad eclesial
viernes, 27 de febrero de 2026
El padre Tomas Tyn y el modernismo
¿Podemos seguir hablando de modernismo sin usar esa palabra, sin nombrar la herejía que lo alimenta? ¿No es hora de recuperar la claridad de san Pío X y llamar las cosas por su nombre, sin eufemismos ni circunloquios? El padre Tomas Tyn, fiel al Concilio Vaticano II y a los Papas, denunció con agudeza los errores de la modernidad, mostrando que la verdadera tradición no es anacronismo, sino fuerza crítica y sistemática. ¿Qué significa hoy un pensamiento católico sólido, capaz de unir rigor científico y comunicación viva para los hombres de nuestro tiempo? ¿No es acaso más grave el modernismo actual, diversificado y extendido, que aquel del siglo pasado? La clave, nos recuerda el padre Giovanni Cavalcoli en este artículo, está en corregir el modernismo con una sana modernidad en continuidad con la tradición, evitando tanto la idolatría de lo nuevo como la idolatría de lo antiguo.
jueves, 26 de febrero de 2026
La metafísica en Santo Tomás y en el Beato Juan Duns Scoto (5/6)
La quinta parte del artículo del padre Giovanni Cavalcoli sobre La metafísica en Santo Tomás de Aquino y en el Beato Juan Duns Scoto nos invita a entrar en el corazón de las tensiones entre univocidad y analogía del ente, entre realismo y nominalismo, entre la fidelidad al ser y la disolución de la moral. ¿Qué sucede cuando el concepto de ente se reduce a unívoco o equívoco? ¿No se corre en tal caso el riesgo de perder la universalidad de la naturaleza humana y con ella la fuerza obligatoria de la ley moral? ¿Puede entonces la teología sobrevivir si se refugia solo en metáforas y símbolos, sin captar el contenido metafísico? ¿No es acaso la equivocidad del ser la antesala del escepticismo y del voluntarismo que llega a legitimar lo injusto? Preguntas provocativas que muestran cómo la metafísica, lejos de ser un juego de abstracciones, toca directamente la verdad de Dios, la dignidad del hombre y el fundamento de la moral. [En la imagen: fragmento de una representación de Guillermo de Ockham en un vitral de un templo en Surrey].
El Papa y Jesucristo como nuestros maestros
¿Quién nos enseña hoy la verdad de Cristo: el Evangelio leído directamente o la voz del Papa asistido por el Espíritu Santo? ¿No es acaso el mayor engaño del demonio presentar al Papa como Anticristo, cuando precisamente su misión es confirmar a los hermanos en la fe? Este artículo del padre Giovanni Cavalcoli nos recuerda que el magisterio pontificio, unido a la Tradición apostólica, constituye fuente viva de la Revelación, y que la infalibilidad se ejerce en enseñanzas auténticas y ponderadas sobre la fe y la moral. ¿Cómo debe reaccionar el fiel cuando percibe disonancias en palabras ocasionales del Papa? ¿No es más prudente interpretar con benevolencia, recoger lo positivo y juzgar desde Cristo mismo, evitando tanto el error de Lutero como la falsa devoción de los modernistas y de los lefebvrianos? La clave, se nos dice, es ascender del Papa actual a Cristo y descender de Cristo al Papa actual, reconociendo que el Papa nos conduce hacia el Señor y que escandalizarse de él es, en el fondo, escandalizarse de Cristo. [En la imagen: fragmento de "El Sermón de la Montaña", óleo sobre cobre, 1877, obra de Carl Bloch, en la colección del Museo de Historia Nacional en el castillo de Frederiksborg, Dinamarca].
miércoles, 25 de febrero de 2026
Respuesta a Aldo Maria Valli. A su discurso "hecho" en el Festival de Fede&Cultura
¿Quién es verdaderamente católico en tiempos de confusión y extrañeza? ¿No será que la medida de nuestra pertenencia está en el Catecismo de la Iglesia Católica y en la comunión con el Papa, más allá de las sensaciones subjetivas? Este artículo del padre Cavalcoli recuerda que la Misa, sea en la forma antigua o en la actual, es siempre el sacrificio de Cristo, y que la fidelidad al Sucesor de Pedro constituye el núcleo de la identidad católica. ¿No es ilusorio pensar que el Concilio Vaticano II sea culpable de los abusos, cuando en realidad el problema está en quienes lo malinterpretan? ¿No deberíamos más bien reconocer que la fe exige razón iluminada por la gracia, y que el indietrismo es un estancamiento contrario al dinamismo del Espíritu? Frente al riesgo de la amargura y la tentación de sospechar del Papa, se propone un examen de conciencia, una renovada confianza en la reforma conciliar y la certeza de que la Iglesia, aun en medio de crisis, camina hacia la plenitud de la verdad. [En la imagen: fragmento de una representación perteneciente a la iconografía del “Ángel de la Guarda”, muy popular en la pintura devocional del siglo XIX y XX].
Una carta a Mons. Gherardini
¿Puede el Concilio Vaticano II haber confundido las fuentes de la Revelación, o más bien las ha unido en continuidad sin falsificación doctrinal? ¿No es cierto que las doctrinas nuevas, aunque no definidas solemnemente, son sin embargo definitivas e infalibles, porque se relacionan con la Palabra de Dios? Este artículo del padre Giovanni Cavalcoli nos recuerda que el Papa, asistido por el Espíritu Santo, no puede ser herético en cuanto Papa, y que las enseñanzas doctrinales del Concilio deben ser recibidas con fe eclesiástica. ¿No es absurdo pensar que Cristo haya engañado a su Iglesia permitiendo una ruptura en el Magisterio? ¿No deberíamos más bien reconocer que el Vaticano II introduce un progreso homogéneo, un conocimiento más explícito y profundo de las mismas verdades inmutables? Frente a quienes ven discontinuidad, se propone la verdadera continuidad evolutiva, que distingue lo pastoral de lo doctrinal y asegura la infalibilidad de lo nuevo en fidelidad a la Tradición.
martes, 24 de febrero de 2026
La metafísica en Santo Tomás y en el Beato Juan Duns Scoto (4/6)
En esta cuarta parte (publicada ayer en su blog) de su estudio sobre la metafísica en Santo Tomás y en el Beato Juan Duns Scoto, el padre Giovanni Cavalcoli nos conduce al corazón de la disputa entre el ser y la esencia, entre la analogía y la univocidad, entre la verdad inteligible y la tentación de reducirla a cálculo mecánico. ¿Es el ser un acto supremo que funda la realidad, o basta la esencia para explicar el ente? ¿Qué riesgos se esconden en la idolatría de la palabra, en la confusión entre individuo y especie, en la pretensión de transformar lo concreto en abstracto? ¿No será que la univocidad del ente, al querer simplificar lo divino, termina abriendo la puerta al ateísmo o al panteísmo? ¿Y no es acaso la analogía del ser la única vía capaz de elevar el pensamiento humano hasta Dios sin caer en la equivocidad o en la blasfemia? El artículo invita a reflexionar sobre la diferencia entre la naturaleza humana y la angélica, sobre el principio de individuación y la inteligibilidad de la persona, y sobre la necesidad de distinguir con rigor el orden lógico del orden ontológico. [En la imagen: fragmento de "Retrato de Juan Duns Escoto", óleo sobre lienzo, siglo XVIII, obra de Miguel Cabrera, conservado en el Museo Nacional del Virreinato, Tepotzotlán, Mexico].
Cartas al padre Basile Valuet
¿Son también infalibles las doctrinas nuevas del Concilio Vaticano II, en cuanto desarrollo de las precedentes? ¿Puede lo nuevo en el campo dogmático estar en contradicción con lo antiguo? Estos artículos del padre Giovanni Cavalcoli recuerdan que la continuidad no es mera repetición, sino progreso homogéneo de la fe, una “analogia fidei” que asegura la verdad tanto en lo nuevo como en lo antiguo. ¿No debilita la tesis continuista negar la infalibilidad de las novedades conciliares? ¿No se confunde el legítimo progreso con el modernismo cuando se rechaza lo nuevo por miedo a la ruptura? Frente a los que ven en el Concilio una traición o una ruptura, se propone la verdadera continuidad evolutiva, la que el Papa llama “Tradición viva” y que constituye la grandeza del Vaticano II. [En la imagen: fragmento de “La última aparición de Cristo a sus discípulos”, óleo sobre lienzo, de Herri met de Bles, siglo XVI, conservado en el Museo Nacional de Bellas Artes de Buenos Aires].
lunes, 23 de febrero de 2026
La metafísica en Santo Tomás y en el Beato Juan Duns Scoto (3/6)
¿Es el ser un simple existir o el acto supremo que funda toda realidad? ¿No será que la preferencia por la esencia, como en Avicena y Scoto, corre el riesgo de poner el pensamiento por encima de lo real? ¿Qué significa que solo Dios pueda decir “Yo Soy”, mientras las criaturas reciben el ser como don? En esta tercera parte de su artículo, publicada ayer en su blog, el padre Giovanni Cavalcoli confronta las concepciones de Santo Tomás de Aquino y de Juan Duns Scoto, mostrando cómo la metafísica del ser abre el camino a comprender la creación desde la nada y la verdad de la revelación bíblica, frente a las reducciones idealistas que confunden palabra y realidad. [En la imagen: fragmento de un retrato al óleo de Francisco Suárez, de autor desconocido, conservado en el Museo de la Universidad de Valladolid, procedente de uno de los colegios de la Compañía de Jesús en Valladolid, de San Ignacio o San Ambrosio].
Carta abierta a "Si si, no no"
¿Puede la Iglesia equivocarse en doctrina, o más bien debemos reconocer que el Magisterio es infalible incluso cuando no define nuevos dogmas, como lo enseña la misma Iglesia? ¿No sería absurdo concluir que Cristo ha engañado a su Iglesia al prometerle asistencia hasta el fin de los siglos? Esta carta abierta del padre Giovanni Cavalcoli a los responsables de la revista "Si si no no", filolefebvriana, recuerda que el Concilio Vaticano II no puede ser acusado de herejía, aunque sí es legítimo criticar eventualmente su estilo pastoral, su lenguaje impreciso o su actitud demasiado optimista frente al mundo moderno. ¿No es acaso el modernismo una herejía que debe ser refutada, pero sin confundirlo con el Concilio mismo? Modernos, sí; modernistas, no: he aquí la clave que se nos propone para comprender el Concilio y vivirlo en fidelidad a la verdad. [En la imagen: fragmento de "El encargo de Cristo a Pedro", pintura al temple, 1515, obra de Raffaello Sanzio, conservada en el Victoria and Albert Museum de Londres].
domingo, 22 de febrero de 2026
Carta a De Mattei, sobre su libro "Apología de la tradición"
¿Puede la Tradición ser separada del Magisterio, como si fuera un ideal abstracto que corrige a la Iglesia docente? ¿No se corre así el riesgo de caer en los mismos errores de los lefebvrianos, de los modernistas o incluso de Lutero? Este artículo del padre Giovanni Cavalcoli nos recuerda que el Concilio Vaticano II no debe ser cuestionado en su doctrina, sino interpretado en continuidad con la Tradición, como progreso legítimo y no como ruptura. ¿No es acaso el Espíritu Santo quien asiste también al Magisterio de hoy, garantizando la fidelidad al mandato de Cristo? Los puntos equívocos deben ser clarificados y deben ser refutadas las interpretaciones modernistas y lefebvrianas, para que quede patente la continuidad en el desarrollo de la fe. Modernos, sí; modernistas, no; tradicionales, sí, lefebvrianos, no: he aquí la clave que se nos propone para comprender el Concilio y vivirlo en plenitud. [En la imagen: fragmento de “La entrega de las llaves a San Pedro”, fresco en la Capilla Peruzzi de Santa Croce, Florencia, 1290, obra de Giotto].
Modernidad y modernismo
¿Es la modernidad un aliado o un enemigo de la fe? ¿No será que el verdadero problema está en confundir modernización con modernismo? Este artículo del padre Giovanni Cavalcoli recuerda cómo el cardenal Siri supo acoger las novedades del Concilio Vaticano II sin ver en ellas ruptura alguna con la Tradición, distinguiendo entre progreso legítimo (propio del Concilio Vaticano II) y herejía (que obviamente no existe ni puede existir en ningún texto conciliar). La cuestión es que no debemos tamizar el Evangelio a la luz de la modernidad, sino la modernidad a la luz del Evangelio. ¿No es hora de que el Magisterio clarifique con autoridad las doctrinas conciliares, para cortar de raíz las interpretaciones modernistas y tranquilizar a quienes dudan de su continuidad? Esta reflexión invita a redescubrir la Tradición viva como tesoro del escriba evangélico, que sabe sacar cosas nuevas y cosas viejas. [En la imagen: fragmento de "Cristo en el mar de Galilea", óleo sobre lienzo, 1841, obra de Eugène Delacroix, de la colección del Museo Nelson-Atkins, Kansas, USA].
sábado, 21 de febrero de 2026
Conservadurismo y progresismo, dos categorías periodísticas, no del Magisterio de la Iglesia
¿Son realmente útiles las etiquetas de “conservador” y “progresista” para hablar de la Iglesia? ¿No se trata más bien de una cortina de humo que marea la perdiz y confunde lo político con lo doctrinal? Este artículo del padre Giovanni Cavalcoli muestra cómo el modernismo se ha escondido durante décadas bajo el título honorable de progresismo, mientras que el verdadero progreso cristiano es fidelidad dinámica a la verdad revelada. ¿Por qué se calumnia a los defensores del dogma como “conservadores” y se exalta a los relativistas como “progresistas”? ¿No es hora de recuperar el lenguaje claro de la Iglesia, que distingue entre verdad y error, entre ortodoxia y herejía? Esta reflexión del docto dominico invita a desenmascarar impostores y a exigir un Magisterio valiente que llame a las cosas por su nombre, para que la barca de Pedro no se pierda en la tempestad.
El aspecto social de la santidad
¿Es la santidad un asunto meramente social o se funda en la contemplación del misterio divino? ¿Basta con organizar obras de asistencia y promoción humana para ser santo, o es necesario que esas obras broten de la caridad sobrenatural y de la unión con Cristo? Este artículo del padre Giovanni Cavalcoli muestra cómo la Iglesia ha promovido innumerables iniciativas de caridad, pero advierte que lo decisivo no es cuánto se hace, sino cómo y por qué se hace. ¿No corremos el riesgo de preferir a Marta sobre María, de valorar más la utilidad social que la adoración? ¿Estamos más cerca de Napoleón Bonaparte, que despreciaba a los contemplativos, o de san Agustín de Hipona, que distinguía entre el otium sanctum y el negotium justum? Esta reflexión nos invita a redescubrir que la verdadera santidad social sólo florece cuando es fruto de la gracia y de la caridad heroica que hace decir: el amor de Cristo nos apremia. [En la imagen: Santa Teresa de Calcuta alimentando a un hambriento].
viernes, 20 de febrero de 2026
Sobre la idea de progreso
¿Es el progreso dogmático ruptura con la Tradición o traición a la verdad? Los lefebvrianos reducen el progreso a un mero recuerdo de lo ya sabido, negando toda novedad como falsedad. Los modernistas lo convierten en un devenir absoluto, donde nada permanece y todo se disuelve en la contradicción. Pero ¿puede la verdad ser hija del tiempo? ¿No es más bien continuidad en el progreso, como enseñan Aristóteles y santo Tomás, donde lo mutable se ordena a lo inmutable y el desarrollo del dogma se realiza en fidelidad a la Revelación? Este artículo del padre Giovanni Cavalcoli muestra que el verdadero progreso no destruye lo recibido, sino que lo explicita y lo profundiza, salvando la continuidad y desenmascarando tanto el inmovilismo lefebvriano como el historicismo modernista.. [En la imagen: fragmento de "Santo Tomás de Aquino", tempera sobre tabla de álamo, 1476, obra de Carlo Crivelli, conservado en la National Gallery, Londres].
La reformulación del dogma
¿Puede el dogma católico ser “reinterpretado” según las categorías del pensamiento "moderno"? ¿Es legítimo sustituir, por ejemplo, los conceptos de persona y naturaleza definidos en Calcedonia por las nociones de autoconciencia e historicidad respectivamente? El padre Giovanni Cavalcoli advierte sobre el riesgo de confundir la inculturación (tarea legítima y necesaria) con la traición al depósito de la fe. ¿Qué significa reformular sin falsificar? ¿Cómo distinguir entre explicación y reinterpretación? Esta reflexión nos invita a redescubrir la fuerza perenne del dogma, que progresa en claridad y profundidad, pero siempre en continuidad con el sentido tradicional establecido por la Iglesia. [En la imagen: una fotografía del Concilio Vaticano II durante una de sus sesiones plenarias].
jueves, 19 de febrero de 2026
La Sábana Santa, signo material del poder del Espíritu
¿Es la Sábana Santa un simple icono de devoción o un signo de credibilidad de la pasión y resurrección de Cristo? ¿Puede la ciencia, y no solo la autoridad eclesiástica, certificar la autenticidad de una reliquia tan importante para la fe? El padre Cavalcoli entra en diálogo con el profesor Zaccone y plantea preguntas que incomodan: ¿qué papel tuvieron los Templarios en la custodia secreta de la Síndone? ¿Por qué reaparece siglos después en Francia? ¿Qué significa que hoy la investigación científica ofrezca certezas irrefutables sobre su correspondencia con los Evangelios? Esta reflexión nos invita a mirar la Sábana Santa no como un objeto cualquiera, sino como signo material del poder del Espíritu, capaz de guiar y confirmar la fe. [En la imagen: la Sábana Santa expuesta en el Duomo de Turín].
Antonio Musarra responde a mi artículo sobre la Síndone. Una apreciación más respetuosa de la reliquia del Señor
El debate continuaba en septiembre del año pasado. Tras la publicación de la nota anterior, criticando articulada y argumentativamente el artículo publicado en el diario Avvenire, pocos días después Antonio Musarra, autor del mencionado artículo, le responde al padre Cavalcoli, quien no tarda en responder punto por punto a sus objeciones. Transcribimos aquí el interesante diálogo. [En la imagen: la Santa Síndone, positivo y negativo fotográfico].
La Síndone ¿es el manto que ha envuelto el cuerpo de Cristo? Avvenire comete un error de apologética
Cinco años después de la nota publicada anteriormente, siempre acerca del proceso de formación de la impronta de Nuestro Señor en la Santa Sábana, el padre Giovanni Cavalcoli publica un artículo en respuesta a otro publicado en el diario italiano Avvenire. De modo claro, el padre Cavalcoli recuerda que la apologética nos enseña que el milagro no es objeto de fe, sino que es un hecho o acontecimiento evidente, sensible, experimentable, racional y científicamente documentable y demostrable, que induce a creer, sin quitar el hecho de que el acto del creer supera o sobrepasa las fuerzas de la razón y es un don de Dios. El signo de credibilidad -y éste es también la Santa Sábana- deja siempre libre el acto de fe, que por lo tanto no es la conclusión de un silogismo, y sin embargo, por gracia de Dios, interpela a la conciencia honesta haciendo presente el deber de creer.
Observaciones sobre la Síndone
Tras el artículo que el padre Giovanni Cavalcoli publicara en 2015, iban surgiendo nuevas investigaciones e hipótesis. ¿Es la figura de la Síndone la de un cadáver que comienza a levantarse, como algunos investigadores sostienen, o la de un cuerpo ya vivo y erguido que irradia luz y calor divinos? ¿Qué nos revelan los cabellos que caen verticalmente, testigos mudos de un cuerpo en pie? ¿No será que este lienzo oxidado por una energía milagrosa nos muestra el instante mismo en que Cristo ha vencido la muerte? En esta pequeña nota de 2020, el padre Cavalcoli confronta la tesis del “cuerpo que se alza” y propone una lectura más profunda: la Síndone como signo sensible del paso definitivo de la muerte a la vida.
miércoles, 18 de febrero de 2026
La impronta del Rostro de Cristo en la Síndone
¿Es la Síndone un simple negativo fotográfico o más bien un signo luminoso que trasciende toda explicación técnica? ¿No será que las sombras del Rostro no provienen de obstáculos externos, sino de la misteriosa irradiación que brota del mismo Cristo vivo? ¿Qué nos dicen los cabellos que caen perpendicularmente, como si el cuerpo estuviera erguido en pie, en el instante mismo de la Resurrección? ¿No es acaso esta impronta un testimonio silencioso y estremecedor del paso de la muerte a la vida, más elocuente que miles de voces humanas? Este artículo del padre Giovanni Cavalcoli invita a descubrir un aspecto nuevo y sorprendente del Rostro sindónico, que ilumina nuestra fe y nos interpela con la fuerza de un signo milagroso.
¿Cómo se ha formado la impronta de la Sábana Santa?
Ayer, 17 de febrero de 2026, el padre Giovanni Cavalcoli ha publicado en su blog una breve notita volviendo a confirmar su tesis interpretativa acerca del modo como se ha formado la huella o impronta en la Sindone, Sábana Santa, o Santo Lienzo de Turín. Su tesis aún no ha recibido argumentos en contrario. Publicamos aquí la nota traducida al español, e inmediatamente comenzaremos a publicar todos los artículos que ha publicado el docto dominico acerca de este tema en los últimos años, que consideramos una buena lectura como preparación para la meditación de la Pasión de Nuestro Señor, durante esta Santa Cuaresma. [En la imagen: una fotografía de la Santa Sindone].
Polvo eres y al polvo volverás, Génesis 3,19. Meditación para la Cuaresma
“Polvo eres y al polvo volverás”: ¿palabras de condena o de esperanza? ¿Es el hombre realmente un ser destinado a la nada, como pensaron los materialistas y existencialistas, o hay en ese polvo una semilla de vida nueva? El padre Giovanni Cavalcoli nos invita a meditar en Cuaresma sobre el misterio del polvo, símbolo de fragilidad y humillación, pero también materia elegida por Dios para modelar al hombre. ¿Cómo entender esta expresión sin caer en el nihilismo ni en el pesimismo de Lutero? ¿Qué significa recorrer el camino desde el polvo hasta la Pascua? Esta reflexión nos desafía a mirar de frente nuestra miseria, para descubrir en ella el inicio de la redención y la promesa de la resurrección.
martes, 17 de febrero de 2026
El Prefecto de la Fe y una expresión que necesita explicación
¿Puede la comunión con la Iglesia reducirse a un “mínimo necesario”? ¿Es legítimo hablar de aceptar solo una parte del Concilio Vaticano II y dejar el resto de lado? En su reciente declaración, el Prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe introdujo una fórmula que, si no se explica con precisión, puede abrir la puerta a interpretaciones reductivas y peligrosas. ¿Qué quiso decir realmente con esa expresión? ¿Cómo debe entenderse a la luz del magisterio de Benedicto XVI, que distinguió con claridad lo doctrinal de lo pastoral? Invito al lector a examinar con rigor esa frase, para descubrir su verdadero alcance y evitar que se erosione la autoridad del Concilio en la vida de la Iglesia.
Las raíces del secularismo
Este artículo del padre Giovanni Cavalcoli toca un nervio vivo de nuestra cultura contemporánea: las raíces del secularismo. ¿Es el secularismo realmente una conquista de libertad o más bien una forma encubierta de laicismo que vacía de sentido lo sagrado? ¿Puede un Estado moderno ignorar el vínculo entre religión y virtud sin caer en la barbarie? ¿No es acaso el relativismo moral la consecuencia inevitable de un secularismo que desprecia las tradiciones religiosas? ¿Qué significa hoy defender la presencia del Crucifijo en las escuelas: nostalgia del pasado o reconocimiento de las raíces cristianas de Europa? El padre Cavalcoli nos invita a pensar si la libertad religiosa, concebida de manera abstracta y a-histórica, no se convierte en un pretexto para excluir a Dios de la vida pública, y nos recuerda que sin el “a Dios lo que es de Dios” la convivencia civil pierde su fundamento más profundo.
lunes, 16 de febrero de 2026
El padre Tomas Tyn y Europa
Presentamos otro artículo más del padre Giovanni Cavalcoli que nos invita a redescubrir la figura del padre Tomas Tyn y su visión sobre Europa. ¿Puede Europa conservar su identidad sin recuperar sus raíces cristianas? ¿Qué significa hoy hablar de universalidad frente a la tentación de diluir la fe en el relativismo cultural? ¿No es acaso la misión de Europa difundir los valores del cristianismo más allá de sus fronteras, como lo quiso Cristo mismo? ¿Qué sentido tiene un Occidente que se avergüenza de su propia tradición y teme afirmar con claridad la verdad que ha recibido? El docto dominico Tomas Tyn nos recuerda que la verdadera Europa no es una entidad caduca, sino una realidad abierta a la eternidad, llamada a conjugar diálogo y evangelización, acogida y fidelidad, progreso y tradición.
La Iglesia de este mundo
Este artículo del padre Giovanni Cavalcoli aborda uno de los malentendidos más graves del Concilio Vaticano II: la relación entre la Iglesia y el mundo. ¿No se ha exagerado la importancia de la Gaudium et Spes eclipsando la Lumen Gentium y su enseñanza sobre la dimensión sobrenatural de la Iglesia? ¿No es un error reducir la Iglesia a un simple “pueblo de Dios” democrático, diluyendo lo sagrado en lo profano? ¿Qué sentido tiene una Iglesia que se deja modelar por el mundo en vez de guiarlo hacia la salvación? ¿No es más fiel a Cristo reconocer que la Iglesia está en el mundo, pero no es del mundo, que lo ama pero lo purifica, que lo acompaña pero lo conduce más allá de sí mismo hacia la vida eterna? Este artículo invita a redescubrir la verdadera eclesiología conciliar, que une tradición y novedad, y que muestra a la Iglesia como comunión espiritual y sacramental, cuerpo místico de Cristo y luz del mundo. [En la imagen: una fotografía del papa san Paulo VI al inicio de su pontificado].
domingo, 15 de febrero de 2026
La metafísica en Santo Tomás y en el Beato Juan Duns Scoto (2/6)
¿Es posible que la noción unívoca del ente conduzca, sin quererlo, al vacío de Hegel o al panteísmo de Severino? ¿No será más fecunda la humildad de la analogía tomista, capaz de distinguir sin confundir y de salvar la trascendencia de Dios frente al mundo? ¿Qué ocurre cuando la abstracción se reduce a un concepto simplista y se pierde la riqueza de lo real? ¿Puede la metafísica sobrevivir si se confunde el ser con lo divino, o si se reduce el espíritu a mera idea? ¿No es más sólida la espiritualidad que nace de Aristóteles y de Santo Tomás de Aquino, frente a la fragilidad de los sistemas que desconfían de los sentidos? Este artículo del padre Giovanni Cavalcoli invita a repensar el corazón de la metafísica y a preguntarnos qué camino conduce hoy a la verdadera sabiduría. [En la imagen: fragmento de Juan Duns Scoto, Studiolo di Federico da Montefeltro, óleo sobre tabla, hacia 1472-1476, obra de Justo de Gante o Pedro Berruguete, conservado en la Galería Nacional de las Marcas, Palacio Ducal de Urbino, Italia].
Sobre los llamados "católicos tradicionales" y sobre la "misa tradicional"
Hoy vamos a leer un artículo del padre Giovanni Cavalcoli que cuestiona el uso de expresiones como “católicos tradicionales” y “misa tradicional”. ¿No es acaso tautológico hablar de un católico tradicional, si todo verdadero católico lo es por esencia? ¿No se confunde sustancia y accidente cuando se pretende que solo el vetus ordo sea la “Misa de siempre”? ¿No es un error identificar simpatía por la tradición con rechazo del progreso legítimo impulsado por el Concilio Vaticano II? ¿No se esconde detrás de esta etiqueta un riesgo de deslizarse hacia el lefebvrismo cismático, que congela la vida de la Iglesia en 1962? Este artículo invita a discernir entre un sano tradicionalismo fiel al desarrollo de la Tradición y un falso apego que, bajo apariencia de fidelidad, se convierte en desobediencia y obstinada obsolescencia. [En la imagen: los tradicionales ravioles italianos domingueros de la abuela].
sábado, 14 de febrero de 2026
El Papa y la Tradición
Este artículo del padre Giovanni Cavalcoli aborda la relación entre el Papa y la Tradición, así como la conducta correcta hacia él. ¿Está el Papa por encima de la Tradición o más bien sujeto a ella como primer discípulo de Cristo? ¿No es cierto que sus enseñanzas oficiales son siempre interpretaciones auténticas e infalibles de la Revelación, mientras que sus gestos pastorales pueden ser falibles? ¿Qué actitud debemos tener hacia el Papa: juzgarlo desde fuera o servirlo con confianza, benevolencia y colaboración? ¿No es la verdadera caridad hacia el Papa la de ayudarlo, corregirlo con respeto y sostenerlo en sus fragilidades? El texto qe aquí presentamos invita a reconocer que servir al Papa es servir a la Iglesia y a las almas, y que la fidelidad al Papa en materia de fe es fidelidad a Cristo mismo. [En la imagen: una fotografía de monseñor Marcel Lefebvre y otros obispos durante el Concilio Vaticano II].
La metafísica en Santo Tomás y en el Beato Juan Duns Scoto (1/6)
¿Puede la metafísica sobrevivir en la Iglesia después del silencio del Concilio Vaticano II? ¿Es el tomismo todavía la vía más fecunda para comprender la creación, o la univocidad escotista ofrece una alternativa más rigurosa? ¿No será que la insistencia de ocho siglos en tomar a Tomás de Aquino como referencia revela una sabiduría que aún no hemos agotado? ¿Qué sucede cuando la exigencia de distinción se convierte en exceso y la claridad se transforma en confusión? ¿No es acaso la analogía del ente el camino humilde y evangélico para elevar la mente hacia Dios, frente a la rigidez de la univocidad? Este nuevo artículo del padre Giovanni Cavalcoli invita a repensar la confrontación entre Tomás de Aquino y Duns Scoto, y a preguntarnos qué metafísica puede sostener hoy la verdad cristiana. [En la imagen: fragmento de "San Buenaventura en el concilio de Lyon", óleo sobre lienzo, ca. 1640-1650, obra de Francisco de Zurbarán, conservado en el Museo del Louvre, París, Francia].
viernes, 13 de febrero de 2026
¿Las declaraciones del Dicasterio para la Doctrina de la Fe son infalibles?
¿Las declaraciones del Dicasterio para la Doctrina de la Fe son infalibles? El padre Giovanni Cavalcoli abre un debate que toca el corazón mismo del magisterio de la Iglesia. ¿No basta acaso la infalibilidad prometida por Cristo al Papa para confirmar la fe de la Iglesia? ¿Puede el Dicasterio compartir esa infalibilidad o sólo participa de ella en cuanto órgano del Pontífice? ¿No es escandaloso que se confunda la autoridad doctrinal con decisiones meramente pastorales, como en el caso Galileo? ¿Cómo distinguir entre documentos que comprometen la verdad de la fe y directivas disciplinarias sujetas a prudencia? Este artículo invita a reflexionar sobre el alcance real de la infalibilidad pontificia y la función de sus colaboradores, mostrando que la fidelidad al Papa es también fidelidad a Cristo, y que la Iglesia necesita claridad para no confundir errores pastorales con fallos doctrinales. [En la imagen: una fotografía del Santo Padre junto al cardenal Víctor Fernández, durante la Asamblea Plenaria del Dicasterio para la Doctrina de la Fe el 29 de enero de 2026].
El padre Tomas Tyn y la tradición católica
La cuestión de la continuidad entre el Concilio Vaticano II y la Tradición católica vuelve a plantearse con fuerza en este artículo del padre Giovanni Cavalcoli. ¿Puede un Concilio ecuménico, asistido por el Espíritu Santo, contener proposiciones modernistas? ¿No es escandaloso que algunos sedicentes católicos se sientan autorizados a rechazar sus enseñanzas bajo el pretexto de que son meramente pastorales? ¿Cómo puede la Iglesia dialogar con el mundo si no logra primero un diálogo interno en la verdad y la caridad? ¿No es urgente superar la división entre lefebvrianos y modernistas para recuperar la pureza de la doctrina y la credibilidad del testimonio cristiano? En medio de esta crisis emerge la figura luminosa del dominico Tomas Tyn, que supo interpretar el Concilio en clave de continuidad y progreso, ofreciendo un camino de esperanza frente al conservadurismo retrógrado y al neo-modernismo arrogante. [En la imagen: una fotografía de un grupo de jóvenes frailes dominicos; fray Tomas Tyn es el primero de la derecha en la hilera superior].
Preguntas inevitables tras la reunión del 12 de febrero
Tras la reunión de hoy en Roma entre el prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe y el superior de la Fraternidad San Pío X, surgen interrogantes que no pueden silenciarse. ¿Busca realmente la FSSPX la comunión con Roma, o sólo blindar su autonomía a perpetuidad? ¿Está dispuesta la FSSPX a aceptar el Concilio Vaticano II, o seguirá aferrada a las posturas declaradas por Lefebvre? ¿Por qué insiste en multiplicar obispos, cuando otras fraternidades, institutos y sociedades religiosas o sacerdotales, fieles al Papa, como la Fraternidad San Pedro, no los necesitan? ¿No es esta insistencia el signo más claro de una contradicción que mientras proclama caridad y servicio, actúa en flagrante separación cismática? Preguntas que revelan, una vez más, la doblez de un discurso que habla de Tradición mientras se aparta de la Iglesia que es su depositaria y guardiana infalible. [En la imagen: el Cardenal Víctor Manuel Fernández, prefecto del Dicasterio de la Fe, y el padre Davide Pagliarani, de la FSSPX, tras la reunión de hoy en Roma].
jueves, 12 de febrero de 2026
Mater divinae gratiae. María Madre de Dios y Madre nuestra
¿Puede una simple criatura humana ocupar un lugar tan sublime en el plan divino de la salvación? ¿Qué significa llamar a María Mater divinae gratiae, Mater Ecclesiae y hasta Corredentora, sin caer en exageraciones o equívocos? ¿No es acaso un misterio desconcertante que la Virgen, sin ser sacerdote, obtenga para los ministros de Cristo la gracia misma que administran? El padre Giovanni Cavalcoli nos conduce, con rigor y claridad teológicos, a distinguir entre creación e infusión de la gracia, sirviéndose de los conceptos metafísicos de participación y analogía, entre lo que pertenece sólo a Cristo y lo que María realiza en modo excelso. Una reflexión que aviva certezas y abre preguntas: ¿hasta dónde llega la colaboración humana en la obra de la Redención? [En la imagen: Nuestra Señora del Rosario, en su Basílica de Fontanellato, Italia].
La desobediencia al Papa
La desobediencia al Papa es un fenómeno que atraviesa la historia de la Iglesia, pero que tras el Concilio Vaticano II ha adquirido formas nuevas y más dolorosas. ¿No se ha debilitado a veces la Curia Romana hasta dejar al Papa aislado frente a presiones episcopales y teológicas? ¿No es escandaloso que incluso entre sus colaboradores más cercanos se insinúe rebelión y traición, como muestran pasados episodios vergonzosos hasta en la Secretaría de Estado? ¿No compromete nuestra misma obediencia a Cristo el hecho de desobedecer al Papa cuando habla como Vicario suyo? ¿No es intolerable que algunos modernistas se permitan desobedecer tranquilamente al Sucesor de Pedro en materia de fe, mientras pretenden imponer sus propias desviaciones doctrinales? Este artículo del padre Giovanni Cavalcoli nos interpela con fuerza: la fidelidad al Papa es condición de la fidelidad al Evangelio, y sólo un renovado “resurgimiento cristiano” podrá sanar la crisis de obediencia que amenaza la vida misma de la Iglesia. [En la imagen: fragmento de "Cristo entregando las llaves a san Pedro", boceto en óleo sobre lienzo, hacia 1667, obra de Bartolomé Esteban Murillo, conservado -no expuesto- en el Museo Nacional del Prado, Madrid, España].
miércoles, 11 de febrero de 2026
Varón y mujer los creó
El padre Giovanni Cavalcoli nos invita en este nuevo artículo a reflexionar sobre la verdad profunda del ser humano: “varón y mujer los creó”. ¿Puede la sexualidad reducirse a una opción cultural o técnica, manipulable según las modas y las preferencias individuales? ¿No es más bien un dato natural y esencial, enraizado en la creación misma de Dios, que garantiza la salud y la continuidad del género humano? ¿Qué consecuencias trae el relativismo que equipara el matrimonio con cualquier otra unión, incluso con aquellas que niegan su finalidad unitiva y procreativa? ¿No es un error fatal convertir la homosexualidad en un ideal moral o en una “nueva humanidad”? Cavalcoli advierte con fuerza: la ética sexual es una ética de la vida, y perder de vista esta verdad conduce inexorablemente a la decadencia de los pueblos y a la negación de la verdadera dignidad del varón y de la mujer. [En la imagen: "La creación de Eva", detalle de los mosaicos de la Capilla Palatina de Palermo, Sicilia, del siglo XI].
Los dos significados de la lex orandi
El padre Giovanni Cavalcoli nos ofrece en este artículo una reflexión amplia y penetrante sobre la lex orandi y la reforma litúrgica. ¿Qué significa que el Papa declare el novus ordo como única expresión de la lex orandi del rito romano? ¿No es acaso la plegaria eucarística, recibida en la Última Cena, inmutable en su esencia y más allá de cualquier autoridad humana? ¿Cómo distinguir entre la ley divina de la Misa, que nadie puede cambiar, y la ley disciplinar que corresponde al Papa como moderador de la liturgia? ¿Qué frutos y qué riesgos ha traído la reforma conciliar, con su acento en la participación activa, la inculturación y la memoria de la Cena pascual? ¿No es escandaloso que se use el vetus ordo como arma de división, cuando debería ser signo de comunión? Cavalcoli interpela con fuerza: la Misa es a la vez obra divina y humana, y sólo en la fidelidad a Cristo y en la obediencia a Pedro puede conservarse su verdad y su unidad. [En la imagen: "Retablo del Corpus Christi", Temple sobre tabla con relieves de estuco, pan de oro y hoja metálica corlada, h. 1335-1345, obra del Maestro de Vallbona de les Monges, conservado en el Museu Nacional d’Art de Catalunya, procedente de la capilla del Corpus Christi del monasterio de Santa Maria de Vallbona de les Monges, Urgel].
martes, 10 de febrero de 2026
¿Qué significa ser católico?
Un nuevo artículo del padre Giovanni Cavalcoli nos invita a detenernos en una cuestión decisiva: ¿qué significa realmente ser católico? ¿Es suficiente con autodenominarse así, aunque se nieguen verdades esenciales de la fe? ¿Por qué tantos se aferran al nombre de “católico” mientras rechazan la autoridad del Sucesor de Pedro? Al respecto, un caso resonante en estos días es el de los lefebvrianos. ¿Qué ventajas se buscan al mantener una identidad que en los hechos se contradice? ¿No es acaso un signo de corrupción e incoherencia el sincretismo que hoy se difunde con tanta facilidad? Cavalcoli nos recuerda que el catolicismo no es una etiqueta moldeable a gusto del consumidor, sino una realidad orgánica, universal y fundada en la roca de Pedro. Su reflexión interpela con fuerza: ¿hasta cuándo toleraremos la confusión y el abuso de un nombre que exige fidelidad plena?
¿Por qué motivo el Papa debería autorizar la consagración de Obispos que rechazan su autoridad y su magisterio?
¿Con qué coherencia puede la Fraternidad San Pío X pedir al Papa autorización para consagrar nuevos obispos, si al mismo tiempo rechaza su autoridad y el Magisterio de la Iglesia? ¿No es hipocresía sentarse a dialogar con Roma mientras se publican ataques contra el Concilio Vaticano II y el Papa? ¿Qué sentido tiene invocar la Tradición mientras se niega la continuidad viva de la fe en el Magisterio ordinario y universal? El problema no es la Misa, sino la Fe: una fe que se resiste a crecer y que se atrinchera en el pasado, rechazando las explicitaciones doctrinales que el Espíritu Santo ha suscitado en la Iglesia.
Respuesta a "La Tradizione Cattolica"
Un nuevo artículo de suma actualidad del padre Giovanni Cavalcoli abre el debate con la Fraternidad de San Pío X y responde a las interpretaciones que se le atribuyen en torno al Concilio Vaticano II. ¿Es legítimo reducir su pensamiento a la etiqueta de “católico conservador”? ¿Puede un Concilio ecuménico romper con la Tradición doctrinal de la Iglesia? ¿Dónde se sitúa la verdadera continuidad: en las doctrinas o en las prácticas pastorales? ¿Qué significa confiar en la palabra del Papa cuando se trata de la fidelidad a la Tradición? ¿No es acaso el Magisterio el único intérprete autorizado de la Tradición, frente a quienes pretenden juzgarlo desde fuera? Este avance invita a leer con atención la respuesta de Cavalcoli, que desmonta caricaturas y reafirma la necesidad de una hermenéutica fiel, lúcida y sin concesiones. [En la imagen: fragmento de "Interior de la basílica de San Pedro en Roma", óleo sobre lienzo, que data de 1858, obra de Pedro Kuntz y Valentini, conservado, aunque no expuesto, en el Museo Nacional del Prado, Madrid, España].
lunes, 9 de febrero de 2026
La esposa de Lutero
Un aspecto apenas mencionado en los diálogos ecuménicos es la esposa de Lutero, Catalina von Bora, ex monja y madre de cinco hijos. ¿Por qué este silencio sobre su figura y sobre la dimensión conyugal del reformador? ¿No revela acaso una tensión entre la teología existencial y la vida concreta del teólogo? ¿Qué significa que el protestantismo careciera durante siglos de una tradición femenina espiritual comparable a la católica? ¿No es llamativo que la intemperancia sexual de Lutero se eleve a principio general, con consecuencias que llegan hasta la antropología moderna de la procreación? El padre Cavalcoli invita a mirar de frente este tema incómodo, sin escándalo ni curiosidad morbosa, para preguntarnos: ¿qué nos dice hoy la unión de Lutero y Catalina sobre la relación entre fe, matrimonio y vocación religiosa? [En la imagen: fragmento de los retratos de Martín Lutero y Catalina de Bora, su esposa, en óleos sobre lienzo, de alrededor de 1528, obras de Lucas Cranach el Viejo en 1528, conservados en la colección de la Iglesia de St. Anne, Augsburg, el retrato de Lutero, y en el Minneapolis Institute of Art, el retrato de Catalina].
Carta a la Fraternidad San Pío X
Hace quince años, el padre Giovanni Cavalcoli escribía una carta abierta a la Fraternidad San Pío X, misiva que hoy resulta de suma actualidad. En ella, el docto teólogo dominico abordaba con franqueza y respeto el delicado tema de la relación entre la Tradición y el Magisterio postconciliar. ¿Puede un católico rechazar las enseñanzas del Vaticano II sin caer en el mismo método de los protestantes? ¿Es legítimo restringir la infalibilidad a las definiciones solemnes, dejando en duda el resto de la doctrina conciliar? ¿No será más bien que el Concilio ha explicitado y profundizado la misma verdad inmutable de la fe, en continuidad con la Tradición? Cavalcoli denuncia la rigidez que confunde fidelidad con inmovilismo, advierte contra el modernismo que falsea el Concilio, y propone un camino de reconciliación: acoger un sano progresismo junto a un sano tradicionalismo, en obediencia al Magisterio vivo de la Iglesia.
Por un sano tradicionalismo
Este artículo del padre Giovanni Cavalcoli nos invita a reflexionar sobre el verdadero sentido del “tradicionalismo” en la Iglesia. ¿Qué quiso decir san Pío X al afirmar que el católico no puede sino ser tradicionalista? ¿Y qué condenaba exactamente el papa Francisco cuando criticaba cierto “tradicionalismo”? ¿Se trata de una oposición real entre ambos pontífices o más bien de una aparente distancia que se disipa al precisar los términos? Cavalcoli nos recuerda que la Sagrada Tradición, inseparable de la Escritura y custodiada por el Magisterio, no puede confundirse con un inmovilismo rígido que petrifica lo perenne. ¿No será que necesitamos hoy un sano tradicionalismo, capaz de dialogar fecundamente con un sano progresismo, para que la Iglesia avance en fidelidad y renovación? [En la imagen: fragmento del retrato de Pío X, óleo sobre lienzo de Pedro Subercaseaux, hacia 1903, conservado en los Museos del Vaticano].
domingo, 8 de febrero de 2026
Algo más sobre la interpretación del Concilio
¿El Concilio Vaticano II confundió los roles de la Tradición, la Escritura y el Magisterio, como sostienen algunos teólogos, o más bien subrayó su íntima unión en fidelidad a la Palabra de Dios? ¿Puede un Concilio ecuménico asistido por el Espíritu Santo enseñar doctrinas falibles, como se ha insinuado, o debemos reconocer en ellas la infalibilidad propia de las verdades de fe? ¿No sería contradictorio pensar que Cristo engañó a su Iglesia al prometerle la asistencia del Espíritu Santo hasta la plenitud de la verdad? En este artículo, el padre Giovanni Cavalcoli responde a las críticas de monseñor Brunero Gherardini y defiende la continuidad del Vaticano II con la Tradición, mostrando que la verdadera hermenéutica conciliar consiste en ver en sus enseñanzas un desarrollo fiel y definitivo de la Revelación. [En la imagen: fragmento de una fotografía que muestra el atrio de la Basílica de San Pedro el día de la apertura de la segunda sesión del Concilio Vaticano II, el 29 de septiembre de 1963].
El Dios del postconcilio
¿Quién es el Dios del postconcilio: el Dios vivo de la fe católica o un ídolo racionalista moldeado por Kant y Hegel? ¿Hasta qué punto el ecumenismo mal entendido ha llevado a ciertos católicos a adoptar concepciones protestantes erróneas sobre la Encarnación y la Redención? ¿No es urgente recuperar la visión auténtica del Concilio, que buscaba diálogo sin renunciar a la verdad revelada? En este artículo el padre Giovanni Cavalcoli denuncia las desviaciones y llama a mostrar con caridad y firmeza las riquezas de la concepción católica de Dios y de Cristo. [En la imagen: una sugestiva fotografía tomada de la web, que muestra a laicos y sacerdotes en medio de la niebla].
Sobre el próximo encuentro del Card. Fernández con el padre Pagliarani
¿Podría este encuentro iniciar un giro en el cisma que actualmente viven los seguidores de Lefebvre? ¿Será capaz el cardenal Fernández de tender un puente real hacia la Fraternidad San Pío X? ¿Podrá la advertencia de Benedicto XVI a los lefebvrianos sobre la aceptación del Concilio Vaticano II convertirse en clave de diálogo y reconciliación? ¿No es hora de distinguir entre las legítimas críticas pastorales y el rechazo doctrinal a la infalible enseñanza del Concilio que hiere la comunión? Este artículo del padre Cavalcoli invita a mirar de frente las tensiones, sin miedo a la confrontación, en busca de la conversión de aquellos hermanos cristianos que no viven en plena comunión con la Iglesia y con el Papa.. [En la imagen: la sede del Dicasterio para la Doctrina de la Fe].
sábado, 7 de febrero de 2026
Carta del Padre Tomas Tyn al Cardenal Ratzinger y correspondiente respuesta
Un intercambio epistolar entre el Siervo de Dios Tomas Tyn y el entonces cardenal Joseph Ratzinger, acompañado de las notas del padre Giovanni Cavalcoli, se convierte aquí en testimonio vivo de una batalla intelectual y espiritual que sigue vigente. ¿Cómo volver al verdadero Concilio sin caer en deformaciones ideológicas? ¿Es posible que la verdad, y sólo ella, prepare los caminos de una auténtica libertad? Estas páginas, con la fuerza de la denuncia y la serenidad de la esperanza, nos invitan a contemplar la raíz metafísica de la moral, el sentido profundo de la liturgia y la actualidad de la tradición católica, iluminadas por la concordancia entre un joven dominico y el futuro Papa Benedicto XVI.
Un discurso de extrema actualidad del cardenal Ratzinger
¿No es sorprendente que, en medio del fragor del cisma causado por el obispo Marcel Lefebvre, el entonces Cardenal Joseph Ratzinger haya ofrecido una receta tan clara para la paz eclesial? ¿Qué nos dicen hoy sus tres puntos fundamentales, casi cuarenta años después, cuando la unidad sigue siendo un desafío? ¿No deberíamos volver a escuchar esas palabras olvidadas, que apuntan a la credibilidad misma del testimonio católico ante el mundo? Este discurso de Ratzinger, por entonces Prefecto de la Doctrina de la Fe, ¿no es acaso una brújula para sanar las heridas que aún dividen a la Iglesia? [En la imagen: una fotografía del Cardenal Joseph Ratzinger en 1988, Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, quien en 2005 llegaría a la Sede de Pedro como Benedicto XVI].















































