¿Es Dios un motor inmóvil que, por su firmeza, despliega una fuerza infinita, o un principio dialéctico atrapado en la contradicción? ¿Puede la inmutabilidad divina excluir la acción creadora, como pretende Bontadini, o confundirse con el puro devenir, como sostiene Hegel? ¿No se pierde la verdadera libertad de Dios cuando se le reduce a un teorema abstracto o a una voluntad arbitraria? ¿Cómo conjugar en Dios el ser y el obrar, la eternidad y la providencia, la inmutabilidad y la omnipotencia? Este texto del padre Giovanni Cavalcoli invita a descubrir, frente a los límites del idealismo, la enseñanza luminosa de Santo Tomás de Aquino: un Dios que, permaneciendo inmutable, actúa libremente, crea desde la nada y sostiene con amor la historia de sus criaturas. [En la imagen: detalla de "El Juicio Final", fresco, pintado entra 1537 y 1541, obra de Michelangelo, Capilla Sixtina, Vaticano].
Textos del Padre Giovanni Cavalcoli, OP, y otras reflexiones filosóficas, teológicas y de la actualidad eclesial
jueves, 7 de mayo de 2026
Las dos antropologías
¿Puede el hombre moderno seguir comprendiendo quién es, atrapado entre el idealismo que lo diviniza y el materialismo que lo reduce a pura carne? ¿No ha perdido la conciencia de su unidad sustancial, de ser alma y cuerpo en una sola persona creada a imagen de Dios? ¿Qué consecuencias morales brotan de estas dos antropologías enfrentadas, cuando una engendra soberbia y dominio y la otra egoísmo y sensualidad? ¿No es acaso urgente recuperar la visión católica del hombre, que reconcilia espíritu y materia bajo el primado de lo espiritual? Este artículo del padre Giovanni Cavalcoli examina con lucidez las raíces filosóficas de la crisis antropológica contemporánea y propone, frente a las seducciones del pensamiento moderno, el camino del discernimiento cristiano, la fidelidad a la Iglesia y la firmeza de la fe que hace del hombre luz del mundo y sal de la tierra. [En la imagen: detalle de "La creación de Adán", fresco de 1509, obra de Michelangelo, conservado en la Capilla Sixtina, Vaticano].
miércoles, 6 de mayo de 2026
Inmutabilidad y causalidad en Dios (2/3)
¿Puede el Absoluto contener en sí la contradicción entre ser y no‑ser, entre bien y mal, sin convertirse en un ídolo roído por el principio del mal? ¿No es ilusorio pensar que la creación es solo una autonegación de Dios, como si el mundo estuviera dentro de su esencia? ¿Qué queda de la libertad divina si el mundo no es creado ex nihilo, sino concebido como parte de Dios mismo? ¿No se disuelve así la diferencia entre Creador y criatura, cayendo en el riesgo del panteísmo y de la idolatría? Este artículo del padre Giovanni Cavalcoli invita a confrontar las insuficiencias de Hegel y de Bontadini, y a redescubrir la verdad cristiana de un Dios inmutable, libre y trascendente, que crea el mundo desde la nada y lo sostiene en el ser. [En la imagen: fragmento de "Sísifo", óleo sobre lienzo, de los inicios de la décadas de los 1660s, obra de Pietro della Vecchia, colección privada].
La crisis de la evangelización
¿Estamos viviendo una verdadera renovación misionera o más bien un retroceso disfrazado de apertura? ¿No se ha convertido la evangelización en un “buenismo” que trivializa el pecado y relativiza los dogmas? ¿Qué sentido tiene hablar de inculturación si se diluye la universalidad de la fe y se coloca al catolicismo al mismo nivel que cualquier religión? ¿No es acaso una traición reducir la misión a mera promoción humana, olvidando que lo que está en juego es la salvación eterna? Este artículo denuncia con claridad los factores internos que han debilitado la acción misionera: el trascendentalismo rahneriano, el relativismo, el indiferentismo, el igualitarismo, el secularismo y la irresponsabilidad pastoral. Frente a ellos, se nos recuerda que la raíz de la crisis es la poca fe, y que solo una evangelización seria, fiel y ardiente podrá repetir las hazañas de los grandes misioneros del pasado. [En la imagen: fragmento de "El Sermón de la Montaña", óleo sobre cobre, 1877, obra de Carl Bloch, en la colección del Museo de Historia Nacional en el castillo de Frederiksborg, Dinamarca].
martes, 5 de mayo de 2026
Inmutabilidad y causalidad en Dios (1/3)
¿Es Dios una idea absoluta o el ipsum Esse que sostiene todo lo creado? ¿Puede el pensamiento humano, reducido al idealismo, alcanzar al Dios verdadero, o solo lo confunde con un ídolo del propio intelecto? ¿Qué significa que el ser se identifique con el devenir, con la nada, con la historia? ¿No será más bien que la intuición del ser nos abre el camino hacia el Dios trascendente, distinto del mundo y fundamento de todo ente? Este artículo del padre Giovanni Cavalcoli invita a confrontar la tentación de un Dios‑concepto con la certeza del Dios real, creador y juez, y a preguntarnos si la metafísica es todavía capaz de alimentar nuestra esperanza en medio del desierto del mundo. [En la imagen: fragmento de "Figura pensante", óleo sobre tabla, obra de Guido Guidi, Vittoria Art Gallery, Florencia].
¿Crisis del Magisterio o crisis en el Magisterio?
¿Está realmente en crisis el Magisterio de la Iglesia, o más bien algunos de sus ministros que se apartan de él? ¿No es acaso un error confundir la infalibilidad del Magisterio con las debilidades de ciertos obispos que interpretan el Concilio en clave modernista o rupturista? ¿Qué significa hoy ser fiel al Vaticano II: obedecer al Papa y a la Tradición, o seguir lecturas subjetivas que lo convierten en un mero “acontecimiento”? ¿No estamos viviendo tiempos semejantes a los grandes debates cristológicos de los primeros siglos, donde la claridad doctrinal era cuestión de vida o muerte para la fe? Este artículo del padre Giovanni Cavalcoli invita a discernir con firmeza: la crisis no está en el Magisterio, sino en quienes lo traicionan, y la Iglesia, por la fuerza del Espíritu Santo, posee en sí misma los recursos para purificarse y resplandecer más bella en su camino hacia el Esposo. [En la imagen: una de las reuniones del primer consistorio extraordinario del pontificado del papa León XIV].
lunes, 4 de mayo de 2026
El primado de la divina misericordia
La misericordia divina, tantas veces repetida en la predicación contemporánea, ¿no corre el riesgo de volverse un eslogan vacío que alimenta el laxismo moral? ¿Qué significa realmente que Dios sea misericordioso, si al mismo tiempo la Escritura habla de justicia y de castigo? ¿No es más profundo reconocer que la misericordia es un acto absolutamente libre de Dios, que pudo haber dejado a la humanidad en su miseria, pero eligió salvarla en Cristo? ¿Qué consecuencias trae olvidar la predestinación y reducir la misericordia a un universalismo fácil que contradice la fe de la Iglesia? Este artículo del padre Giovanni Cavalcoli nos invita a redescubrir la grandeza de la misericordia divina, inseparable de la justicia, y a contemplar cómo en Cristo se cumple la expiación del pecado y se nos concede la gracia de la filiación divina, esa divinización que transforma radicalmente nuestra esperanza. [En la imagen: fragmento de "Alegoría de la Justicia", óleo sobre lienzo, de principios de la década de 1680, obra de Luca Giordano, perteneciente a la Galería Nacional de Londres].






