¿Puede la Iglesia seguir tolerando el idealismo de Karl Rahner? ¿No es acaso una falsificación radical del tomismo que conduce al panteísmo? En esta segunda entrada se examinan las tesis rahnerianas, donde ser y conocer se confunden en una identidad originaria, anulando la distinción entre creador y criatura. Se muestra cómo este idealismo desprecia la experiencia sensible y pretende partir de la autoconciencia, como si el hombre pudiera poseer un saber divino. ¿No es urgente que la Iglesia, dotada de todos los medios para custodiar la verdad, sacuda su pasividad y denuncie estas interpretaciones fraudulentas? El artículo del padre Giovanni Cavalcoli nos invita a reconocer que sólo el realismo asegura la trascendencia de Dios y la autenticidad de la fe.
Textos del Padre Giovanni Cavalcoli, OP, y otras reflexiones filosóficas, teológicas y de la actualidad eclesial
lunes, 24 de agosto de 2026
domingo, 23 de agosto de 2026
El Papa Francisco y el idealismo (1/3)
¿Ha puesto el Papa Francisco, durante su pontificado, fin a la larga disputa planteada entre el realismo y el idealismo? ¿Qué significa que la Iglesia haya reconocido y aislado el “virus” del idealismo? En este artículo, que dividimos en tres partes, el padre Giovanni Cavalcoli muestra cómo, con palabras decisivas y claras, el Papa ha dado plena satisfacción a los realistas, confirmando que sólo ellos están en la estela de la verdad y en línea con la fe. Se examina la raíz del idealismo moderno, nacido del racionalismo y del subjetivismo, y se advierte sobre sus consecuencias destructivas para la inteligencia y para la fe. ¿No será que, tras siglos de confusión, la intervención del Papa marca un giro histórico en la defensa del realismo tomista frente a las seducciones del pensamiento idealista?
La metafísica evolucionista de Teilhard de Chardin
sábado, 22 de agosto de 2026
Matrimonio, concubinato y virginidad (3/3)
¿De dónde surge el ideal de la virginidad y qué sentido le da Cristo al proponerlo “a algunos”? ¿Es la renuncia al matrimonio una negación de la sociabilidad, o más bien una nueva forma de fecundidad espiritual? El padre Cavalcoli muestra cómo la virginidad consagrada anticipa la vida eterna y revela la plenitud del amor según el Espíritu, mientras que el matrimonio, elevado a sacramento, simboliza la unión de Cristo con la Iglesia. En contraste, el concubinato aparece como una caricatura del amor, marcado por egoísmo y explotación, aunque pueda contener elementos de bien. Este artículo invita a discernir entre la verdad del amor humano y las falsas doctrinas que lo degradan, planteando la grave cuestión de si la Iglesia debe considerar hoy las formas imperfectas de unión, sin renunciar jamás a la claridad del “sí, sí; no, no” del Evangelio. [En la imagen: fragmento de una de las cinco pinturas sobre el "Cantar de los Cantares", obra de Marc Chagall].
Matrimonio, concubinato y virginidad (2/3)
¿Es la castidad la única “bella virtud”, o más bien toda virtud debe ser bella? ¿Puede la virginidad ser considerada perfección en sí misma, o lo es sólo cuando se vive como signo del Espíritu? El padre Giovanni Cavalcoli examina aquí cómo el rigorismo y el dualismo han deformado la visión cristiana de la sexualidad, reduciendo el placer a mancha y la virginidad a desprecio del cuerpo. Frente a estas desviaciones, se recuerda la enseñanza de santo Tomás de Aquino y la ética aristotélica, que muestran la superioridad de la virginidad consagrada no como negación de la carne, sino como manifestación más alta de la vida según el Espíritu. Esta segunda parte del artículo invita a redescubrir la verdadera pureza del corazón, la dignidad del matrimonio y el valor de la virginidad, en un tiempo en que la confusión amenaza con oscurecer la belleza del amor humano. [En la imagen: fragmento de una de las cinco pinturas sobre el "Cantar de los Cantares", obra de Marc Chagall].
viernes, 21 de agosto de 2026
Matrimonio, concubinato y virginidad (1/3)
La cuestión del matrimonio, el concubinato y la virginidad se presenta hoy como uno de los desafíos más profundos de la antropología cristiana. En esta primera parte de su artículo, el padre Giovanni Cavalcoli recuerda el plan originario de Dios en el Génesis: la complementariedad varón‑mujer, la unión indisoluble y la apertura a la vida, frente a las ideologías modernas que reducen la sexualidad a un género indeterminado. La virginidad, ausente en el proyecto inicial, aparece como don específico introducido por Cristo, pero su historia revela cómo fue deformada por concepciones dualistas y panteístas que despreciaban el cuerpo y la diferencia sexual. El texto del docto teólogo dominico nos muestra que tanto el matrimonio como la virginidad consagrada son caminos auténticos de plenitud y de salvación, y advierte contra las desviaciones que convierten la sexualidad en un mero artificio técnico o en un obstáculo para el espíritu. Esta primera parte del artículo invita a redescubrir la verdad del amor humano y la grandeza de la vocación cristiana, en medio de un mundo marcado por la confusión y el relativismo. [En la imagen: fragmento de una de las cinco pinturas sobre el "Cantar de los Cantares", obra de Marc Chagall].
Amonestar a los pecadores
El papa León XIV ha convocado un gran encuentro en el Vaticano del 7 al 14 de octubre de 2026, centrado en la familia y en la exhortación Amoris laetitia. Se trata de una reunión sinodal con presidentes de Conferencias Episcopales y jefes de Iglesias orientales para profundizar en la recepción de este documento del Papa Francisco. Los temas principales serán: la realidad y belleza de las familias actuales, los jóvenes y la vocación matrimonial, los primeros años de matrimonio como etapa decisiva, el acompañamiento en las dificultades de la vida, las familias cristianas como sujetos de misión. Como aporte de este blog a la reflexión preparatoria de este magno encuentro iremos publicando en estos meses varios artículos del padre Giovanni Cavalcoli durante los años 2014 a 2016, referentes a los dos Sínodos sobre la Familia y a la exhortación Amoris laetitia. Comenzamos por su discurso final al Sínodo de 2014. [En la imagen: el papa Francisco durante su discurso final al Sínodo de 2014].






