sábado, 1 de agosto de 2026

Tres ideas falsas sobre el Concilio Vaticano II

¿Es el Vaticano II solo pastoral? ¿Son sus doctrinas falibles o modernistas? ¿Supuso una ruptura revolucionaria con la tradición? En esta brevísima nota el padre Giovanni Cavalcoli desmonta tres ideas falsas muy difundidas: se recuerda que el Concilio Vaticano II es también doctrinal, que sus enseñanzas son auténticas y en continuidad con el Magisterio, y que no refundó el cristianismo sino que lo explicitó con mayor claridad. Se trata de un texto que, aún en su brevedad, invita a releer el Vaticano II con fidelidad, sin prejuicios ni rupturas, descubriendo su verdadero sentido en la historia de la Iglesia.

Tres ideas falsas sobre el Concilio Vaticano II

(Traducción al español del artículo del padre Giovanni Cavalcoli publicado en el blog Il naufrago, el 28 de mayo de 2015. Este blog ya ha desaparecido de la red telemática)

Primera idea falsa: que el Concilio sería solo pastoral. Por el contrario, es también doctrinal. Es decir, no se limita a prescribir normas de conducta o a reformar las costumbres cristianas o a ofrecer pautas prácticas -por ejemplo sobre la conducta de laicos, de los religiosos, de los sacerdotes o de los obispos-; sino que define o aclara conceptos concernientes a la divina Revelación, contenidos en la Escritura y en la Sagrada Tradición, o bien las verdades o dogmas de la fe católica, como por ejemplo la naturaleza de la liturgia, de la divina Revelación, de la Iglesia, del laicado, del sacerdocio, de la vida religiosa, de la libertad religiosa, del diálogo ecuménico, del diálogo interreligioso.
Segunda idea falsa: que las doctrinas del Concilio no son infalibles, sino que algunas o son modernistas o falsas o pueden llegar a serlo en el futuro. Idea falsa, porque por el contrario las doctrinas, incluso aquellas nuevas, son o una explicación o un desarrollo de los dogmas o de la doctrina de la Iglesia previamente enseñada, doctrina o atinente a los datos de la fe o a cosas conexas con la fe. Sin embargo, es cierto que estas doctrinas son enseñadas en modo simplemente expositivo o asertivo y no bajo la forma de definiciones solemnes. El Concilio ha asumido de la modernidad los valores y descartado los errores.
Tercera idea falsa: que las doctrinas del Concilio constituyen un acontecimiento revolucionario y refundador del cristianismo en la historia de la Iglesia, en ruptura con la tradición precedente, inficionada por elementos espurios y superados, que no hacían conocer el Evangelio en su pureza original, que no es una doctrina inmutable, sino una experiencia personal de Cristo. Por el contrario, las doctrinas del Concilio, incluso aquellas nuevas, están en continuidad con el Evangelio y con el Magisterio precedente, que conserva intacta su verdad inmutable como doctrina de fe. Este Magisterio, por lo tanto, no está en absoluto superado ni es anacrónico, sino que está confirmado y explicitado por las doctrinas del Vaticano II.

P. Giovanni Cavalcoli
Varazze, 28 de mayo de 2015

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