¿Qué significa dar la vida por la libertad de la Iglesia en tiempos de persecución? Este breve artículo del padre Giovanni Cavalcoli nos recuerda una vez más la figura del padre Tomás Tyn, dominico checo, cuya coherencia entre pensamiento y acción lo convirtió en testimonio vivo de verdad y caridad. ¿No es acaso más urgente que nunca hoy por hoy recuperar la fundación veritativa de la virtud y la base metafísica de la moral? ¿No necesitamos ejemplos de teólogos que, libres de modas y respetos humanos, vivan la fe con radicalidad y alegría? La vida de Tyn, marcada por la síntesis cósmica bajo el primado de Cristo y la espiritualidad reconciliadora en el signo de María, se ofrece como mensaje luminoso para la Iglesia contemporánea.
Textos del Padre Giovanni Cavalcoli, OP, y otras reflexiones filosóficas, teológicas y de la actualidad eclesial
domingo, 4 de octubre de 2026
En recuerdo del padre Tomas, un moderno gigante de la fe
En recuerdo del padre Tomas Tyn,
un moderno gigante de la fe
(Traducción al español del artículo del padre Giovanni Cavalcoli publicado en el blog L’Isola di Patmos el 1° de enero de 2016. Versión original en italiano: https://isoladipatmos.com/in-ricordo-di-padre-tomas-tyn-un-moderno-gigante-della-fede/)
El 1° de enero de 2016 se cumple el 26° aniversario de la muerte del Siervo de Dios padre Tomás Tyn, teólogo dominico de origen checo, pero que vivió en Italia en el convento dominico de Bologna desde 1972 hasta 1989, año al final del cual, golpeado por un mal incurable, fue a terminar su camino terreno a casa de sus padres en Alemania, en Neckargemünd, donde está sepultado y donde viven su madre Ludmila y su hermano Paul.
El padre Tomas nos ha dejado un testimonio cristiano ejemplar que, a principios de la década del 2000, gracias a la obra del padre Svatos, ha inducido a la Provincia Checa de la Orden Dominicana a promover la Causa de Beatificación del padre Tyn, abierta en Bologna en el 2006 por el cardenal Carlo Caffarra, por entonces Arzobispo Metropolitano de la Ciudad felsinea. Dicho testimonio, en su culminación heroica, ha consistido en el holocausto que el Siervo de Dios hizo de su vida por la libertad de la Iglesia en la entonces Checoslovaquia de un régimen tiránico inspirado en el marxismo. Como es sabido, el Siervo de Dios murió precisamente en los días en los cuales el presidente Havel inauguraba el nuevo régimen político que instauraba la libertad religiosa y ponía fin a la persecución de la Iglesia.
El sacrificio del padre Tomas fue el fruto maduro de una vida religiosa consumida en una incansable, fecunda, convencida y gozosa laboriosidad como religioso, sacerdote, predicador, guía de almas, estudioso, profesor de filosofía y teología en el Estudio Teológico Dominico de Bologna. El padre Tomas nos ha dejado un espléndido testimonio del amor más grande: "Dar la propia vida por los amigos" (Jn 15,13).
Encontramos en el padre Tomas otro de los signos de la santidad: su concentración y unificación en Dios, sobre Quien todo se funda, en Quien todo viene vivido, de Quien todo se recibe, a Quien todo viene constantemente y coherentemente ordenado y finalizado ¹. También Tomas habría podido repetir con santa Teresa de Ávila: Dios basta.
La vida de Tomas da la impresión no de un camino, sino de una carrera hacia Dios, tanta era la claridad con la cual veía la vía a recorrer y el impulso de su fuerte voluntad sostenida por la gracia ². Y así como veía con claridad la meta, sabía mostrarla a los demás. Contemplata aliis tradere.
Es bien conocida la firmeza de sus convicciones de fe y la agudeza de su ojo crítico, por los cuales no sólo no se dejaba confundir por errores y herejías, sino que los sabía rastrear y refutar vigorosamente. Esto no dejó de atraerle hostilidades y escarnios por parte de los enemigos de la verdad, humillaciones y sufrimientos que él soportaba perdonando a todos, bastándole el consuelo de su conciencia limpia e inocente, así como la gratitud de los buenos. Libre de cualquier forma de respeto humano y sólo atento a su misión de teólogo y de sacerdote, no temía contrastar las modas del momento, aun cuando fueran seguidas por vastos ambientes de la época.
La vida de todo Santo tiene el incomparable mérito de ser, en las formas y grados más diversos, tan unitaria, simplificada, coherente, reunida, concentrada y sintetizada en torno a un único supremo, fascinante y divino ideal, que casi se la puede resumir en un solo mensaje, que constituye el valor, la incisividad y la utilidad característica del Santo, para la salvación de las almas y el bien de la Iglesia, mensaje que ofrece la razón de fondo y la causa de su beatificación. ¿Cuál ha sido el mensaje del padre Tomas? Un mensaje de verdad como teólogo y predicador, así como de libertad como cristiano, todo brotando de un corazón ardiente de caridad ³, que es vínculo de la perfección. Un teólogo santo es cosa rara en nuestros días, en los cuales abundan los ambiciosos, los sabelotodos y los impostores.
Se habla canónicamente y jurídicamente de "causa" de beatificación, porque para proclamar Beato o Santo a un hombre de Dios, la Iglesia exige correctamente y con razón una "causa", un "por qué" suficientemente convincente o probatorio. El devoto del santo, quien lo apoya, el "abogado", por así decirlo, de su causa, debe poder demostrar delante de la Iglesia y del pueblo de Dios por qué, por cual motivo, con qué fin o para qué utilidad o qué provecho hacerlo Santo. Pues bien, esta "causa" está dada por el mensaje del santo. Digamos entonces, completando lo ya dicho, que lo que ha creado, como recita el derecho canónico, la fama sanctitatis del padre Tomas ha sido la extraordinaria coherencia en él entre el pensamiento y la acción, entre la fe y la caridad, el intelecto y la voluntad, el momento de la verdad y el de la libertad, el momento de la conciencia y el de la ley, el de la gracia y el del libre albedrío.
Una cosa de la cual hoy tenemos extrema necesidad es la fundación veritativa de la virtud, la base metafísica de la moral, el fundamento intelectual, doctrinal y dogmático de la santidad y de la vida cristiana. La solución de todos los demás problemas, de la relación entre razón y fe, entre Dios y el hombre, entre religión y ciencia, entre cuerpo y alma, entre hombre y naturaleza, entre persona y sociedad, entre autoridad y libertad, arte y moral, tradición y progreso, Estado e Iglesia, justicia y misericordia, etc.
En el pensamiento y en la vida del padre Tomás, iluminados por el misterio trinitario, la unidad y la armonía de las funciones del espíritu, partiendo de la individual persona, unificada por la sabiduría del Espíritu Santo, se expanden a dimensiones comunitarias, eclesiales y cósmicas, según el principio de la analogía y de la participación, bajo el primado de Cristo, "cabeza del cuerpo, es decir, de la Iglesia, principio y primogénito de aquellos que resucitan de los muertos, para obtener el primado sobre todas las cosas, por cuanto agradó a Dios hacer habitar en Él toda plenitud, y por medio de Él reconciliar consigo todas las cosas, volviendo a pacificar con la sangre de su cruz, es decir, por medio de Él, las cosas que están sobre la tierra y las que están en los cielos" (Col 1,18-20).
De esta visión de síntesis cósmica, bajo el primado de Cristo, fundada en la metafísica de santo Tomás, surge la virtud conciliadora y reconciliadora de la espiritualidad Tyniana, en el signo de María, Reina de la paz y vencedora de las herejías, en plena filial sumisión al Sucesor de Pedro. En tal modo aparece cuánto esta espiritualidad magnánima, impregnada de la universalidad del catolicismo, puede beneficiar hoy para acercar y conciliar entre ellas a las facciones todavía en pugna, en el interior de la Iglesia, de los modernistas y de los lefebvrianos.
Pidamos, pues, por la intercesión del Siervo de Dios, que obtenga cuanto antes del Padre Celestial a sus devotos esparcidos en todo el mundo y en particular en su amada Familia dominicana, la alegría de verlo elevado al honor de los altares.
P. Giovanni Cavalcoli
Solemnidad de la Ssma. Virgen María, Madre de Dios
Varazze, 1° de enero de 2016
Notas
¹ Son espléndidos sus cursos escolásticos sobre el fin último y sobre la beatitud.
² Obras maestras de teología son también sus cursos sobre la gracia.
³ Admirables también sus cursos escolásticos sobre la caridad.
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