¿Es evidente la existencia de las cosas externas o debe ser demostrada? La Primera Parte de este reciente artículo del padre Giovanni Cavalcoli examina cómo Descartes, por primera vez en la historia de la filosofía, puso en duda lo que hasta entonces había sido considerado indiscutible: la realidad externa. ¿No es un círculo vicioso intentar probar lo que ya la experiencia y el intelecto nos muestran con claridad? ¿Puede el pensar fundar el ser, o más bien el ser sostiene todo pensar? Este texto del docto teólogo dominico nos invita a reflexionar sobre el riesgo de sustituir la evidencia inmediata del ente por la interioridad del yo, y sobre las consecuencias de un método que, al encerrarse en el cogito, abre el camino al idealismo y finalmente al nihilismo. [En la imagen: fragmento de uno de los rostros de los Ignudi, obra de Michelangelo].
