¿El Concilio Vaticano II ha sido fielmente interpretado o más bien traicionado por lecturas desviadas? ¿Puede una teología que relativiza los dogmas y diluye la verdad sostener la vida de la Iglesia? ¿Qué ocurre cuando se niega el sacrificio de Cristo y se reduce la gracia a naturaleza? En esta entrevista al padre Giovanni Cavalcoli, se ponen sobre la mesa las tesis de Rahner y sus consecuencias, y se plantea una pregunta decisiva: ¿seguiremos las interpretaciones erróneas o volveremos a la voz auténtica del Magisterio?
El Concilio traicionado
(Esta entrevista al padre Giovanni Cavalcoli, fue realizada por Antonio Gaspari y luego publicada en el blog Riscossa Cristiana, el 16 de febrero de 2010. Enlace al artículo https://www.ricognizioni.it/il-concilio-tradito-padre-cavalcoli-racconta-le-derive-teologiche-del-post-concilio/).
Acerca del Concilio y sus enseñanzas hay tesis diferentes y contrapuestas. Ud. habla en su libro ¹ de “Concilio traicionado”. ¿Qué quiere decir?
Mi intención es referirme a la interpretación auténtica del Concilio, que proviene de los documentos del Magisterio de la Iglesia, de la Santa Sede y del Papa, desde el final del Concilio hasta la actualidad. Es en referencia a tal interpretación que hablo de "Concilio traicionado", en cuanto pretendo rechazar las interpretaciones que difieren de las realizadas por la Iglesia.
Según algunos, Karl Rahner es el "gran arquitecto de la teología del siglo XX", un líder indiscutible de la teología "moderna". Mientras que en su libro, usted argumenta que muchas tesis de la teología de Rahner son tan erróneas que están próximas a la herejía. ¿Daría algún ejemplo?
Por supuesto. Enumero algunas de estas tesis: 1) la identidad del ser con el pensamiento, extendida a todo lo real, mientras que esta identidad pertenece sólo a Dios. Esto es panteísmo; 2) la confusión del ser con el ser pensado ("experiencia trascendental"). Esto es idealismo; 3) la idea de que Dios cambia con la consiguiente negación de las dos naturalezas de Cristo. Lo cual es negación del dogma de la encarnación; 4) el conocimiento de Dios sin la mediación del mundo. Esto es ontologismo; 5) la persona divina como modo de subsistencia. Esto es modalismo; 6) la negación de la universalidad e inmutabilidad del concepto ("plano categorial"). Relativismo; 7) la mutabilidad y relatividad de los conceptos dogmáticos. Esto es modernismo; 8) la idea de Dios como "horizonte de la trascendencia del hombre". Esto es también panteísmo; 9) la absorción de la naturaleza en la gracia ("existencial sobrenatural"). Esto es sobrenaturalismo; 10) la reducción de la gracia a naturaleza: secularismo o laicismo ("giro antropológico"); 11) la persona humana como conciencia y libertad. Esto es idealismo; 12) la idea de que todos están en gracia. Esto es la negación del dogma del pecado ("cristianos anónimos"); 13) la negación de la objetividad y universalidad de la naturaleza humana. Esto es relativismo antropológico; 14) la negación de la inmortalidad del alma; 15) la negación de la ley moral universal e inmutable ("ética existencial formal"). Relativismo moral; 16) la negación del sacrificio expiatorio de Cristo, con la negación consiguiente del sacerdocio y de la Misa. Esto es la negación del dogma de la redención.
Indudablemente, sería necesario explicar, para cada una de estas tesis, por qué y cómo son ellas herejía o próximas a la herejía. Sólo a título de ejemplo, me limito a ilustrar algunas, entre las más graves, siempre con la posibilidad de un error de interpretación de mi parte. Pero si me equivoco, pido que me muestren mi error. Por lo demás, me remito a mi libro y a la literatura crítica que en mi libro cito. También hago la observación de que es posible que el propio Rahner no se diera cuenta de estos errores, al igual que sus seguidores. A continuación, primero ofrezco la declaración de Rahner y debajo la doctrina de la Iglesia.
Tesis 3: "La realidad absoluta, o más exactamente lo que es absoluto, en la pura libertad de su infinita arelación, que siempre conserva, tiene la posibilidad de devenir en sí mismo lo otro, el finito, la posibilidad de Dios; precisamente en el hecho y por el hecho de alienarse, de concederse. Pone al otro como su propia realidad" (citado por Hans Küng, Incarnazione di Dio, Ed. Queriniana, Brescia 1972, pp.646-647).
"Sancta catholica apostolica Romana Ecclesia credit et confitetur unum esse Deum, […] una singularis simplex omnino et incommutabilis substantia spiritualis", Concilio Vaticano I, Constitución dogmatica "Dei Filius", c.I, Denzinger 3001.
"Sequentes sanctos Patres, unum eundemque confiteri Filium Dominum nostrum Iesum Christum consonanter omnes docemus […] in duabus naturis inconfuse, immutabiliter, indivise, inseparabiliter agnoscendum…". Definición del dogma cristológico del Concilio de Calcedonia, del 451 (Denzinger 302).
Tesis 5: "La única autocomunicación del único Dios se actúa en tres diversos modos de presencia en las cuales el único y mismo Dios se ha dado concretamente en sí mismo... El único Dios subsiste en tres distintos modos de subsistencia. ...La concreta realidad de Dios nos viene al encuentro en modos diversos" (La Trinità, Ed.Queriniana, Brescia 1998, p.105).
"El modalismo es una herejía trinitaria florecida en los siglos II-III, y que consiste esencialmente en afirmar que en la Santísima Trinidad el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo no son personas entre sí realmente distintas, sino sólo modos diversos de manifestarse y de actuar de una única persona divina. También se la llama 'sabelianismo' ", dice la Enciclopedia Católica, vol. VIII, coll.1162-1163, entrada "Modalismo". El modalismo fue condenado por el Concilio Constantinopolitano I, can.1 en el 381 (Denzinger 151) en estos términos: "Fidem non esse violandam Patrum qui apud Nicaeam convenerunt" (Concilio de Nicea), "sed manere eam firmam et stabilem, et anathematizandam omnem haeresim, et specialiter… Sabellianorum…". La persona divina no es un modo de subsistencia, sino que es un subsistente y precisamente una relación subsistente: "In Deo omnia sunt unum, ubi non obviat relationis oppositio" (Concilio de Florencia, del 1442, Denzinger 1330).
Tesis 6: "El concepto es una aserción históricamente condicionada" (Nuovi saggi, vol.I, Ed.Paoline 1968, pp.105-106). "La idoneidad de un concepto para comprender un contenido puede cambiar, sin que la Iglesia... pueda prevenirlo" (La Trinità, p.104). "Aún la convicción más verdadera, objetivada en proposiciones y doctrinas, no constituye todavía una garantía de 'ser' (estar) en la 'verdad' de la existencia" (Nuovi saggi, vol.I, Ed.Paoline 1968, p.92). "Un hombre, en su historicidad, no está en absoluto en grado de distinguir en manera reflejamente adecuada la propia vestidura histórica de la verdad de esta última como tal, en su permanente validez" (Nuovi saggi, vol.V, p.332); "Siempre y después de todo el hombre, en sus decisiones absolutas e irreversibles en su vida, se basa sobre realidades históricas sobre cuya existencia y naturaleza él no posee teóricamente ninguna seguridad absoluta" (Corso fondamentale sulla fede, Ed.Paoline 1978, p.305).
"Veritas non est immutabilis plus quam ipse homo, quippe quae cum ipso, in ipso et per ipsum evolvitur”. Proposición condenada entre los errores de los modernistas por el Decreto del Santo Oficio de 1907 “Lamentabili”, prop.n.58 (Denzinger 3458).
Tesis 12: "La gracia no tiene necesidad de ser pensada como evento intermitente de Dios en un mundo en sí profano, sino que es un existencial de la creatura espiritual permanentemente dado, que finaliza la creatura al contacto inmediato con Dios... Es siempre inherente a la naturaleza y a la historia del hombre, como su dinámica y su finalización. Es un objeto espiritual a priori" (Nuovi saggi, vol.V, Ed.Paoline 1975, p.689).
"Si quis dixerit, amissa per peccatum gratiam simul et fidem semper amitti…, anathema sit". Concilio de Trento, Cánones sobre la Justificación, n.28 (Denzinger 1578).
Tesis 16: "Con toda prudencia se puede decir que los conceptos paulinos de 'sacrificio', de 'rescate', 'sangre de reconciliación', etc. no reflejan la comprensión originaria del alcance salvífico universal de la cruz de Jesús" (Teologia dell’esperienza dello Spirito, Ed.Paoline 1978, p.326); "Si decimos que este sacrificio debe ser entendido como acto libre de obediencia al Padre por parte de Jesús; ...que Dios... da al mundo la posibilidad de satisfacer por la justa santidad divina, ...no sólo hemos aclarado, sino que también hemos criticado la idea de víctima expiadora" (Corso fondamentale sulla fede, pp.364-365).
"La muerte de Cristo es el sacrificio pascual que cumple la redención definitiva de los hombres; ...de nuevo pone al hombre en comunión con Dios reconciliándolo con él mediante la sangre 'derramada para la remisión de los pecados' (Mt 26,28)", Catecismo de la Iglesia Católica, n.613. "Al mismo tiempo es ofrecimiento del Hijo de Dios hecho hombre que, libremente y por amor, ofrece su propia vida al Padre en el Espíritu Santo para reparar nuestra desobediencia", n.614. "Es el amor 'hasta el fin' (Jn 13,1), que confiere valor de redención y de reparación, de expiación y de satisfacción al sacrificio de Cristo", n.615. Con la negación del sacrificio de Cristo, se desmorona evidentemente también la doctrina del sacerdocio y de la Misa, en cuanto, como enseña el Concilio de Trento (Doctrina sobre el Sacrificio de la Misa, Denzinger 1743), "in hoc divino sacrificio idem ille Christus continetur et incruenter immolatur, qui in ara crucis semel seipsum cruenter obtulit". Y el oficio del sacerdote es precisamente ofrecer el sacrificio, que, en el caso del cristianismo, es el mismo sacrificio de Cristo actualizado incruentamente (Heb 5,1).
En su libro Ud. también aúna las tesis de Rahner a una corriente de pensamiento que ha producido "desafección por la verdad, pedantería, soberbia, sed de poder e impiedad, rebelión al Magisterio y al Papa, cediendo a los errores de la modernidad, ausencia de refutación de los errores, profanación de la liturgia". Se trata de acusaciones gravísimas, ¿cómo las prueba?
Las pruebas se derivan de la consideración de los mismos errores de Rahner, porque son las causas. Ellos no pueden sino conducir a esos resultados. Los vicios y los defectos que elenco están sujetos, sin embargo, a muchos grados. Son gravísimos sólo en su máximo grado. No intento referirme necesariamente a tal grado máximo y no quiero decir que tal grado sea frecuente. Sólo en tal caso mi acusación sería gravísima. Lo que en cambio generalmente constato es su presencia en un grado modesto o a veces incluso mínimo. Pero eso no significa que incluso en este sentido estas cosas no sean peligrosas para la vida moral.
Según cuanto Ud. ha escrito en su libro, "el Rahnerismo, con el pretexto de la apertura al mundo moderno, del diálogo, del pluralismo, de la democracia, de la libertad religiosa, de la investigación, del ecumenismo, de la inspiración del Espíritu Santo, ha eliminado del Cuerpo de Cristo las defensas inmunitarias, haciendo insípida o cuestionable la Palabra de Dios, y ha quitado el muro de la Viña del Señor". ¿Cómo ha hecho Rahner para cumplir todas estas acciones y por qué?
Porque Rahner ha malinterpretado el verdadero espíritu del Concilio Vaticano II, como si se tratara de un retorno al modernismo y se renunciara a la tradicional condena de los errores. Por otra parte, Rahner ha abordado el tratamiento de todos estos temas y valores sin ese debido discernimiento y ese espíritu crítico que le hubiera sido proporcionado por una sana preparación filosófica y teológica fundada en la fidelidad al Magisterio de la Iglesia y especialmente a santo Tomás de Aquino, recomendado por el Concilio Vaticano II y durante siglos por los Papas como guía en los estudios filosóficos y teológicos.
¿Es cierto que Ud. ha tenido dificultades para la publicación de este libro?
Mis Superiores, en un primer momento, no habían querido concederme la licencia de publicación, prevista por las leyes de mi Orden, enumerando una serie de puntos que, a su juicio, les impedían darme tal licencia. Sin embargo, me instaron a proseguir mi investigación y a mejorar mi exposición. Tomé en cuenta sus críticas y al final me han concedido el permiso.
¿Y cómo se sale del Rahnerismo para una correcta interpretación del Concilio?
Hay que reconocer los aspectos positivos del pensamiento rahneriano, presentes sobre todo en el joven Rahner, que con razón merecía el honor de actuar como perito del Concilio. En segundo lugar, deben corregirse sus errores a la luz de la doctrina de la Iglesia y de la sana filosofía. En tercer lugar, es necesaria una intervención que sea prudente, específica, sistemática y organizada del episcopado bajo la guía de la Santa Sede para esta obra de corrección, que llevará mucho tiempo, pero que, con la asistencia del Espíritu Santo, alcanzará sin duda un buen fin. Sólo entonces podremos decir que el Concilio será verdaderamente realizado.
Notas
¹ El periodista se refiere al libro del padre Giovanni Cavalcoli, Karl Rahner. Il concilio tradito, Ediciones Fede & Cultura, Verona 2009, 368 pgs. Dispongo de este libro completamente traducido al español, con la intención de ofrecerlo libre y gratuitamente a todos los lectores de habla hispana en formato digital, que es precisamente la misma intención del padre Cavalcoli para con todos sus textos, y para el cual proyecto me ha dado su completa confianza y autorización. Pero lamentablemente, en este caso, no he podido lograr la autorización de la casa editorial respectiva (JG).

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