¿Puede un teólogo joven convertirse en modelo actual de equilibrio católico frente a las actuales tensiones del postconcilio? ¿No es acaso más urgente que nunca recuperar la claridad de un pensamiento que armonice tradición y progreso, fidelidad a santo Tomás de Aquino y apertura crítica al mundo moderno? En este artículo, el padre Giovanni Cavalcoli presenta la figura luminosa del Siervo de Dios Tomas Tyn, quien muestra cómo la verdadera justificación integra gracia, fe, razón y obras, y cómo el temor y la confianza se moderan mutuamente en la relación con Dios. ¿No es falso el cristianismo reducido al sola Scriptura y a un Cristo sin Iglesia, hoy disfrazado de modernismo existencialista o de lefebvrismo antiprogresista? La vida y el pensamiento de Tyn, ricos en dones del Espíritu Santo, se imponen como modelo de santidad y de visión sistemática, capaces de guiar el ecumenismo verdadero y de ofrecer a la Iglesia un camino de verdad y caridad heroica.
