Quaestiones disputatae nace como un espacio de reflexión teológica y filosófica, inspirado en la tradición escolástica y abierto a los desafíos de nuestro tiempo. Con fidelidad al Magisterio y espíritu de comunión, aquí se abordarán cuestiones que suscitan debate en la Iglesia y en la cultura, buscando siempre claridad doctrinal y caridad pastoral. El blog ofrecerá tanto artículos propios como traducciones y adaptaciones de textos del padre Giovanni Cavalcoli OP, acompañados con esquemas en clave escolástico-tomista y en latín, para servir a lectores de distintas lenguas. Con humildad y constancia, este proyecto quiere ser un servicio modesto a la verdad y a la formación intelectual de la comunidad eclesial.
“Examínenlo todo y quédense con lo bueno”
1 Tes 5,21.
He decidido inaugurar este blog, Quaestiones disputatae, como un espacio de reflexión teológica y filosófica. Mi intención es ofrecer, con modestia y constancia, un lugar donde se planteen las cuestiones que hoy suscitan debate en la Iglesia y en la cultura, siguiendo el método escolástico y la fidelidad doctrinal. No se trata de un proyecto personalista ni de un magisterio paralelo, sino de un servicio humilde: contribuir a la claridad doctrinal y al discernimiento, en medio de la confusión que tantas veces acompaña los debates eclesiales.
En cierto modo, este blog quiere ser también un trabajo escrito a cuatro manos. Con el permiso y el impulso que me ha dado el docto teólogo dominico, padre Giovanni Cavalcoli, iré publicando aquí sus artículos, traducidos al español y acompañados de un esquema en clave escolástica y en latín, como servicio más amplio a lectores de otras lenguas. Los escritos actuales del padre Cavalcoli aparecerán en este espacio inmediatamente después de su publicación en la fuente original y, en la medida en que el tiempo lo permita, iré traduciendo y difundiendo también artículos precedentes, de modo que el pensamiento de este maestro pueda llegar a un público más amplio y diverso, en fidelidad a la tradición y en apertura a la comunión internacional.
Me inspira la tradición de las quaestiones disputatae medievales, en las que el teólogo exponía un problema, recogía objeciones y ofrecía una respuesta fundada en la Escritura y la Tradición expuestas por el Magisterio y la razón iluminada por la fe. Este método permite distinguir con rigor entre lo que pertenece al depósito de la fe, lo que es objeto de legítima opinión y lo que constituye error. Así, cada entrada de este blog buscará plantear con precisión la cuestión, exponer las objeciones y argumentos contrarios, responder con fundamento bíblico, magisterial y escolástico, y concluir con una síntesis clara que, cuando sea posible, ofrezca también una orientación pastoral.
Los temas que aquí se tratarán son variados, pero convergen en un mismo eje: la fidelidad al Magisterio y la claridad doctrinal. Entre ellos se encuentran la recepción y correcta interpretación del Concilio Vaticano II, evitando tanto la ruptura modernista como el rechazo integrista; el magisterio del Romano Pontífice, Maestro y Pastor, distinguiendo lo que es infalible en la enseñanza de la fe y lo que puede ser objeto de legítima crítica en la praxis o el gobierno; la moral cristiana frente a los desafíos contemporáneos, como la bioética, la vida social y la cultura digital; y el diálogo entre fe y razón, en continuidad con la tradición tomista y abierto a las ciencias actuales.
Este espacio se dirige a lectores diversos: estudiantes, sacerdotes, investigadores y laicos interesados en la teología. El estilo será claro y ordenado, evitando tecnicismos innecesarios, pero sin renunciar al rigor. Cada entrada buscará unir fidelidad doctrinal, claridad conceptual y caridad pastoral, de modo que la teología se convierta en un servicio a la verdad y a la comunión. Me comprometo a fundamentar cada afirmación en fuentes verificables, a distinguir entre doctrina, opinión y error, a corregir públicamente los posibles fallos y a mantener un tono respetuoso y fraterno, incluso en la crítica.
Las primeras entradas probablemente estarán dedicadas a una introducción metodológica sobre cómo evaluar el magisterio papal con fidelidad y caridad, a una breve serie sobre el Concilio Vaticano II y su recepción, y a reseñas de obras relevantes para comprender los debates actuales. Con humildad y constancia, ofrezco este blog como un servicio modesto a la verdad y a la comunión eclesial. Espero que sea un instrumento de formación y de paz intelectual, y agradezco desde ya la lectura y las correcciones fraternas.
Julio Alberto González
Las Heras, Mendoza, 1° de enero de 2026

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